No es por capricho ni es una percepción sesgada. Lo cierto es que en las carreteras de Bizkaia se van pocos taxis adaptados. En realidad, menos de los que obliga la normativa vigente: en localidades con más de 3.000 habitantes tiene que haber uno disponible a cualquier hora y en todos los municipios, al menos un 5% de las licencias deben ajustarse a esta tipología.

Únicamente Bilbao se acerca a esos números, pero Barakaldo o Getxo, por ejemplo “siguen sin alcanzar el objetivo”, lamenta Aitor Esturo, técnico de Accesibilidad de Fekoor. Es por ello que la Federación de Personas con Discapacidad Física y/u Orgánica de Bizkaia ha vuelto a reclamar que se respeten esas normas y se garantice la movilidad de las personas con problemas de movilidad.

"Misión imposible"

“Actualmente, coger un taxi adaptado en determinados municipios a ciertas horas puede resultar una misión imposible”, ha recalcado Esturo. Y es que, tal y como ha expuesto, para una persona en silla de ruedas o que necesita de otros apoyos para desplazarse la falta de transporte “no es solo una molestia. Es un factor de aislamiento”.

En este sentido, Fekoor ya ha cursado la solicitud pertinente para poder tomar parte en la Comisión del Taxi -creada por la Diputación Foral de Bizkaia- con el propósito de poder poner sobre la mesa soluciones “reales” que contribuyan a que el territorio en su conjunto pueda avanzar en materia de movilidad, accesibilidad e inclusión.

Así, plantea que las normativas y ordenanzas tengan apartados específicos de taxis adaptados, que se concedan ayudas a quien adquiera este tipo de vehículos, así como un sistema de bonos para las personas con altos niveles de movilidad reducida. “Vivimos en una Bizkaia envejecida y con muchas personas que necesitan apoyos. No podemos permitir que el transporte sea una barrera más”, ha resumido Esturo.

¿Y los VTC?

“Especialmente grave” es la situación de los Vehículos de Transporte con Conductor (VTC), han agregado desde Fekoor. Y es que, a pesar de que la ley también les obliga a contar con unidades adaptadas, empresas como Cabify “no ofrecen ni un solo vehículo” de este tipo en Bizkaia, excluyendo directamente a las personas con movilidad reducida. Y Uber ha comenzado a operar con vehículos adaptados desde mediados de marzo.

Por último, tal y como ha indicado Esturo, a menudo estas personas pagan facturas más altas que el resto de la ciudadanía debido a “variables como el tiempo de anclaje de la silla o la lejanía del vehículo disponible”. Además, no poder reservar un taxi de un día para otro en municipios como Bilbao impide “planificar con dignidad” actividades cotidianas o laborales.