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Bizkaia registra una media de cuarenta ciberdelitos al día

El jefe de Unidad de la Jefatura de Coordinación de Ciberseguridad de la Ertzaintza, Aitor Ercilla, hace hincapié en la importancia de denunciar estas situaciones en el momento en el que ocurren

Bizkaia registra una media de cuarenta ciberdelitos al díaPankra Nieto

La ciberdelincuencia continúa campando a sus anchas mientras que los diferentes cuerpos de policía, como es el caso de la Ertzaintza, siguen reforzándose cada vez más para hacer frente a este tipo de delincuencia. Phising, correos electrónicos o mensajes de SMS son algunas de las ciberestafas más habituales a día de hoy. Para detenerla en la medida de lo posible, tal y como señala el jefe de Unidad de la Jefatura de Coordinación de Ciberseguridad de la Ertzaintza, Aitor Ercilla, la sociedad tiene que estar implicada. En el caso de Bizkaia, estos delitos registraron en 2025 una cifra récord, tras superar por primera vez los 14.000 casos, tal y como se recogió en el informe de criminalidad hecho público por el departamento de Seguridad del Gobierno Vasco a principios de este 2026. Esta cifra supone que cada día se contabiliza una media de cuarenta delitos cibernéticos.

Este auge de las estafas digitales y el cibercrimen es una realidad que afecta a toda la ciudadanía. Según Aitor Ercilla, “prácticamente el 20% de los delitos que se cometen hoy en día son delitos cibernéticos, y dentro de ellos, en torno al 90% son estafas”. Las modalidades de ataque son diversas. La mayoría son estafas de bajo importe, como las comúnmente llevadas a cabo por correo electrónico, phishing, SMS o WhatsApp. Unas operaciones diseñadas para engañar al usuario y obtener datos personales o financieros. De los 14.387 casos registrados en el territorio vizcaino en 2025, 12.601 responden a esta temática. En el Territorio Histórico de Bizkaia se registraron más ciberdelitos que en Gipuzkoa en su conjunto (9.621) y hasta casi tres veces más que en Araba (4.623).

Sin embargo, existen también estafas a gran escala gestionadas por grupos criminales organizados, que recurren a criptomonedas y esquemas piramidales digitales. En esta línea, a lo largo del año pasado, la Ertzaintza recibió 541 denuncias vinculadas a criptomonedas o criptoactivos. Para enfrentarlas, la policía vasca emplea herramientas como Chainalysis y TRM, que permiten rastrear las transacciones y seguir el recorrido de los fondos, aunque la naturaleza pseudoanónima de las criptomonedas hace que estos procesos sean complejos. “El tiempo es esencial. Hoy los procesos están automatizados y en segundos los fondos pueden fragmentarse y acabar en múltiples monederos en otro lugar del mundo. Por eso proporcionamos la forma de contacto de los ciudadanos que se han visto involucrados en este tipo de estafas y desde la comisaría ya se le ofrece una atención inicial rápida. Nosotros estamos asesorando continuamente a comisarias o actuando si las cantidades son elevadas”, apunta Ercilla.

“En caso de que ocurra algo, por favor, no eliminemos información del móvil, de la aplicación, del ordenador. Pongamos la denuncia lo antes posible que nosotros estamos para ayudar. Nosotros vamos a utilizar y vamos a garantizar que todas esas evidencias no solamente nos van a permitir investigar, sino que van a ser puestas a disposición judicial con todas las garantías. Ahí está la clave. Y cuanto antes, mejor. Que nadie tenga miedo de denunciar, que a todos nos puede pasar”, subraya. En este sentido añade: “Estamos para ayudar. Y cuanto más se denuncie, no solamente más podremos ayudar a la víctima final, sino que más repercutirá en toda la sociedad”. En concordancia con el aumento de la ciberdelincuencia en más de 500 casos en el territorio respecto al 2024, este último año se detuvieron a 17 personas (14 hombres y 3 mujeres) y se abrieron diligencias en calidad de investigadas a otras 2.496 personas (1.661 hombres y 835 mujeres). Unas cifras que aumentan considerablemente en comparación con las registradas en el año 2024, cuando fueron arrestadas 10 personas y se puso el foco sobre otras 1.978.

