De las subvenciones no se puede vivir. Y eso lo saben muy bien en el Zuazo. La entidad barakaldarra lleva más de tres años arrastrando una deuda que llegó a poner en duda incluso su subsistencia y ahora, aunque comienza a ver la luz, hace un llamamiento con el que quiere atraer a patrocinadores privados. Un nuevo intento de que el club de balonmano pueda vivir en vez de sobrevivir.
“Estamos muy agradecidos de tener subvenciones públicas, pero tenemos que estar todos los años esperando cuánto nos darán y cuándo nos la darán, por lo que es complicado hacer un presupuesto”, explica Patricia Ahedo, presidenta del Zuazo. De hecho, el asunto de los tiempos es lo que más preocupa a la directiva fabril porque complica tener una “liquidez que sí es un problema que tenemos temporada tras temporada”.
Es más, Ahedo reconoce que por este motivo la plantilla rojinegra lleva sin cobrar desde enero: “Las nóminas llevan un retraso de tres meses. Tienen asegurado que lo van a hacer porque estamos pendientes de recibir las dos subvenciones más importantes, pero es que las vamos a recibir con la temporada casi terminada”.
Por ello, el principal objetivo que se ha impuesto la Junta Directiva del Zuazo es la de encontrar “patrocinadores privados o gente que pueda colaborar y darnos aliento para que la temporada sea bastante más llevadera”. Así, la presidenta explica que “para consolidar este proyecto necesitamos ayuda externa y como directiva nos hemos dado cuenta de que es bastante complicado conseguir esa colaboración”.
Cabe detacar que, a pesar de la demora en los pagos, la plantilla fabril ha mantenido su nivel deportivo sobre el parqué, algo que Ahedo agradece en el alma: “Ellas creen en nosotros porque nunca les hemos ocultado información, les hemos dicho las cosas como han ido surgiendo y hasta donde las hemos sabido. Por eso ellas han sabido gestionar la situación y olvidarla un poco entre comillas para dedicarse a jugar”.
Con opciones matemáticas de ascender
En ese sentido, el Zuazo llega a las dos últimas jornadas ligueras con opciones de ascender a la Liga Guerreras Iberdrola, la máxima categoría del balonmano femenino estatal. Las rojinegras no dependen de sí mismas por culpa de la derrota sufrida el pasado fin de semana en Oviedo (24-20), que les hizo caer hasta la cuarta posición cuando solo ascienden los dos primeros clasificados.
“Ese partido fue inesperado para todo el mundo porque no supimos competir. Yo estaba totalmente confiada en que lo íbamos a conseguir porque entrenando y jugando transmitían esa energía y ese querer. Pero a la postre fue uno de los peores partidos de la temporada”, reconoce Ahedo.
Para la presidenta, el tropiezo ante el Oviedo fue producto “de jugar con la presión” de que el ascenso estaba en su mano: “La primera parte fue un cúmulo de errores, uno tras otro, y ellas se van en el marcador 8 goles. Luego nos volvemos a acercar y otra vez nos tiemblan las piernas por los nervios de que igual lo conseguimos”.
Sin embargo, las dirigidas por Joseba Rodríguez siguen siendo matemáticamente candidatas. Aunque para ello deban ganar los dos encuentros que les restan frente al Uneatlántico Pereda y el Bolaños y esperar al menos un tropiezo del Córdoba y del propio Oviedo.
Honor supone un presupuesto mayor
Por ello, el objetivo deportivo continúa siendo el ascenso, aunque obviamente para la máxima categoría el presupuesto tendría que ser bastante mayor. “Hasta un 25% más”, según los cálculos de Ahedo. Y es que la presidenta recuerda que, “para que el proyecto se siga manteniendo tenemos la necesidad de jugar en Honor porque al final es la primera división, te conviertes en un club de referencia, los partidos son televisados...”.
Ahedo tampoco ve con malos ojos quedarse un curso más en Oro ya que serviría para “estabilizar el proyecto e intentar que el club se acabe de sanear al 100%”
Sin embargo, la presidenta del Zuazo tampoco ve con malos ojos quedarse un curso más en la categoría de plata puesto que serviría para “estabilizar el proyecto e intentar que el club se acabe de sanear al 100%”: “Contamos con una plantilla bastante joven y así puede coger un poco de experiencia para que, si damos el salto de categoría la próxima temporada, puedan continuar el proyecto y sean capaces de ser competitivas en Honor”.
Con la deuda de 180.000 euros casi subsanada
Y es que hay que recordar que cuando Ahedo accedió a la presidencia del Zuazo en septiembre de 2023, heredó una deuda cercana a los 180.000 euros. Por lo que su liquidación se convirtió en su obsesión. “Esta es la parte de la que nos sentimos más orgullosos porque a día de hoy podemos decir que la deuda está casi liquidada. Quedaría menos de un 20% de pagar, así que está bastante subsanada”.
Por ello, la presidenta explica que la idea de la Junta es “primero sanar el club” porque eso permitiría “que los ingresos que tengamos temporada tras temporada sean para el equipo y no para pagar deudas”.