“Veo que seguiremos hablando” del proyecto de regeneración de Urdaibai, afirmó ayer la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, en la casa de Juntas de Gernika. Sonó como el púgil que tras perder un asalto en un combate de boxeo reta al rival a seguir peleando y mostrando su destreza en el siguiente.
Lo hizo tras defender la vigencia del convenio firmado con el Gobierno central, que contempla una inversión de 40 millones de euros. El acuerdo, en principio ligado a la construcción del Guggenheim en el entorno, sigue vivo. Por ello, el Ejecutivo foral está elaborando un listado de proyectos al que destinar esos fondos. Algunos coincidirán con los inicialmente previstos.
Según explicó Etxanobe, el acuerdo inicial detalla actuaciones que “podrán” estar vinculadas a la nueva sede del museo. De modo, que también pueden activarse una vez descartada esa infraestructura. El siguiente paso es actualizar el convenio para que el puzle final no reflejo el hueco que deja el Guggenheim. En ese sentido, la diputada general explicó que se está trabajando para “intentar salvar” las inversiones, un proceso que requiere “tiento y discreción” al tratarse de un acuerdo “bilateral”.
Debate abierto
El debate de ayer en Gernika lo generó una interpelación del portavoz en Juntas de EH Bildu, Iker Casanova, sobre la “situación posterior al Guggenheim”, que se centró en cuatro cuestiones: el modelo de gobernanza de la Diputación foral, el traslado de Astilleros Murueta, el convenio con el Estado y la regeneración de la comarca. Casanova puso previamente título al cruce de declaraciones: “Cuando el proyecto de Guggenheim fracasó, Busturialdea todavía seguía allí”.
Etxanobe, sin entrar en detalles por respeto a la negociación con el Estado, afirmó como en otras ocasiones que la Diputación no renuncia a buscar vías que impulsen el desarrollo económico en el enclave garantizando y potenciando la sostenibilidad medioambiental.
De ahí que la diputada general celebrase que Casanova sitúe esta cuestión como uno de los ejes de su acción política este año, antesala de las elecciones forales de 2027. “Bienvenido al club de los que estamos a favor del convenio”, arrancó su intervención Etxanobe, recordando que la izquierda abertzale votó en contra del mismo en su tramitación en Juntas Generales.
Margen de negociación
“Hoy no voy a hablar [de los detalles del proyecto de regeneración] y no lo haré hasta que se firme el convenio”, respondió ante la petición de Casanova de concreción en las actuaciones previstas para la comarca.
Explicó en todo caso que la Diputación trabaja en la elaboración de “un listado de proyectos” a los que se pueden destinar los fondos que ya estaban pactados con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco): “Hay campo de juego suficiente para avanzar de común acuerdo en el impulso de actuaciones singulares de desarrollo sostenible en el entorno del estuario”, aseveró. E insistió en que no es momento de mostrar las cartas sino de buscar puntos de encuentro.
Una de las incógnitas que dejó el debate fue el futuro del astillero. El portavoz de EH Bildu lo puso en primera línea de presión. Estaba previsto su traslado para la construcción del nuevo Guggenheim y a su juicio no hay motivo para que ese movimiento no se materialice.
El astillero
Etxanobe ni siquiera citó ese apartado en sus dos intervenciones, así se lo reprochó Casanova. Se trata de una empresa privada que tenía una compensación en el proyecto de Guggenheim Urdaibai por las inversiones que había realizado recientemente. Y en el nuevo escenario generado tras el carpetazo al proyecto es necesario ajustar esa pieza. Como ocurre con el resto que se han quedado sin el hilván del proyecto del Museo y que toca ahora volver coser.
Elixabete Etxanobe aseguró en todo caso que la Diputación foral “está literalmente volcada” en la implementación del plan estratégico comarca de Busturialdea Urdaibai, que, según recordó, incluye 13 proyectos tractores y contempla una inversión conjunta de las instituciones implicadas de más de 300 millones de euros.
En relación al modelo de gobernanza de la Diputación, Casanova planteó un “cambio” tras el proceso de escucha activa del proyecto del Guggenheim en Urdaibai, Etxanobe indicó que la consulta a los ciudadanos sobre esta actuación es iniciativa del ente foral: “forma parte de nuestro modelo de gobernanza”.
Casanova afirmó que el 80% de los consultados en ese proceso habían rechazado la iniciativa, Etxanobe defendió que hay matices que EH Bildu no quiere reconocer.