Síguenos en redes sociales:

El Último de la Fila, un éxito nostálgico resumido en cinco canciones

La gira de regreso del dúo formado por Manolo García y Quimi Portet llega este sábado al BEC, donde repetirá el viernes 5 de junio, en ambos casos con entradas agotadas

El Último de la Fila, un éxito nostálgico resumido en cinco canciones

Más de 100.000 personas han disfrutado ya de los cuatro conciertos celebrados de la gira de regreso y despedida definitiva de El Último de la Fila. Tras Fuengirola, Barcelona, Roquetas de Mar y Madrid, el espectáculo del grupo del vocalista Manolo García y el guitarrista Quimi Portet desembarca este sábado, 30 de mayo, en el Bizkaia Arena del BEC de Barakaldo, donde repetirá el viernes 5 de junio, en ambos casos con las entradas agotadas.

La nostalgia y la entrega desaforada ante un repertorio ya mítico –Aviones plateados, Como un burro amarrado en la puerta del baile, No me acostumbro, Soy un accidente, Mar Antiguo, Dios de la lluvia, Llanto de pasión, Ya no danzo al son de los tambores o Insurrección– están caracterizando estos conciertos, en los que están sonando una treintena de canciones.

Todas ellas son coreadas al unísono por un público nostálgico formado por varias generaciones que están convirtiendo el reencuentro en un punto de emociones compartidas. El concierto, con repertorio fijo, oscila entre los momentos de intensidad y de pausa, de electricidad y poesía, fiel al espíritu de una banda que siempre ha sabido transitar entre lo íntimo y lo universal.

Manolo y Quimi se están acompañando por los músicos clásicos de El Último…: Antonio Fidel (bajo); Josep Lluís Pérez (guitarra eléctrica); Pedro Javier González (guitarra española); el gasteiztarra Ángel Celada; Juan Carlos García (teclados y batería). Les apoyan las coristas Irene Miller y Eva Reina, y la joven Sara García, la posible hija de Manolo, a la guitarra eléctrica.

DULCES SUEÑOS’

Aunque ya conocíamos su paso por Los Rápidos y Los Burros, esta es la primera canción radiada del dúo catalán, ya que abría su debut discográfico, Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor salta por las ventana, editado únicamente en formato vinilo en 1985 por el sello independiente PDI. Su comercialización resultó trágica aunque ya incluía gemas del grupo como El loco de la calle, Querida Milagros o ¿Hay alguien ahí? Es la canción que más desea interpretar en esta gira Quimi, tal y como ha reconocido. De sonido rockista y eléctrico, con ecos psicodélicos, habla de compartir y apoyarse ante tiempos oscuros repletos de “horrores negros”. Lucha y sueños contra la desesperanza.

SOY UN ACCIDENTE’

Este tema se incluyó en su segundo disco, Enemigos de lo ajeno, editado en 1986, el que incluía su canción bandera: Insurrección. En la que es su cumbre artística para muchos, entre quienes me incluyo, se nos ofrecía ya esta joya donde guitarras flamencas y eléctricas, pop, guiños a Ulises y palmas se conjuran en un clásico de la música popular en castellano. Esa que, además, deja letras elevadas en la que nos reflejamos tantos, cuando advertimos nuestra insignificancia y fragilidad en versos como “soy un accidente, un error de medida, un viajero de barro que se lleva la corriente”

LLANTO DE PASIÓN’

Tras el éxito logrado con Nuevas Mezclas, disco con la multinacional EMI que reunía, regrabadas, canciones de sus dos primeros trabajos, el dúo publicó Como la cabeza al sombrero. Su tercer disco original, de 1988 y ya con el público pendiente de ellos, incluía temas que siguen sonando en la gira de 2026 como Dios de la lluvia y la arábiga Sara, al igual que este Llanto de pasión. Es una canción, como el resto del repertorio, más sencillo en su composición y menos rockero y más templado en sus guiños sureños. En ella se habla de la pérdida de un antiguo amor, de los cambios y de la necesidad de seguir adelante.

COMO UN BURRO AMARRADO EN LA PUERTA DEL BAILE’

Tras publicar Nuevo pequeño catálogo de seres y estares, que aguantó la proyección popular del dúo con tonadas como Canta por mí, En mi pecho y Cuando el mar te tenga, Quimi y Manolo redondearon y editaron Astronomía razonable, su álbum más vendido, con cerca de un millón de copias, en 1993. Evolucionados y maduros, dejaron clásicos como Lápiz y tinta, Mar antiguo, El que canta su mar espanta y, sobre todo, Como un burro amarrado en la puerta del baile tras pasar por los estudios británicos de Peter Gabriel. Como un burro… es lo más popular de un disco de sonido excelente, una canción con aires de rumbita sobre la necesidad del amor.

SIN LLAVES’

Te puede interesar:

La rebelión de los hombres rana, publicado en 1995, fue el último disco grabado por el dúo en su etapa inicial. Allí ya advertía cierto hastío y redundancia en la fórmula, antaño aventurera y ahora demasiado madura y convencional, como demuestran los teclados de Las hojas que ríen. De hecho, en su gira actual solo incluyen un tema de él, precisamente Sin llaves. Es una balada acústica de letra poética sobre la amargura que deja un amor perdido. Manolo canta: “llévame, con mi corazón yo suelo ir al lugar donde nací, a buscar caracolas al fondo del mar que inunden mi paladar”.