Como ya adelantó DEIA, el último concierto de Robe Iniesta en Bilbao, el 19 de octubre de 2024, contó con un guiño especial a Ernesto Valverde. La emotividad de un recital de tres horas no impidió que Robe saliera de su papel habitual y, en uno de sus primeros saludos a la ciudad, no dudó en acordarse del entrenador del Athletic: “¡Zorionak Txingurri!”, gritó mientras levantaba el puño en alto, irradiando felicidad
Una relación plasmada en el Bilbao Arena
Ambos compartieron unos momentos previos al concierto, donde quedó patente la relación personal entre ellos. Valverde, pese a su discreción, es conocido por su afición al rock y por tocar clásicos con un grupo propio cuando su agenda lo permite. Generalmente lo hace desde el lado derecho del escenario, en bares y txokos del entorno, siempre evitando protagonismos.
A la salida del concierto de Robe, una fecha que recobra un sabor especial tras la triste noticia, Valverde se mostró emocionado y se entremezcló con el público, vistiendo una chaqueta de cuero negra y gorra, como uno más.
"Nosotros tampoco tenemos nada que perder"
Este viernes, el míster ha querido devolver aquel gesto con un vídeo publicado en las redes del Athletic Club, acompañado por la canción “Nada que perder”, uno de los últimos hits del artista extremeño. “Nosotros tampoco tenemos nada que perder, tenemos todo por ganar. Robe, gracias por todo lo que nos has dado en este tiempo”, ha afirmado con gran emoción, luciendo la camiseta del artista que había comprado aquella noche en Miribilla.
El homenaje de Valverde, sencillo pero lleno de significado, subraya la consternación que ha dejado la triste noticia en gran parte de la población. Queda su legado musical.