Clásico de hace un siglo con libreto de Bertolt Brecht y música de Kurt Weill, La ópera de los tres centavos, de actualidad radical en 2026 con su crítica fiera, grotesca, cínica, política y social al capitalismo, recala en el Teatro Arriaga desde este jueves hasta el domingo con el rockero Coque Malla al frente de un elenco de 14 actores, cantantes y músicos bajo la dirección de Mario Vega. “Toca muchos aspectos profundos y oscuros del alma humana y del poder”, explica el músico madrileño, que da un salto en una carrera que ha superado ya las cuatro décadas.
A pesar de su título, La ópera de los tres centavos, un clásico de entreguerras del siglo pasado y que no ha dejado de representarse internacionalmente desde hace un siglo, no es una ópera al uso, sino una obra teatral narrada con un prólogo y tres actos, con música de Kurt Weill y libreto en alemán de Bertolt Brecht. Ambientada en Londres, el autor de su texto pretendía denunciar la prostitución, la miseria y el abuso de poder en plena crisis económica provocada por el capitalismo.
“Toca muchos aspectos profundos y oscuros del ser humano, no solo políticos y sociales”, explica el actor y músico sobre la obra. “Es una reflexión sobre el ser humano y sobre el poder, sobre los explotadores y explotados, que han existido siempre, desde los tiempos de las cavernas hasta el día de hoy”, apostilla Malla. Ambientada en un matadero, la obra muestra un mundo donde todos juegan sucio para ganar, y donde el humor negro es la única arma contra la desesperanza. “Es cómoda de ver, pero incómoda de pensar”, resume su director.
La ópera creada por Brecht y Weill , que se desarrolla en un contexto marcado por la crudeza de un sistema que funciona como “una gran maquinaria de delito organizado”, fue una revisión actualizada de la parodia musical La ópera de los mendigos, del inglés John Gay. “Hemos abordado la obra desde el máximo respeto, no es una adaptación al presente. No hace falta meter mano al texto, que gravita sobre la situación de los desfavorecidos y miserables en el contexto de una sociedad corrupta, para acercarla al presente. Por ejemplo, hay una cita importante en la obra en la que se habla de los jueces y la corrupción. Siempre a través de la comedia y el juego, eso sí”, según Vega.
El salto de Malla
Coque Malla, nacido en una familia ligada al teatro y también actor ocasional en su juventud, da un nuevo salto en su carrera protagonizando una de las grandes obras del dúo Weill–Brecht. Y lo hace tras concluir una gira musical en la que ha festejado una trayectoria musical de cuatro décadas. “Para aceptar se produjo una tormenta perfecta: que sentía una cierta sensación de rutina, de verme envuelto en la rueda de la música, el ofrecimiento de Vega y que mi hermano Miguel colaborara también”, explica el músico madrileño, que encarna a Mack The Knife, un icono al que han dado vida con su garganta desde Frank Sinatra a Sting o Rubén Blades con su célebre matón de esquina Pedro Navaja.
El espectáculo, que se podrá ver a las 19.30 horas el jueves y viernes y a las 19.00 el sábado y domingo, cuenta con una puesta en escena grotesca, personajes cínicos y una música que desarma cualquier intento de sentimentalismo. A lo largo de un montaje con mucho ritmo y repleto de humor, se invita al público a reflexionar sobre la ironía y brutalidad del mundo. “Brecht enfoca la obra desde cierto distanciamiento”, según el director.
La dirección musical de la orquesta –la mitad de los 14 artistas que aparecen en escena– que actúa en directo en la obra, corre a cargo de Miguel Malla, hermano de Coque y colaborador habitual en sus giras y grabaciones. Además del propio Miguel a los saxofones y clarinete, destaca entre sus siete músicos la figura del ex Golpes Bajos Pablo Novoa, que actúa también como actor. Weill fusionó en su partitura sonidos del jazz, el cabaré y las melodías populares. “Estar juntos los dos hermanos es un homenaje a nuestros padres, que dedicaron su vida al teatro. En cada función siento un escalofrío cálido, es muy emocionante”, explica Malla. La obra, de gran formato, ofrecerá unas 90 funciones en todo el Estado hasta final de año.