“Podemos asegurar que Gatibu se ha terminado para siempre”
El documental ‘Agur esan barik’, dirigido por Jabi Elortegi, recorre la trayectoria de 25 años del grupo euskaldun de rock hasta su agur reciente en el BEC
Creíamos que la puerta de Gatibu se cerraba para siempre tras los últimos tres conciertos ofrecidos en el BEC a finales de 2025, a los que asistieron 45.000 personas. Pues no, el adiós definitivo se produce ahora con Agur esan barik, un documental dirigido por Jabi Elortegi que recorre la trayectoria de 25 años del grupo euskaldun, de sus momentos más luminosos a aquellos más oscuros, con el foco puesto en “las relaciones personales”. Según el vocalista Alex Sardui, “podemos asegurar que Gatibu se ha terminado para siempre”.
Relacionadas
El documental, que este jueves se estrena en la Sala BBK, pasará por festivales y estará disponible en la plataforma de streaming gratuita Primeran a partir de septiembre. La pieza audiovisual acompaña al grupo en su despedida definitiva de los escenarios y ejemplifica el papel jugado por Gatibu en los últimos 25 años, en los que publicó once discos y protagonizó más de 800 conciertos. “Han sido memoria colectiva, identidad y banda sonora de la vida de mucha gente con el foco puesto en el euskera”, según el responsable del Área de Cultura de BBK, Koldo Bilbao.
Y es que en Agur esan barik, que toma su título de la gira de despedida del grupo, se escucha a los gernikarras asegurar que “nuestros únicos estatutos eran el euskera y el rock”. El documental reflexiona sobre el paso del tiempo, los cambios personales y colectivos, y la importancia de saber despedirse a tiempo. “Surgió de la amistad con la banda y de mi afición por el rock, especialmente por el de Gatibu. Y dándole vueltas se optó por el formato documental para contar su historia”, explicó su director, Jabi Elortegi, responsable de largometrajes como El vasco y uno de los fundadores de la productora Pausoka Enterntainment.
This browser does not support the video element.
Elortegi, que está detrás de series de EITB como Goenkale, Ihesaldia o Irabazi arte, además de documentales como Galerna (2012) o el programa de humor ¡Vaya semanita!, rechazó incluir videos o momentos gloriosos de conciertos –aunque sí grabó imágenes del ofrecido en Gernika–Lumo– y optó por centrarse en ofrecer “las relaciones personales” entre los miembros del grupo, cómo vivieron este cuarto de siglo y la forma en que decidieron decir agur a través de dos largas entrevistas.
Éxito y discrepancias
El documental ofrece brillo y también sombras al alternar “los momentos más luminosos” como aquellos “más oscuros”, sin evitar preguntas incómodas, haciéndole un corte de mangas a la nostalgia y apostando por “homenajear a la vida, la alegría y las ganas de bailar” que siempre acompañaron a Gatibu. Agur esan gabe, liderado por los supervivientes Sardui, Haimar Arejita (guitarrista) y Gaizka Salazar (batería), se presenta como “la banda sonora de una generación”, entre el orgullo por el trabajo realizado –“¿cuántos grupos aguantan 25 años?”, dice Arejita– y las discrepancias inherentes a cualquier relación de amistad o laboral.
“Podemos asegurar que Gatibu se ha terminado para siempre”, se escucha en el documental, entre momentos de cierto desánimo que aluden a “las necesidades y expectativas diferentes” de los miembros del grupo. El agur “no se podía alargar más”, reconoce Salazar, mientras Alex confiesa que “sentía que el grupo no avanzaba”, y que le faltan ganas para volver a ensayar tras una discusión creativa en la bajera.
“Supongo que habrá habido momentos en los que aguantarme no habrá sido fácil, ya que tengo muy mala hostia; igual que a los demás, todos tenemos nuestra personalidad”, explicó Alex a DEIA. “Lo personal siempre afecta, en lo bueno y lo malo. Si estás bien, aportas y das al grupo, a la vez que la gente pilla de ti también. Ahí es cuando los grupos suben mucho. Y nosotros hemos estado muy arriba, pero también abajo en lo personal” a lo largo de 25 años, reconoció.
El documental, en el que aparecen también miembros recientes como el bajista Ekain Alzola y el guitarrista Xabi Bengo y colaboradores y músicos como Batiz, Ritxi Aizpuru, Tom Lizarazu, Leire Martínez, Uoho, Fito e Itziar Ituño, se ha realizado con “una libertad creativa total”, lo que evidencia las discrepancias vividas en el seno del grupo. “Es algo permanente porque compones con los demás, en mi caso con Haimar; y hay temas en los que él controla más que yo, y viceversa”, explica Alex. “No puedes pensar siempre que tú eres el que más sabes. Pasa en cualquier trabajo, que crecer es aportar, no pisar”, según el vocalista.
Elortegi indició a este diario que esas imágenes de discrepancias se muestran como “parte del proceso de creación, no para mostrar que se echan los trastos a la cabeza”. “En el trabajo y nuestras propias casas siempre hay diferentes puntos de vista. A Gatibu siempre se le ha visto petándolo sobre los escenarios, pero detrás está ese trabajo creativo y las relaciones humanas, que he querido mostrar”, según el director de un documental en el que se muestra a Alex “bastante vulnerable y sensible” frente a su imagen habitual de “hombre fuerte y tirado palante”. “Por mi parte, no hay problema en mostrarme así”, concluye el vocalista.