Iniciativa del Ayuntamiento

Barrika baja la bandera

El taxista Ángel Sota gestiona el servicio de auzotaxi que acaba de poner en marcha el Consistorio
El hospital de Urduliz, las estaciones de metro y el ambulatorio son los principales destinos

14.06.2020 | 10:15
Ángel Sota, acompañado de las trabajadoras de la residencia Elorduy, llevó este pasado viernes a Dorita Baskaran al hospital de Urduliz.

Disfrutar a diario de acantilados y playas salvajes es el privilegio que ostentan los vecinos de Barrika que, sin embargo, carecen de óptimas conexiones de transporte público. Un handicap que, desde esta semana, se ha minimizado con la puesta en marcha de un servicio de auzotaxi impulsado por el Ayuntamiento. Una iniciativa que está dirigida a los barrikoztarras que necesiten acudir al ambulatorio, hospital, metro o a edificios municipales a realizar gestiones. "Es un proyecto que teníamos en el programa electoral y que hemos entendido que, debido a los efectos de la pandemia, es el momento adecuado para impulsarlo y qué mejor manera que con tres meses sin ningún tipo de coste para las personas del municipio", explica el alcalde, Roberto Muñoz.

Al frente de este servicio se encuentra Ángel Sota, taxista de Plentzia desde hace ocho años y natural de Otxarkoaga, al que la crisis en 2009 le obligó a reinventarse cambiando de sector profesional, del metalúrgico al taxi. "Siempre me ha gustado conducir, lo hago encantado", resume. Ahora, compaginará su labor al volante en la localidad vecina con los traslados desde Barrika. "Es un proyecto que ya me planteé hace cinco años y que ahora al fin ha cristalizado. Barrika es una localidad muy diseminada y muchas personas necesitan que les acerque, por ejemplo, a las estaciones de metro de Plentzia o Larrabasterra, o personas mayores que necesitan ir al médico o a hacer gestiones al Ayuntamiento o al banco", detalla.

Un servicio "a demanda" que, en este periodo inicial de junio, julio y agosto es gratuito "con el único requisito de estar empadronado en Barrika". Desde que se ha puesto en marcha, hace apenas una semana, Ángel ha realizado ya una quincena de servicios en los que prioriza en horario "a la gente mayor que tiene que acudir al médico" aunque también ha realizado muchos viajes para llevar o recoger a adolescentes a las estaciones de metro. También a algún vecino de la zona de Goierri o del alto de Gane que "tienen a media hora de distancia la parada de autobús más próxima", relata. En este sentido, la implantación de este servicio ha tenido "muy buena acogida" entre los vecinos que se han mostrado "encantados" con la iniciativa, desvela.

Buen ejemplo de ellos son las tres residencias de las que dispone la localidad. En una de ellas, la residencia Elorduy, valoran muy positivamente su implantación en palabras del responsable de su gestión, Fernando Ibarra. "Es un servicio muy positivo que nos permite controlar todo desde el origen. Se minimizan los riesgos en el traslado y también mejoran los tiempos de espera de nuestro usuarios", sostiene al tiempo que "felicita" al Ayuntamiento por su implantación.

Residencias

Precisamente, la primera usuaria del centro en hacer uso de este nuevo servicio ha sido Dorita Baskaran. Después de tres largos meses confinada en la residencia, –convertida en un búnker durante la pandemia– lo que le ha permitido "no tener ningún caso positivo", según destaca aliviado Ibarra, este pasado viernes cruzó por primera vez los muros del complejo. Con la cita con el especialista programada para las 16.30 horas, media hora antes ya le esperaba en la puerta Ángel, con puntualidad inglesa, junto a su impoluto vehículo dispuesto a facilitar la vida de los barrikoztarras. "Voy muy cómoda", resumió Dorita, tras cambiar la silla de ruedas por el asiento trasero del vehículo. Con los "nervios" a flor de piel por su primera experiencia extramuros, disfrutó de la primera carrera en el taxi de Ángel, que además de controlar el tiempo en todo momento para llevar a cada usuario en hora, tiene el protocolo sanitario muy presente. Ataviado siempre con una mascarilla, también dispone de una mampara de protección en el vehículo. "Tengo que salvaguardar mi propia integridad y la de mi familia", concluye.