‘Autóctonus’, la plataforma que apuesta por otra forma de viajar
La Bodega Berroja de Urdaibai acogerá el 15 de junio la presentación de una startup que conecta viajeros con experiencias, alojamientos, restaurantes y productores para descubrir cada lugar más allá de los grandes circuitos turísticos
La Reserva de la Biosfera de Urdaibaise ha convertido en el escenario idóneo para plantar cara al turismo de masas. Frente a las listas de los "diez lugares imprescindibles" que saturan los buscadores de internet, emerge una corriente que busca devolver el protagonismo a la escala humana, al comercio de barrio y a la autenticidad de los territorios. Bajo esta premisa opera ‘Autóctonus’, una startup nacida en Durango que aspira a convertirse en el reverso de las grandes multinacionales del sector y que el próximo lunes, 15 de junio, inicia su despliegue oficial con una presentación en la Bodega Berroja.
La idea nació entre un grupo de emprendedores durangarras que compartían una misma realidad: todos habían crecido ligados al pequeño comercio. Iban Otero, responsable general de ‘Autóctonus’, recuerda las tardes de su infancia en la perfumería que regentaba su amama en la villa. “Salíamos del cole y pasábamos la tarde allí. Era casi un centro social”, rememora. Aquellos negocios, donde clientes y comerciantes se conocían por su nombre y la relación iba mucho más allá de una simple compra, dejaron una huella que años después acabaría influyendo en el nacimiento del proyecto.
“Buscábamos cómo empoderar a todas esas pequeñas empresas que defienden lo sostenible, que defienden lo local, que defienden el territorio”
Más que crear un simple escaparate digital, los impulsores de ‘Autóctonus’ querían construir una herramienta capaz de dar voz a pequeñas iniciativas que muchas veces quedan eclipsadas por las grandes plataformas. Alojamientos familiares, escuelas de surf, guías de montaña, productores gastronómicos o empresas dedicadas a organizar actividades culturales forman parte del perfil de profesionales al que se dirigen. “Buscábamos cómo empoderar a todas esas pequeñas empresas que defienden lo sostenible, que defienden lo local, que defienden el territorio”, señala Otero. De esa reflexión nació una plataforma que reúne propuestas muy diversas, pero que comparten una misma manera de entender la actividad económica y la relación con quienes las visitan.
Un escaparate digital
El funcionamiento de la web se ha diseñado para que cualquier profesional local pueda incorporar su actividad de manera sencilla. La empresa funciona como un marketplaceen el que los propios profesionales pueden gestionar sus servicios, añadiendo fotografías, descripción, precios, disponibilidad y condiciones de reserva. Una vez validada la propuesta, pasa a formar parte del catálogo. “En cinco minutos sube su experiencia, la aprobamos y ya está en el mercado”, resume el emprendedor. A nivel de negocio, los fundadores han descartado las tarifas abusivas; la startup se sostiene mediante una pequeña comisión por cada experiencia comercializada y una cuota fija muy reducida para alojamientos y restaurantes, destinada a cubrir los costes de mantenimiento técnico y promoción.
“La gente nos está demandando volver un poquito a la conexión con el territorio”
Sin embargo, no cualquier propuesta tiene cabida en la plataforma. Otero explica que existe un criterio claro a la hora de seleccionar las propuestas que aparecen en la plataforma. “No buscamos experiencias masificadas, ni de copia y pega”, afirma. La apuesta pasa por proyectos con una vinculación real con el lugar donde se desarrollan y con las personas que los hacen posibles. “Queremos cosas singulares”, añade. Esa visión responde también a una lectura concreta sobre la evolución del turismo. Los responsables de la plataforma consideran que cada vez más viajeros buscan algo diferente a las rutas tradicionales o a los listados de lugares imprescindibles que abundan en internet. “La gente nos está demandando volver un poquito a la conexión con el territorio”, sostiene Otero, convencido de que existe un interés creciente por conocer aquello que ocurre más allá de los circuitos habituales.
Pese a encontrarse todavía en una fase inicial, la plataforma ya ha comenzado a despertar interés más allá de Euskal Herria. "La acogida está siendo fantástica", asegura Otero. Entre las propuestas incorporadas figuran iniciativas procedentes de lugares como Madrid o Canarias, donde recientemente se ha sumado una experiencia ubicada en Tenerife. Maider Cedrún, directora general de ‘Autóctonus’, destaca el esfuerzo que supone dar a conocer la iniciativa en distintos puntos del Estado. “Contactamos con mucha gente, con empresas, con hoteles, restaurantes e incluso viajeros”, explica. Más allá de la tecnología o del crecimiento de la plataforma, añade, el objetivo pasa por tejer una red de colaboradores que comparta la misma filosofía. “Estamos creando una comunidad”, resume.
Próximos pasos
Al mismo tiempo, la plataforma continúa evolucionando desde el punto de vista técnico. De momento opera exclusivamente a través de su página web, aunque los responsables no descartan desarrollar una aplicación propia en el futuro. Antes, sin embargo, quieren consolidar la herramienta actual y seguir incorporando nuevas funcionalidades. “Está en constante desarrollo”, explica Otero, que adelanta cambios importantes a corto plazo.
La presentación en Urdaibai servirá precisamente para mostrar esa evolución y compartir el proyecto con colaboradores, instituciones y profesionales del sector. El encuentro incluirá una visita a la bodega Berroja, un recorrido por los viñedos y una degustación de txakoli y productos gastronómicos de proximidad. La elección del lugar tampoco es casual. Para los impulsores de ‘Autóctonus’, Urdaibai reúne muchos de los elementos que desean proyectar a través de la marca: paisaje, actividad económica vinculada al entorno, tradición y capacidad para ofrecer experiencias ligadas a la identidad del lugar. “Esta zona representa lo que quiere ser ‘Autóctonus”, afirma Otero. La proyección de la cita busca además traspasar los límites de la propia bodega. Cedrún avanza que “toda la presentación se va a hacer en streaming” y podrá seguirse en directo a través de las redes sociales de la empresa.
Con la mirada puesta a cinco años vista, las aspiraciones de la startup pasan por consolidar una plataforma de servicios de 360 grados que incluya estancias singulares, gastronomía con arraigo e incluso viajes guiados por personas locales. Más allá de las métricas de negocio, para los impulsores del proyecto el camino ya está mereciendo la pena. Otero, que acumula una larga trayectoria empresarial, confiesa que esta aventura está siendo “un disfrute personal de hacer algo que nos mueve” y reconoce que, pese a la complejidad que entraña poner en marcha una iniciativa digital de estas características, el proceso está resultando “muy enriquecedor”.