Gernika-Lumo ha instalado un tótem informativo de gran formato en la Foru Plaza, frente al Ayuntamiento, una intervención que traslada al espacio público un mensaje de rechazo a las armas nucleares. La iniciativa se enmarca en los actos previos al 89 aniversario del bombardeo del 26 de abril de 1937, una fecha que sigue marcando la identidad de la villa foral y su posicionamiento en torno a la paz.

El panel, concebido como un elemento de sensibilización, pone el foco en el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN) y en la pertenencia del municipio a la Alianza por el Desarme Nuclear. El contenido, redactado en euskera, castellano e inglés, mantiene un mensaje claro: este tipo de armamento no solo tiene un impacto estratégico, sino que “afecta a toda la humanidad”, al tiempo que cuestiona los modelos de seguridad basados en la disuasión.

Desarme nuclear

La instalación incorpora además un elemento relevante en la trayectoria institucional de la villa. El propio panel recuerda que Gernika-Lumo fue el primer municipio de Euskadi en adherirse al tratado, un paso que refuerza su posicionamiento en favor del desarme y conecta con una línea de actuación sostenida en el tiempo. En este sentido, la memoria del bombardeo de 1937 funciona como un punto de referencia desde el que proyectar ese compromiso en el contexto actual.

La ubicación del tótem tampoco es casual. Situado en la Foru Plaza, uno de los espacios más transitados del municipio, el panel se integra en un conjunto visual que ha ganado presencia en las últimas semanas. En la fachada del Ayuntamiento permanecen instaladas dos lonas de gran formato, de cuatro metros cada una, con el lema “No a la guerra”, que dialogan directamente con la nueva pieza.

De este modo, ambos elementos configuran un eje reconocible en el centro urbano que refuerza la visibilidad del mensaje pacifista. Más allá de su función informativa, la intervención introduce este discurso en el día a día de la ciudadanía, vinculando la memoria del bombardeo con debates actuales sobre la guerra y sus consecuencias.

En Gernika-Lumo, ese vínculo entre pasado y presente forma parte de su identidad pública. La instalación del panel se suma así a otras acciones que buscan mantener ese mensaje activo en el espacio urbano, trasladando al ámbito cotidiano una reflexión que trasciende lo local y sitúa a la villa dentro de un contexto más amplio de rechazo a la violencia armada.