Al ruido que siempre se ha tenido en cuenta en las ciudades, como el que provoca el tráfico o las obras, se ha unido desde hace algunas años la preocupación por las molestias que el ocio nocturno genera también en algunas zonas. Bilbao acaba de actualizar su mapa de ruido de ocio, incorporando nuevas zonas como prioritarias a la hora de establecer medidas para minimizar esa contaminación acústica. Son las calles Diputación, Ripa, Peña Lemona (en Rekalde), Ibáñez de Bilbao, Rodríguez Arias y Bailén, que se suman a las que ya estaban incluidas desde 2023: San Vicente-Uribitarte, Ledesma, Poza, Somera y Barrenkale. Con esta actualización, en la capital vizcaina se elevan ya por encima de los 4.000 los vecinos que sufren molestias nocturnas por encima de lo recomendable.
Bilbao publicó a finales de 2024 su primer mapa de ruido de ocio, en el que se identifican las zonas más afectadas por el ruido nocturno derivado de la hostelería y las aglomeraciones. Además de las cinco seleccionadas, el estudio hizo una clasificación de otras zonas de ocio identificadas, estableciendo prioridades para seguir ampliando el análisis: tres de ellas por tratarse de zonas con una concentración de locales y de personas, y las otras tres porque la alta concurrencia se genera por la presencia de locales de grupo 4, que son las que tienen el mayor horario de funcionamiento.
El Ayuntamiento de Bilbao tiene obligación, por ley, de elaborar mapas estratégicos del ruido vinculado a infraestructuras viarias, ferroviarias e industriales, cada cinco años. Sin embargo, “identificamos que había un problema de ruido relacionado con el ocio y quedaba fuera de la metodología de los mapas que se venían haciendo”, explica Víctor Trimiño, director de Medio Ambiente del Consistorio. Se empezaron entonces a recabar datos de la red de sonómetros que existen en la ciudad, sumándoles campañas de mediciones puntuales y temporales que se realizaron en diferentes zonas. El mapa de 2024 analizó la contaminación acústica de cinco puntos que en ese momento se consideraron prioritarias -San Vicente-Uribitarte, Ledesma, Poza, Somera y Barrenkale-, con una alta concentración de locales de fiesta y un impacto por ruido importante. Se dejaba, además, la puerta abierta a ampliar el estudio a otras zonas, que son las que ahora se han analizado de forma pormenorizada: Diputación, Ripa y Peña Lemona, en Rekalde, por una parte, por la presencia de locales de ocio, y Rodríguez Arias, Ibáñez de Bilbao y Bailén, donde existen discotecas que cierran muy tarde.
Objetivos de calidad
Las objetivos de calidad acústica en Euskadi están definidos por el decreto 213/2016; dependen de cada periodo del día -de 7 a 19, de 19 a 23 y de 23 a 7 horas- y también para el exterior y para el interior de los edificios, dependiendo del uso del suelo, en el primer caso, y del edificio, en el segundo. El promedio anual no debería sobrepasar los 65 decibelios durante el día y los 55 por la noche en las calles de uso residencial, como están clasificadas las zonas afectadas por ruido de ocio en Bilbao; dentro de las casas, por la noche el máximo está fijado en 30 decibelios en los dormitorios y 35 en el resto de estancias, y en 40 y 45, respectivamente, por el día. Aunque estas últimas son una referencia a tener en cuenta, si se cumplen los objetivos de calidad acústica en el exterior se deben cumplir también en el interior, siempre que se cuente con un aislamiento adecuado de la fachada. "Son medias anuales que hay que intentar cumplir", explica el director de Medio Ambiente. "No es que no se puedan superar; la ley lo que dice es que la media a lo largo del año no superen esos límites. Puntualmente es fácil que se superen esos umbrales".
