La industria se mueve impulsada por el combustible de la tecnología extraída de la innovación y el motor de las personas que la diseñan y de las que las ponen en práctica. A pesar de los contratiempos que han surgido las últimas semanas –la crisis de Tubos Reunidos, con centros productivos en Amurrio y Trapagaran, o el ajuste de plantilla que tendrá que realizar Gestamp en Abadiño por la renovación del contrato con Mercedes-Benz Vitoria– Bizkaia es dentro de esa dinámica un territorio de oportunidades para el desarrollo de las empresas y de los trabajadores del futuro a nivel formativo.
El sector manufacturero vizcaino busca de forma constante profesionales en su avance hacia la fábrica del futuro, que ya es realidad en muchas compañías y ha roto hace tiempo con el cliché de taller sombrío y sucio. Se habla de una industria de bata blanca que trasciende del campo científico tradicional y llega de forma gradual a otros segmentos productivos.
Perfiles demandados
Según los cálculos de la patronal vizcaina del metal (FVEM), el sector creará este año entre 800 y 1.000 empleos este año. Aún así, la mitad de las empresas tienen problemas para encontrar personal cualificado. Ahí gana peso la Formación Profesional de Grado Superior. El 40% de las últimas contrataciones de las empresas del Parque Tecnológico de Bizkaia apuestan por perfiles enmarcados en esas carreras. Automatización y Robótica Industrial, Diseño en Fabricación Mecánica, Programación de la Producción Mecánica, Electricidad y Electrónica, Mantenimiento de Sistemas Automatizados o Biociencias son, entre otras, las carreras más demandadas.
“Personas con dos años de FP se incorporan a las empresas con alto grado de especialización”
La tecnología empuja la mano de obra tradicional a otro escenario. Un robot multifunción puede realizar hoy varias tareas de producción, pero no llega a todos los ámbitos de la empresa. Por ello, las fábricas buscan de forma constante personal especializado en mecanización –tanto en el ámbito del afinado de las piezas como en su diseño a medida–, energía–formación que incluye electrónica y robótica– o la salud, que se ha convertido en uno de los grandes nichos de desarrollo futuro de la actividad económica.
Formación dual
Un profesor de electricidad y electrónica de un centro pionero de Bilbao en la materia ilustra esta evolución: “La enseñanza en los grados superiores de FP es cada vez mayor y los titulados ya pueden asumir tareas que realizaban antes ingenieros en su primer año en la empresa, que básicamente es de aprendizaje y adaptación”. De modo que su ingreso en la empresa, impulsado a su vez por la formación dual en el segundo año, es más rápida. Y una vez allí su desarrollo se acelera. No se trata de sustituir a los titulados universitarios, sino de disponer de personal cualificado que conoce los dos lados del negocio: el teórico y el práctico. Este profesor prefiere que no se publique su nombre ni el centro en el que trabaja porque habla a título individual, pero esa percepción es compartida por otros agentes implicados.
Entre ellos, Héctor Calderón, director de Cooperación y Servicios de la Red de Parques Tecnológicos de Euskadi. De las más de 23.600 personas que trabajan en los seis campus de Parke, en torno a 6.000 vienen del mundo de la Formación Profesional. Para alcanzar esa cifra ha sido necesario enterrar algunos clichés. “Las empresas de Parke,que son intensivas en talento, tenían muchas veces problemas para obtener perfiles dentro de la Formación Profesional. Quizá porque había ciertos prejuicios establecidos por parte de la sociedad y de los alumnos y alumnas del bachiller; parecía que en el parque solo podían trabajar personas que tenían formación universitaria o doctores o doctoras. Vimos que teníamos que trabajar y nos pusimos en marcha con los centros para poner en marcha la iniciativa FP/Parke”, a través de las asociaciones de Bizkaia (Ikaslan) y de la CAV (Hetel), indica Calderón.
Romper estereotipos
“El primer objetivo fue romper esos estereotipos” y las “empresas son muy conscientes de ello”. Por ello se diseñó el programa de “captación incipiente de talento en etapas tempranas”, se tendieron puentes con las empresas y hoy en día son 30 las compañías de los tres territorios de la CAV las que toman “parte activa en la iniciativa”.