A diferencia de los delitos cometidos en persona, donde en torno al 90% de detenidos por la Euskal Polizia este pasado año son hombres (4.507 de 4.996) y más del 75% son investigados (15.583 de 19.905), en el marco de la ciberdelincuencia sí se mantiene el porcentaje de varones detenidos pero, en cuanto a las investigaciones, una de cada tres personas a las que se analiza sus movimientos como presuntas autoras de delitos de estas características es mujer.

El perfil de los ciberdelincuentes es variado: desde expertos altamente cualificados reclutados por grupos organizados hasta individuos que cometen delitos aprovechando servicios de crime as a service; es decir, la venta de herramientas para cometer ciberdelitos. Las dificultades para perseguirlos incluyen la eliminación de pruebas por parte de víctimas, el uso de VPNs, inteligencia artificial, y la naturaleza de las operaciones. La utilización de inteligencia artificial ha potenciado tanto las estafas como la capacidad policial para analizarlas y anticiparse a los movimientos delictivos. Paralelamente, la Ertzaintza fomenta la colaboración con universidades, hackers éticos y proyectos europeos para captar talento y desarrollar nuevas herramientas de seguridad. Por este motivo, la prevención y la formación son fundamentales. Aitor Ercilla recomienda actualizar los sistemas operativos, usar antivirus y cortafuegos, emplear contraseñas robustas con gestores de seguridad, implementar doble factor de autenticación y mantener la calma frente a mensajes sospechosos. En este contexto, medio minuto de precaución puede salvar de perder mucho más tiempo, además del impacto psicológico que supone una estafa.

Granjas de ciberlincuentes

Las denominadas granjas son grupos criminales organizados que mueven y fragmentan los fondos robados para dificultar su rastreo, obteniendo cada miembro un porcentaje de las operaciones. Ercilla pone un ejemplo práctico: un experto en criptomonedas que aceptó una oferta de trabajo para depurar un software y perdió todos sus fondos en cuestión de segundos. A pesar de tener gran conocimiento técnico, “cualquiera puede ser víctima”, subraya.

Para hacer frente a todo esto, la Ertzaintza ha dado un paso al frente con la reciente creación, hace más o menos un año, de la Jefatura de Coordinación de Ciberseguridad de la Ertzaintza. Una unidad con la que se quiere abarcar tanto la investigación de los delitos cibernéticos de cibercriminalidad, que es lo que se hacía previamente en una sección central de delitos de tecnología de la información, como todo el ámbito de innovación dentro de la Ertzaintza: cooperación público-privada, con bienes de colaboración con otras instituciones, Universidad del País Vasco y otras facultades. “Abarcamos incluso la ciberseguridad de los vehículos policiales. Es decir, es una capa más de protección a la ciudadanía que hemos implementado”, explica Aitor Ercilla.

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El Jefe de Unidad de la Jefatura de Coordinación de Ciberseguridad de la Ertzaintza dedica especial atención al ámbito de los menores. “Muchos casos son de grooming, esto es un problema para la sociedad actualmente”, manifiesta. “Colaboramos con Fiscalía de Menores y hemos tenido éxito”, añade al mismo tiempo que explica que está haciendo referencia a casos relacionados con la pornografía infantil, a través de grooming. En este sentido, pone el foco en el problema “muy notable” que está habiendo entre los jóvenes. “Que la gente se anime a denunciar, que va a tener todas las garantías de que se va a tratar de una forma adecuada”, expone. En este contexto, Ercilla hace hincapié en la educación y la vigilancia parental: “La tecnología lleva a que no te des cuenta que estás vulnerando tu propia privacidad”, ilustra.

Sin embargo, para Ercilla la clave es la colaboración entre ciudadanos y autoridades. No eliminar información de los dispositivos móviles, aplicaciones u ordenadores; contactar con la policía y poner la denuncia cuanto antes son pasos a seguir para hacer frente a la ciberdelincuencia.