Aunque en los centros y pisos de la red foral donde viven se les presta la mejor atención, un entorno familiar es el lugar más adecuado para un niño que no puede crecer con sus padres biológicos. Hay algunos que han sido adoptados y otros que viven con familias de acogida, pero la Diputación Foral de Bizkaia quiere ofrecer a los que todavía están institucionalizados la oportunidad de, aunque sea por unas horas, disfrutar de esos vínculos que solo se crean en el tú a tu. Para ello, pondrá en marcha el próximo año el programa Izeba, tía en euskera, para crear una red de familias con las que puedan disfrutar de su tiempo de ocio, como los fines de semana o las vacaciones, y supongan un apoyo en su día a día.
La diputada foral de Acción Social, Amaia Antxustegi, ha presentado este martes el proyecto de presupuestos de su departamento para 2026, que superará los 767 millones de euros. Será, un año más, el área con el montante más abultado de toda la Diputación, más de cuatro de cada diez euros, para atender a las personas mayores, con discapacidad y menores en situación de desprotección. Una muestra, ha subrayado Antxustegi, del compromiso foral con las personas "más vulnerables" y que sitúa Bizkaia "a la vanguardia" en gasto social no solo en Euskadi sino también a nivel del Estado y el resto de Europa. "Invertir casi la mitad del presupuesto en políticas sociales es transformar la realidad de miles de personas y apostar por la dignidad, la igualdad y un modelo que nos sitúa entre los territorios más avanzados en protección social", ha querido destacar. Entre los nuevos programas que se pondrán en marcha destaca el de Izeba pero también otro para hacer frente al absentismo escolar en el territorio.
Imagine por un momento que su hijo o su hija tuviera que marcharse a otra ciudad a estudiar y que allí vivieran unos tíos con los que pudiera compartir sus preocupaciones del día a día, sus dudas y logros, y también ir de vez en cuando al cine, a comer a su casa o a ver un partido de fútbol el fin de semana. Así es como funcionar el programa Izeba, que se quiere ofrecer a los menores tutelados por la Diputación. El departamento de Acción Social, ha señalado Antxustegi, ya está en contacto con la entidad que gestiona el mismo programa en Gipuzkoa, donde lleva ya varios año en funcionamiento, para definir cómo desarrollarlo en el territorio. "Hemos tenido reuniones con ellos para poder ajustar el programa a la realidad de Bizkaia y están ya elaborando una propuesta", ha avanzado.
Absentismo escolar
El departamento estudiará también hasta qué punto el absentismo escolar es indicador de que un menor está viviendo en situación de desprotección, con el objeto de, posteriormente, desarrollar un proyecto piloto en las zonas donde más niños y jóvenes falten a clase. Según los últimos datos, el absentismo escolar roza en Bizkaia el 2,9% en Educación Primaria y el 4,5% en ESO en centros públicos, mientras que en los concertados se sitúa en el 0,4 y el 1%, respectivamente.
El presupuesto previsto para Infancia alcanzará los 13,6 millones de euros, lo que supone un incremento del 8,79% con respecto al ejercicio anterior, a los que hay que añadir también otros 66,2 millones que desde el IFAS se destinan para la red de hogares y centros de acogimiento residencial de menores en situación de desprotección. "Con ellos se promoverán acciones preventivas, la permanencia del menor en su entorno familiar siempre que sea positivo y la búsqueda de alternativas familiares en los supuestos en que sea preciso recurrir a la separación del grupo familiar", ha enumerado la diputada foral. El incremento presupuestario en el capítulo de personal se debe a la ampliación algunos de esos programas, "para poder atender la demanda existente", y a la adecuación al nuevo convenio de intervención social.
Entre los programas destacan la educación a adolescentes en situación de conflicto social (750.000 euros), la intervención familiar especializada en desprotección infantil (4,8 millones), el punto de encuentro familiar (700.000 euros), y los apoyos al acogimiento familiar (1,2 millones) y a la adopción (459.996 euros).
La diputada foral también se ha referido a la situación de excepcionalidad que decretó Bizkaia hace un año para hacer frente a la llegada de menores extranjeros no acompañados, cuya vigencia finaliza al de 18 meses. Pese a que en el segundo y tercer trimestre de este año ha habido un "descenso puntual", se está ya analizando cómo se va a proceder una vez decaiga esa excepcionalidad.
Personas mayores
Las personas mayores en situación de dependencia tendrán consignado más de un tercio del presupuesto del departamento, con 267,3 millones de euros. Con ellos se sufragarán las 3.250 plazas concertadas en residencias -2.750 ordinarias, 50 de alta complejidad y 450 en unidades convivenciales-, con un incremento para responder al aumento del precio por día de las mismas y del número en unidades convivenciales, además de las 587 conveniadas con los ayuntamientos.
Por su parte, para atención a la discapacidad se han presupuestado 116,3 millones de euros, lo que supone un incremento del 14,76% con respecto a 2025. Se prevén dos grandes grupos de plazas, distribuidas en más de 100 convenios con entidades del Tercer Sector de Acción Social. Así, los centros residenciales y viviendas contarán con 1.357 plazas (cuatro más que ahora), mientras que los centros de atención diurna contarán con 2.307 plazas, tras la incorporación al programa de Lantegi Batuak.
Finalmente, Amaia Antxustegi ha hecho referencia a la nueva dirección, de Reto Demográfico y Longevidad, que se ha creado en el departamento y que, con un montante de 1,5 millones de euros, se encargará de la observación, investigación aplicada y planificación estratégica en longevidad y cuidados de larga duración, así como del diseño y coordinación de políticas públicas para el envejecimiento activo y la adaptación al reto demográfico.