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Los negocios del yerno del dueño de Mercadona más allá de la inversión en Lemoiz

Atitllan celebra su 20 aniversario con la apuesta por la regeneración de la fallida central nuclear

Los negocios del yerno del dueño de Mercadona más allá de la inversión en LemoizAtitlan

Roberto Centeno, la mitad de Atitlan junto a Aritza Rodero, es además de un emprendedor de éxito uno de los yernos de Juan Roig, fundador de Mercadona. Su compañía cumplió 20 años el año pasado y se ha convertido en uno de los grupos de inversión más activos en la Península Ibérica. Su apuesta por poner en marcha una piscifactoría en la fallida central nuclear de Lemoiz supone un paso adelante en su desarrollo.

Centeno, licenciado en Economía y Ciencias Políticas por la Universidad de Brown (en la costa noreste de EEUU, entre Boston y Nueva York), fundó Atitlan en 2005 junto a Rodero (licenciado en Admistración y Dirección de Empresas por Deusto Business School) tras una trayectoria profesional en el sector financiero en Londres, donde trabajó junto a Rodero para Goldman Sachs y Merrill Lynch.

Cuentas financieras

Bajo su liderazgo, Atitlan ha consolidado un grupo diversificado con activos bajo gestión por más de 1.500 millones de euros y ha invertido más de 2.200 millones, abarcando sectores como el inmobiliario, el agroalimentario y la industria. En 2024, ultimo ejercicio del que han hecho públicas sus cuentas, el grupo alcanzó unos ingresos consolidados de 301,4 millones de euros, un 27 % más que el ejercicio anterior, con el inmobiliario representando el 31 % de sus activos y el agroalimentario el 28%.

En total, controlan más de 1.500 millones en activos. La estructura se asienta en cuatro divisiones: Agricultura y alimentación (Elaia, ATGRO y Sea Eight), inmobiliaria (ATDI), industrial y servicios (Imex entre otros) y financiero (Terram Capital fundamentalmente).

Olivos, almendros, pistachos y aguacates

El origen del grupo es el sector agroalimentación, un nicho de negocio en el que Atitlan empezó a operar a través de la marca Elaia con la producción de más de 20.000 hectáreas de olivo y almendro en España, Portugal y Marruecos. Tras consolidar el proyecto, en 2022 vendieron esos cultivos al grupo andaluz De Prado. El objetivo era reorientar su estrategia hacia otros productos con mayor demanda en el mercado como son el pistacho y el aguacate. Elaia opera con más de 20.000 hectáreas de cultivos permanentes en la Península Ibérica y Marruecos.

También cuenta con 2.100 hectáreas en producción de uva de mesa y pimiento en Perú. En el campo de desarrollo de superalimentos tiene como socio al Banco Santander. Apuestan del mismo modo por frutos rojos como los arándanos y las cerezas.

Acuicultura

Por otro lado, el grupo de Centeno y Rodero cuenta  con Sea Eight, que opera su negocio de acuicultura, concretamente de cría de lenguado, y que es la compañía que se implantará en Lemoiz, que es uno de los principales proveedores de pescado de Mercadona. En la actualidad, Sea Eight cuenta con tres centros productivos: un criadero en Povoa de Varzim (Portugal), donde se inicia la producción; y dos unidades de engorde, donde finaliza el proceso, y que están en Cambados (Pontevedra) y Murtosa (Portugal). A ellos se unió en septiembre del año pasado unas instalaciones en Gijón para el engorde de lenguado.

La gran apuesta es Lemoiz, donde se desarrollaran todas las fases de la crianza de los peces, incubación, crianza, engorde y comercialización.

Sector inmobiliario

Otras de las columnas de inversión es Atitlan Desarrollos Inmobiliarios (ATDI). Es un agente activo en el segmento residencial con promociones en el Estado español y Portugal. También opera en el ámbito de las residencia de estudiantes con dos actuaciones en la ciudad de Valencia. En la capital de la Comunidad Valenciana alcanzó hace algo más de un año un acuerdo con el Valencia Club de Fútbol para la adquisición de los terrenos terciarios anexos al estadio Nuevo Mestalla. Se trata de un solar de más de 40.000 metros cuadrados, donde se han proyectos entre otras dos torres de 20 y 16 plantas con posibilidad de uso comercial y hotelero.

"Miramos al futuro con optimismo y determinación, confiando en que la fortaleza de nuestro modelo de negocio, la diversidad de nuestras actividades y la flexibilidad de nuestro equipo serán claves para continuar creando valor sostenible. Estas cualidades nos posicionan para enfrentar los desafíos venideros y aprovechar nuevas oportunidades, siempre con el compromiso de responder a las expectativas de todos nuestros grupos de interés", exponen Centeno y Rodero en la memoria corporativa de 2024.

Asalto fallido a Muerde la pasta

En esa política de diversificación de las inversiones, a mediados de 2023 se presentó como uno de los posibles compradores de Muerde la pasta, la cadena de restaurantes bufé de comida italiana que estaba en concurso de acreedores. El juez del proceso concursal desestimó su oferta siguiendo las recomendaciones del administrador judicial que tomó las riendas del grupo hostelero.

Todo ello a pesar de que debido a los problemas financieras, Tastia propietaria de Muerde la pasta había mantenido antes de la quiebra reuniones con Atitlan para que entrara en su capital. Tastia elevó en 2022 su facturación a casi 50 millones, pero cerró el ejercicio con unas pérdidas de 5,4 millones, que se sumaron a los 8,2 del año anterior. Su deuda financiera ascendía a 34,5 millones.