Premio para resistentes a la Nada
La presidenta de Moskotarrak, Gloria Prieto, entregó el galardón Paraje Bilbaino a la Farmacia y ‘Museo’ Colón
LA Farmacia Colón mantiene su fachada racionalista casi como en el día de su inauguración, allá por 1930. Y eso que han pasado un Guerra Civil, otra mundial, una pertinaz dictadura inundaciones y mil cosas más. Pues la botica parece la misma. Salvo en su interior, que modernea tras una reforma que data de 2022. Conserva el famoso ‘Museo’ con remedios del año de Maricastaña e instrumental del oficio.Por todo eso. Y por seguir dando servicio a generaciones de bilbainía pachucha o inconteniblemente enamorada, recibió ayer el premio Paraje Bilbaino que concede anualmente la comparsa Moskotarrak.
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En esta ocasión, el jurado lo integraban la decana del Colegio Vasco de Periodistas, Amaia Goikoetxea; la directora del Festival Musika-Música, Begoña Escribano; y el conocido periodista https://www.deia.eus/tags/moskotarrak/. Agradecieron los tres el honor de ser elegidos para la magistratura y ponderaron lo que la botica que se encuentra en el 41 de Colón de Larreategui significa para la identidad de la ciudad. Sucedió cuando Félix Linares tomó el micrófono que a todo el mundo le pareció que acababan de encender una tele o una radio. Ese es el efecto que produce el gran Félix. No lo puede evitar.
El alcalde Juan Mari Aburto citó a Asun Peña, que abrió la farmacia en 1930; a su hijo, Ramón Cebreiro, que estudió medicina, y fue presidente del Colegio de Farmacéuticos, además de promotor de tertulias rojiblancas en la rebotica; a Matxalen Cebreiro, que en 1994 dejó la farmacia de Gernika para hacerse cargo del ‘Museo’; y, por fin a Bettan Arginzoniz, que tomó el relevo en 2012. Deseó el alcalde que el establecimiento siguiera muchos años más y que una quinta generación (Helene, Martín y Aiur) de la familia, presente en el acto, continuara con el negocio. “¿Os imagináis una ciudad sin tiendas?”, preguntó Aburto para reivindicar el comercio de proximidad frente al ogro online.
El alcalde citó a todas las personas propietarias de la farmacia desde 1930: Asun Peña, Ramón y Matxalen Cebreiro y Bettan Arginzoniz.
Bettan Arginzoniz, premio y retoño del tilo en mano, dio las gracias. A quienes le precedieron, a su equipo, al jurado, a Moskotarrak, al alcalde y concejales, los músicos y cantantes. Y su esposa, Alaia Romillo, “inteligente, trabajadora y una belleza”. Justo en ese momento, cuando Alaia lloraba de emoción, apareció una señora que abrazó y besó a Aburto. “¿Y de tu madre no vas a decir nada?”, cuestionó en tono de humor. Era Matxalen Cebreiro.
Describió Bettan a las grandes corporaciones que llenan las calles de tiendas sin identidad. Dijo que son como la Nada de La historia interminable, que todo lo devora. “Acaban con la memoría de las ciudades”, sentenció el premiado. “Pero aún quedamos muchos comercios dispuestos a luchar contra la Nada”, concluyó Arginzoniz.
Se habían reunido para celebrar la ocasión un buen número de rostros conocidos de la Villa. Como Amaia Arregi, María del Río, Kontxi Claver, Paula Garagalza y Esteban Goti, ediles del consistorio bilbaino. El presidente del Colegio de Farmaceúticos, Juan Uriarte; la historiadora María Jesus Cava; el gerente de la aociación Bilbao Centro, Jorge Aio; el bardo Iñaki Basabe con el violinista Kike Pérez; Ane Camarena, de la Charcuteria San Mamés; y Beatriz Marcos.Estaban Joseba Romilla y Zorione Lartitegi, además de una representación de Moskotarrak, con José Mari Amantes, jefe de ceremonias, Luis Angel Castresana, Juan Alonso, Amancio Ortega, Asun Muñoz, Gurutze Aurrekoetxea, Iñaki Pastora, Yolanda Goikoetxea o Roberto Carmona.
Para pasmo de turistas, tocaron el txistu Iker Larrauri y Aritz Labrador y bailó el aurresku el clásico Igor Zabala. Cantaron Tiene un paraje Bilbao los del otxote Txipli-Txapla. O sea, Alberto Egiarte, Jorge Montes, Bitor Isasi, Jon Gamarra, Koldo Garay, José Luzarraga, Aitor Zuazua, Luisma Zupiria y el imparable Xabier Lapitz. También luchan contra la Nada.