Euskal Kopa Femenina

El Araski no suelta la Kopa

el lointek gernika cede por tercer año seguido ante las gasteiztarras en una final muy dura y exigente

09.02.2020 | 16:05
Las jugadoras y el cuerpo técnico del Araski celebran la Euskal Kopa ganada en Landako. Fotos: Óskar González

el lointek gernika cede por tercer año seguido ante las gasteiztarras en una final muy dura y exigente

RPK Araski50

Lointek Gernika47

RPK ARASKI: García (2), Asurmendi (3), Quevedo (17), Pardo (2), Pérez (4) -cinco inicial- Molinuevo (3), Van den Adel (5), Carrera (5), Seda (9).

LOINTEK GERNIKA BIZKAIA: Ocete (2), Wojta (8), Arrojo (10), Roundtree (5), Milic (8) -cinco inicial- Lo (2), Díez (3), Molina (6), Mazionyte (3).

Parciales: T13-15, 32-29 (descanso), 38-35 y 50-47.

Árbitros: Manuel, Sacristán y Camaño. Sin eliminadas.

Incidencias: Casi lleno en el Polideportivo Landako para la final de la Euskal Kopa. El tercer puesto fue para el IDK Gipuzkoa, que ganó al GDKO Ibaizabal por 55-77.

DURANGO - La Euskal Kopa femenina también viajó a Gasteiz. El Araski se impuso en la final al Lointek Gernika por tercer año consecutivo y como en los anteriores por un margen estrecho y tras un duelo muy intenso y con un nivel de contactos muy alto. Nadie quería perder, los partidos entre estos dos equipos están cortados casi siempre por el mismo patrón, y fueron las alavesas quienes mejor gestionaron los últimos cinco minutos después de que fueran seis puntos la mayor diferencia a favor de cualquiera.

El Araski empezó mandando por 8-2 gracias al acierto de Laura Quevedo que con sus triples engordó el marcador de su equipo en un día en el que meter canastas iba a ser muy complicado. La alero madrileña metió los primeros once puntos de su equipo, aunque un triple de Naiara Díez dio la primera ventaja al Gernika para acabar el primer cuarto. Otros dos aciertos desde los 6,75 metros de Julie Wojta y Juana Molina completaron un parcial de 2-10 y colocaron a las de Mario López en su máxima ventaja (15-21).

Parecía que el Lointek Gernika podía crecer después de esos aciertos, pero no ocurrió. Las alternativas defensivas del Araski, siempre muy agresiva hacia el balón, complicaron mucho la vida al conjunto vizcaino, que a estas alturas aún no tiene las automatismos claros tras cambiar todo su quinteto titular. No es que las gernikarras tuvieran malos porcentajes de tiro, incluso en tiros cercanos, es que mostraron dudas a la hora de elegir la decisión correcta en ataque y, al renunciar a muchos tiros exteriores claros, se metieron en la boca del lobo que era la zona gasteiztarra.

Un parcial de 8-0 devolvió la delantera al Araski antes del descanso y puso a las gernikarras en la obligación de seguir peleando. No dejaron de hacerlo en medio de una tensión y un desgaste que crecían con el paso de los minutos, pero la inspiración seguía ausente en las filas del Lointek Gernika, muy espeso. El parcial del tercer cuarto fue de 6-6, con los dos equipos negados de cara al aro y chocando en cada centímetro de parqué.

Con un marcador tan bajo, cualquier posesión contaba y las gernikarras hicieron alguna concesión defensiva que les costó tener que seguir remando. No obstante, el partido seguía en el alambre, los puntos caían a cuentagotas y dos tiros libres de Gaby Ocete colocaron al Gernika de nuevo por delante (42-43) después de muchos minutos. Mario López había devuelto a su quinteto titular a la cancha, pero encontró las soluciones que buscaba.

Quedaba 4.33 para la bocina y la final se decidió, probablemente, en los dos minutos siguientes. Cristina Molinuevo anotó un triple inesperado, Ocete falló dos tiros libres y María Asurmendi anotó otro triple letal para poner el 48-43. Wojta y Nikolina Milic abrieron un hueco a 1.07 del final (48-47), pero la serbia se descuidó concedió una bandeja en uno contra uno a Tamara Seda. Como la defensa había marcado el partido, un tapón de Quevedo a Milic fue definitivo porque el último triple forzado de Ocete no entró. La Euskal Kopa se fue otra vez a Gasteiz y el Lointek Gernika, a una semana de empezar la L.iga DIA, descubrió que aún tiene mucho margen de mejora, también en cuanto a su confianza.