Bizkaia atraviesa un episodio de calor excepcional para estas fechas, en uno de los meses de mayo más cálidos registrados desde 2022. Las temperaturas, más propias del verano que de la primavera, han dejado registros históricos en varios municipios del territorio y las previsiones apuntan a que el ambiente cálido continuará durante los próximos días.
Según datos de Euskalmet, este viernes se alcanzaron temperaturas récord para un mes de mayo en Euskadi. El municipio vizcaíno de Sopuerta llegó a marcar 39,1 grados, el valor más alto registrado en mayo desde que existen mediciones oficiales. También se registraron máximas muy elevadas en otros puntos de Bizkaia como Güeñes-Sodupe, con 38,5 grados; Muxika, con 36,7; Mungia, con 36,3; y el barrio bilbaino de Zorrotza, donde los termómetros alcanzaron los 36,4 grados.
Interior de Bizkaia
El episodio de calor afecta especialmente al interior de Bizkaia y a los valles occidentales, donde el viento sur ha disparado las temperaturas muy por encima de la media habitual para finales de mayo. Además, el contraste ha sido especialmente llamativo después de varias semanas marcadas por lluvias y temperaturas frescas.
Las previsiones meteorológicas indican que el calor no desaparecerá a corto plazo. Euskalmet mantiene avisos por altas temperaturas y prevé jornadas soleadas con máximas que seguirán rondando los 30 y 35 grados en numerosos puntos del territorio durante los próximos días.
Aunque durante el fin de semana ha entrado algo de viento del nordeste en la costa y ha suavizado ligeramente el ambiente en el litoral, el interior continuará registrando valores elevados para esta época del año. Los expertos advierten de que este tipo de episodios extremos son cada vez más frecuentes y tempranos, consolidando una tendencia de aumento de temperaturas observada desde 2022.
Las altas temperaturas también han comenzado a tener efectos en la vida cotidiana. Las playas de Bizkaia han registrado una gran afluencia de personas y los servicios sanitarios ya han atendido varios casos relacionados con el calor. Además, el riesgo de incendios forestales se mantiene elevado debido a la combinación de calor, baja humedad y viento sur.
Reducir las grasas
Cuando hace mucho calor, es recomendable evitar ciertos alimentos que pueden aumentar la sensación de calor, dificultar la digestión o favorecer la deshidratación.
En general, conviene reducir el consumo de comidas muy grasas o fritas, como hamburguesas, embutidos o frituras, ya que son más pesadas y hacen que el cuerpo genere más calor al digerirlas. También es mejor limitar los platos muy picantes, porque pueden aumentar la sudoración y la sensación de bochorno.
Evitar el alcohol y el azúcar
El alcohol no es recomendable en días calurosos, ya que contribuye a la deshidratación. Del mismo modo, las bebidas con mucha cafeína o azúcar, como refrescos, bebidas energéticas o exceso de café, pueden no ser las más adecuadas para mantener una buena hidratación.
También es conveniente evitar los alimentos muy salados, como snacks, comida rápida o conservas, ya que aumentan la sed y pueden afectar al equilibrio de líquidos del cuerpo. Por otro lado, las salsas pesadas y los ultraprocesados suelen resultar menos digestivos en verano.
Además, hay que tener cuidado con los alimentos que se estropean fácilmente con el calor, como carnes, pescado, marisco, huevos o platos cocinados que no se conservan bien, ya que aumenta el riesgo de intoxicaciones alimentarias. En su lugar, es preferible optar por comidas ligeras, frescas y con alto contenido en agua, como frutas, verduras, ensaladas o platos fríos como el gazpacho.