La música ha encendido hoy Bilbao. Desde la mañana se ha notada algo especial en el ambiente en toda la ciudad, más gente de lo habitual. Encuentros en plena calle, transportes públicos llenos... Las inmediaciones de San Mamés y el parque de Doña Casilda son un hervidero de gente. Unos 3.600 estudiantes de último año de grado y posgrado acuden a la gran fiesta de graduación de EHU y otros, a los conciertos multitudinarios que ha programado Iberdrola para celebrar el 125 aniversario de la compañía.

Bilbao vive una de las tardes y noches más espectaculares del año. La programación musical está pensada para todos los públicos, combinando el tirón internacional con el talento estatal y la escena local. La promesa era transformar el corazón de la villa en un escenario vibrante de ritmo, luces y tecnología.

Y la promesa se está cumpliendo. El recinto musical ha empezado a llenarse progresivamente desde las cuatro y media de la tarde, con la actuación de la cantante donostiarra Süne. Por delante, más de seis horas de música con Rigoberta Bandini, Antonio Orozco y Juanes, un cartel que reunió a artistas de perfiles muy distintos, desde la música en euskera hasta algunas de las figuras más populares del pop estatal y latinoamericano. 

Bilbao era hoy una auténtica fiesta, mostrando durante toda la jornada una imagen poco habitual incluso para una ciudad acostumbrada a grandes eventos: calles concurridas, terrazas llenas y miles de personas desplazándose hacia Doña Casilda. La cita ha vuelto a situar a Bilbao como uno de los grandes escenarios musicales.

Ni el calor restó público a los conciertos, que se abrieron con música euskaldun. Süne, exmiembro de Huntza, ha congregado sobre todo a jóvenes –aunque también público más adulto– llegados de todos los territorios. Josune Arakistain, conocida artísticamente como Süne, se ha consolidado como una de las voces jóvenes más destacadas de la música en euskera tras iniciar una nueva etapa en solitario después de su paso por Huntza.

Cientos de asistentes han acompañado sus canciones, mientras otros seguían el concierto sentados sobre la hierba aprovechando el ambiente festivo de la tarde. Otros han preferido estar sentados –o tumbados– en la hierba. “Hemos venido desde Donostia. No nos podíamos perder ver cantar a Süne, es una de nuestras cantantes favoritas”, ha asegurado Ane, de 29 años, que ha acudido acompañada de sus amigas Amaia y Maite. “Vamos a quedarnos también al concierto de Rigoberta Bandini y quizás un poco al de Antonio Orozco, pero tenemos que volver a Donostia, así que no podremos ver a Juanes ni el espectáculo de drones. Ya nos da pena, pero no queremos arriesgarnos a perder el bus”, ha afirmado Amaia.

Un problema que no tenían Jon, Aitor y Miren: “Vamos a disfrutar de todos los conciertos. Vivimos en Deusto así que no dependemos del transporte público. Cuando acaben, nos quedaremos a tomar también algo en Bilbao”, aseguraban..

Entre las numerosísimas personas que se encontraban en el parque de Doña Casilda también había turistas. Entre ellos, Keith y Fiona, una joven pareja de Edimburgo que no entendía muy bien qué estaba ocurriendo. “No nos habían dicho nada de todo esto, hemos estado comiendo en el Casco Viejo y queríamos conocer el parque de la ciudad. Ha sido una sorpresa encontrarnos con este festival. Nos está encantando Bilbao, está siendo una combinación perfecta; por la mañana Guggenheim y Bellas Artes, luego hemos comido estupendamente a base de pintxos y ahora esto... La pena es que mañana nos tenemos que marchar. Nos quedaríamos muchos días más”, se lamentan.

Siete pantallas distribuidas por diferentes zonas

El parque de Doña Casilda cuenta con siete pantallas distribuidas por diferentes zonas. Dada la afluencia de público esperada, se recomendaba acudir al parque con antelación, planificar la llegada para facilitar el acceso y priorizar el uso del transporte público. “Nosotros hemos llegado a las doce del mediodía, nos hemos comido un bocadillo y hemos tomado un poco el sol en el parque. No todos los días tenemos la posibilidad de ver estos conciertazos. Y además, gratis”, decía una cuadrilla de Getxo. 

A cierre de esta edición, comenzaba el gran espectáculo de drones en el cielo de Bilbao. Estaba previsto que entre las 23.00 horas y las 23.30 se celebrara en la capital vizcaina el mayor espectáculo de drones realizado en el Estado hasta la fecha. Un total de 1.500 dispositivos dibujarán figuras luminosas en 2D y 3D sobre la Ría, con la Torre Iberdrola como referencia visual. “El despliegue supone un reto importante y requiere de mucha preparación, de muchas horas, de mucho trabajo, para que esté todo perfectamente coordinado”, explican desde Iberdrola

El show, de unos 20 minutos de duración y alimentado por energía 100% renovable, estará coreografiado y acompañado de música y efectos visuales. Con esta intervención, la compañía busca rendir un homenaje a su trayectoria. “Queremos arrancarlo donde todo empezó y trasladar en ese gran espectáculo de drones lo que han supuesto estos 125 años”, aseguran.

Aunque el espectáculo aéreo podrá verse desde gran parte de la ciudad, la organización recomienda como puntos óptimos el monte Artxanda, la avenida de las Universidades, el entorno del puente Euskalduna y las plazas de Euskadi y Txema Aguirre

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La celebración continuará durante los próximos meses con conciertos, exposiciones y actividades divulgativas que pretenden recorrer los 125 años de historia de la compañía. La jornada de Bilbao ha servido como gran escaparate de ese programa, que continuará en Madrid el 27 de junio con Lenny Kravitz, Manuel Carrasco, Ana Mena y Álvaro de Luna, y el 28 de noviembre en Valencia con un concierto de Estopa y Mafalda Cardenal.

La agenda se completa con exposiciones de tecnología y arte, eventos sociales y la iluminación de edificios emblemáticos y monumentos, iniciativas con las que Iberdrola comparte su trayectoria ligada a su contribución al desarrollo a través de la electrificación y su compromiso con las comunidades en las que desarrolla su actividad.