Los trabajos que se retrasan, normalmente, acaban saliendo más caros. Eso es lo que le está ocurriendo al Ayuntamiento de Trapagaran con el proyecto de creación de una acera que una los barrios de Ugarte y Zaballa, un proyecto que fue aprobado en la pasada legislatura pero que aún sigue sin haberse iniciado. En este aspecto, en el último pleno municipal se aprobó la modificación presupuestaria de 300.000 euros necesaria para dotar de fondos a este proyecto para comenzar a hacerlo realidad. “Tres años después del cambio de gobierno municipal, la obra sigue sin haberse licitado y los vecinos y vecinas de Zaballa y Ugarte continúan esperando una conexión peatonal segura”, señalaron desde el PNV de Trapagaran, formación que apoyó la modificación de crédito para incorporar 300.000 euros de los remanentes de tesorería para ayudar a financiar este proyecto.
En la pasada legislatura, el equipo de gobierno jeltzale que lideró Trapagaran, logró, a través de un convenio, una subvención foral por valor de 800.000 euros para poder impulsar la creación de esta acera. Pero la tardanza del equipo de gobierno actual en dar los pasos pertinentes para que los trabajos puedan comenzarse, ha obligado a que el Ayuntamiento de Trapagaran tenga que ampliar el convenio suscrito con la Diputación hasta finales del próximo año. Ese retraso también ha hecho que los 800.000 euros calculados para ejecutar la obra hace casi cuatro años, resulten ahora insuficientes.