Todas ellas “abren sus puertas” a los alumnos y alumnas, que cuando deciden ya cursar FP y entrar en alguna de las empresas del Parke tienen una segunda ronda de formación muy especializada. Son empresas que operan ámbitos “muy punteros” que están liderando el salto hacia la industria 4.0, la manufactura avanzada, explica el responsable de la red de parques.
Las claves del modelo
- Conexión y puentes laborales. El director de Cooperación y Servicios del Parque Tecnológico de Euskadi, Héctor Calderón, destaca los “puentes” que hay en el sistema educativo vasco. Las personas que se titulan en una FP de Grado Superior “pueden pasar, incluso compatibilizar créditos, a hacer una formación universitaria y doctorarse”. Hay un “gran recorrido profesional” y “grandes oportunidades que dependen de la ambición de cada persona”.
- Líderes y oportunidades. Las propias empresas apoyan cuando ven que una persona “tiene inquietud y capacidad de liderazgo” en la organización a partir de una base profesional. De modo que “facilitan e incluso muchas veces cofinancian” el salto en la estructura.
- Retos y formación continua. “A veces ocurre lo contrario, hay perfiles universitarios que no despuntan, y al final han estudiado una FP y luego han desarrollado su carrera”, añade Calderón. En conclusión traslada “a los alumnos y alumnas que aprovechen las oportunidades” porque “no hay un único camino válido” La clave es la formación continua.
“Sectores que en definitiva cambian muy rápidamente, y los conocimientos de los profesionales de estas organizaciones a todos los niveles están en una intensa formación continua. Es precisamente ahí es donde se les forma externa e internamente para adaptarlos a sus procesos y tecnologías. Para estar en definitiva a la altura del mercado”, añade Calderón.
Contrataciones
Todo ello implica un constante crecimiento del personal formado en la FP. A falta de cerrar datos del curso pasado, en el periodo 2022–2024 se realizaron en el Parke cerca de 2.000 contrataciones y el 40% correspondían a títulos de formación profesional. “Cada año aumenta ese porcentaje porque son sectores que crecen de manera importante, están muy presentes en los parques”, subraya.
En relación al contexto europeo, el director de Cooperación y Servicios de la Red de Parques Tecnológicos de Euskadi sostiene que Euskadi “tiene, junto a otros países como Alemania, una de las formaciones profesionales más punteras de la UE”. Se trata de un modelo que está en un proceso de “adaptación continua de sus maneras de formar a los alumnos y alumnas” y que tiene cuenta con el “impulso estratégico de la formación dual”.
Compatibilizar formación y prácticas también está ganando terreno en el ámbito universitario. Esa dinámica acerca las necesidades de las empresas con los ciclos de los diferentes campus y el ritmo de adaptación es cada vez más alto. Se refuerza en definitiva tanto la actividad docente como la de las fábricas.
Aula "activa" de formación
Euskadi fue pionera en el Estado en lanzar hace más de una década la FP Dual Intensiva, la verdadera FP en alternancia con hasta 1.100 horas de formación. Ahora también lidera el avance del modelo en los campus universitarios.
Estar en “contacto directo con las empresas desde las primeras etapas formativas” y “poder desarrollar los conocimientos activos en el aula” permite que la FP “dé respuesta a los perfiles profesionales que demandan las compañías para poder llevar a cabo su desarrollo de negocio”.
El otro gran activo de este tipo de formación es el “universo” creado por las numerosas ramas que ofrece el modelo. Las oportunidades van desde el “clásico” tecnologías de la información y las comunicaciones, donde en torno a un 30% del personal procede de la FP; sectores “más nuevos, como la energía o el medio ambiente, muy horizontales y con un 37% del empleo formado en la FP”, o la biocencia, impulsada por la “estrategia de Euskadi en esta materia, donde hay muchos perfiles de laboratorio, pero también de administrativos o a nivel de sistemas informáticos”. Y el modelo vasco se adapta a esas necesidades.