Editores vascos piden por crear un bono-libro y una campaña de fomento de la lectura

El sector del libro vasco agrupa a autores, imprentas, editoriales, distribuidoras y librerías

07.04.2020 | 16:28
Varias personas ojean libros en un puesto de la Azoka de Durango

El gremio de editores de Euskadi ha pedido ayudas para tratar de sobrevivir a la actual crisis del coronavirus, tales como ayudas fiscales y líneas de crédito a las empresas del sector, y la creación de un bono-libro y de una campaña de fomento de la lectura por parte del Gobierno vasco.

En una nota, el sector del libro vasco ha explicado que durante la crisis del 2008, esas empresas sufrieron un fuerte impacto negativo, con un retroceso en su facturación del orden del 35%, del que no se han recuperado y la crisis sobrevenida por el coronavirus y el estado de alarma hacen al sector prever nuevas pérdidas en toda la cadena de valor del libro: autores, imprentas, editoriales, distribuidoras y librerías.

Según sus cálculos podría suponer "una merma del 25% sobre las ventas del, ya de por sí depreciado, último año", que supondría unos 32 millones de euros en nuestra comunidad autónoma, que con el alargamiento del confinamiento podrían llegar a más de 50 millones.

Ante esa situación, Euskal Editoreen Elkartea y Gremio de Editores de Euskadi ha expresado su convencimiento de que el sector debe trabajar con todas las instituciones para superar esta situación y así se lo ha transmitido al departamento de Cultura del Gobierno vasco.

"Queremos recalcar, la urgencia de las ayudas en aras a paliar los efectos negativos de esta situación no se pueden demorar", ya que "dilatarlas en el tiempo tendría resultados catastróficos en el sector", han sentenciado.

Según han destacado, "nos estamos jugando el futuro cultural de este país y sobre todo en lo que se refiere al euskara. Quizás sigamos siendo Basque Country pero con una inmersión en euskara paupérrima".

En Euskadi, 570 personas que trabajan directamente en las editoriales en año el 2008 y en estos momentos después de la crisis que vivimos trabajan 459 personas, aproximadamente un 20% menos. Respecto a los puestos de trabajo indirectos, en el año 2008, 400 personas trabajaban como traductores, dibujantes, maquetistas y diseñadores, y en estos momentos 320.

Por ello, las empresas del sector han pedido la adopción de medidas compensatorias para garantizar su supervivencia, como la suspensión de la cotización a la Seguridad Social de las empresas y autónomos de la cadena de valor del libro en tanto duren las medidas restrictivas derivadas de la situación sanitaria y facilidades para abordar ERTE ´s.

Además, han solicitado la apertura de una línea de crédito de hasta 2,5 millones de euros para el sector del libro, con avales del Gobierno vasco, sin intereses, para librerías, distribución y editoriales para poder afrontar el futuro en un contexto de profunda crisis económica.

Asimismo han instado a dar una moratoria en la justificación de las ayudas públicas, ampliación del periodo de desarrollo de las acciones subvencionadas, y no revocar las subvenciones concedidas durante el año 2020.

El sector del libro vasco ha requerido medidas de incentivo como el incremento de un 25% en las ayudas a la edición de carácter literario, tanto en castellano como en euskera; el aumento de un 25% en los fondos de las ayudas EIMA para la creación del libro educativo en euskera, la creación de un bono-libro efectivo con un fondo de 1 millón euros y una campaña de publicitación de la lectura.

También han reclamado a Educación un plan de compras para las bibliotecas escolares y la desgravación fiscal a las familias por la compra de libros de texto. 

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