Las mediciones se realizaron en dos campañas, de una semana de duración cada una, en las que se colocaron equipos específicos, del 3 al 9 de junio en Diputación, Peña Lemona y Bailén, y del 17 al 23 en Ripa, Rodríguez Arias e Ibáñez de Bilbao. Los sonómetros recogen el rui durante todo el día, aunque la atención se centra en los índices nocturnos, sobre todo durante el fin de semana, "por el impacto que genera en el descanso de los vecinos. Los mapas se realizan con los datos que se recogen por la noche", apunta Trimiño. En cada una de las zonas hay varios puntos de medición: 4 en Diputación, 5 en Ripa, tres en Peña Lemona, dos en Rodríguez Arias, y uno en Bailén e Ibáñez de Bilbao.
Promedios alejados
Los resultados han mostrado lo que ya se preveía: en las seis zonas evaluadas se han superado los objetivo de calidad acústica para la noche. Sobre un máximo recomendable de 55 decibelios, en la calle Diputación se alcanzaron los 65,6 en uno de sus puntos de medición, igual que en Ripa; en Peña Lemona uno de los sonómetros midió 62; 61,4 en Ibáñez de Bilbao, y 64,7 en Ibáñez de Bilbao y Bailén. Los promedios más bajos fueron de 54,1 y 56,6 en Peña Lemona, y 58,1 en Ripa. "Son promedios que se alejan más de lo que deberían a los objetivos establecidos", admite.
Eso, refiriéndose al promedio total; el promedio diario más desfavorable alcanzó los 71,1 decibelios en Diputación; 70,8 en Rodríguez Arias; 69,6 en Ripa, y 69 en Bailén. En el estudio también se detalla cuántos días sobre el total de jornadas medidas se han superado los valores recomendados: en los cuatro puntos de medición de Diputación se superaron 4 de 6, 91 de 93, 5 de 6 y 23 de 25; en Ripa, 5 de 6, 4 de 6, 24 de 90, 2 de 6 y 26 de 26; en Peña Lemona ningún día en dos sonómetros y 12 de 24 en el tercero; 3 de 6 en Ibáñez de Bilbao; 2 de 6 en y 54 de 147 en Rodríguez Arias, y los cinco días de seguimiento en Bailén. "Las seis subzonas superan el objetivo de calidad acústica y justifica haberles dado prioridad", se establece en el análisis.
Pero también un dato más: en Diputación, Ripa y Peña Lemona el ocio genera molestias también durante el día, mientras que el ruido de las discotecas de Rodríguez Arias, Ibáñez de Bilbao y Bailén la superación se produce únicamente las noches del fin de semana, salvo excepciones de algunas otras noches de la semana.
Más de 4.000 vecinos afectados
La inclusión de estas nuevas zonas incorpora a más personas en el 'censo' de vecinos afectados por el ruido generado por el ocio nocturno. Según el método CNOSSOS-EU, el estándar europeo para medir de forma homogénea en toda la Unión Europea, 1.173 bilbainos residen en ellas y superan los 58 decibelios: 278 en Diputación, 203 en Ripa, 104 en Peña Lemona, 107 en Ibañez de Bilbao, 290 en Rodríguez Arias y 191 en Bailén. Sumadas a las 248 en San Vicente-Uribitarte, las 159 de Ledesma, 1.380 de Poza, 455 de Somera y 675 de Barrenkale, el número total de vecinos afectados se elevan a 4.090.
Estos seis nuevos puntos han pasado a considerarse Zonas de Actuación Prioritaria por Ruido de Ocio, que ya suman un total de once en Bilbao. Pero, ¿qué supone ello exactamente? A día de hoy no implica ninguna actuación específica. "Son zonas prioritarias en cuanto a medición y seguimiento de los valores; lo que pueda pasar en el futuro se tendrá que decidir", admite el director de Medio Ambiente. Todo el núcleo urbano de Bilbao está considerada zona de protección acústica, incluyendo la contaminación acústica tanto por tráfico viario como por ocio, que se aborda de manera genérica. "Cuando hablamos de esas zonas prioritarias en el mapa del ruido no se han establecido medidas o actuaciones concretas pero les prestamos una atención especial desde el punto de vista de seguimiento; el objetivo es recabar datos para ver cómo evolucionan, si el impacto acústico se amplía a otros puntos...", explica Trimiño.