El tremendo mérito que atesora la magnífica temporada que está completando el Surne Bilbao, que prácticamente vela armas ya para arrancar este miércoles en el Roig Arena (19.00 horas) la eliminatoria de cuartos de final de la Liga Endesa ante el Valencia Basket, adquiere incluso un valor superior si se tiene en cuenta que se trata del único conjunto de toda la competición que no ha introducido cambios ni en su plantilla ni en su cuerpo técnico desde que el ejercicio amaneciera a comienzos de octubre. El mismo grupo humano que compareció el día 4 de ese mes en el Martín Carpena para sufrir un severo correctivo ante el Unicaja -lo que es la vida, teniendo en cuenta cómo ha acabado la película para ambas escuadras- observó en todo momento de lejos la encarnizada lucha por la supervivencia, revalidó con honores su título de la FIBA Europe Cup y completó por la puerta grande, ganando en la cancha de La Laguna Tenerife, la campanada de regresar once años después al play-off de la ACB.
Estabilidad
Los mismos doce jugadores que arrancaron la temporada serán los encargados de tratar de sorprender al volcánico conjunto que dirige Pedro Martínez. Nadie se ha quedado por el camino durante el curso y nadie se ha sumado tampoco al equipo -hubo algún intento, como el de incorporar a Kostas Kostadinov para contar con un cupo más de formación, pero finalmente recaló en el Morabanc Andorra-, una estabilidad que habla muy bien del trabajo realizado en el mercado el pasado verano por el director deportivo, Rafa Pueyo, que ha provocado que el proyecto no necesitara ser apuntalado a mitad de obra. Y, evidentemente, también ha tenido incidencia directa el factor suerte en forma de buena salud.
Lesiones
Las lesiones graves han dado tregua en la presente campaña a los hombres de negro. De hecho, diez de sus doce jugadores han podido jugar entre 30 y 34 encuentros de Liga Endesa -Margiris Normantas, Justin Jaworski, Luke Petrasek, Martin Krampelj y Tryggvi Hlinason no se perdieron ni uno- y solo Stefan Lazarevic y Amar Sylla han permanecido en la enfermería durante un largo periodo de tiempo. Eso sí, sus bajas coincidieron en el tiempo, meses de enero y febrero, con otros jugadores sufriendo también percances de menor severidad, y el conjunto vizcaino no solo se sobrepuso a ellas, sino que además fue capaz de arrancar su notable racha de resultados positivos que ha desembocado finalmente en el billete para el play-off. Jaume Ponsarnau y su cuerpo técnico supieron readaptar roles y redistribuir minutos pese a la exigencia de jugar dos competiciones y el rendimiento global no se resintió en ningún momento.
Cambios
Junto al Surne Bilbao, el Barça ha sido el otro equipo de La Liga Endesa que no ha llevado a cabo incorporaciones en su plantilla con el curso en marcha, aunque en su caso se produjo un relevo en su banquillo, con la salida de Joan Peñarroya y la llegada de Xavi Pascual en noviembre. En el resto, ha habido fichajes ya fuera para suplir a jugadores lesionados, para ocupar el puesto de piezas que no ofrecieron el rendimiento esperado o, simplemente, para tratar de elevar el nivel de juego. Las reestructuraciones más leves se produjeron en conjuntos como el propio Valencia Basket -Braxton Key llegó tras la salida de Nate Sestina y en mayo se incorporó Álvaro Carreras, contra el que el conjunto vizcaino jugó cuando militaba en el Peristeri griego-, UCAM Murcia -Jaylen Hands y Kelan Martin-, Asisa Joventut -Jabari Parker aterrizó tras el adiós de Sam Dekker y recientemente se ha incorporado Yannis Morin por los problemas físicos en posiciones interiores-, Río Breogán -el exhombre de negro Iván Cruz y Jordan Walker- y el Hiopos Lleida -los bases Adriá Rodríguez y Dani Pérez tras la desvinculación de Kristers Zorics-.
El Granada
En el otro lado del espectro se ubican los conjuntos que han protagonizado la agónica lucha por la salvación, con especial protagonismo para un Coviran Granada que tuvo que realizar sobre las marchas cambios profundos en una plantilla que había sido diseñada para competir en Primera FEB pero que se reenganchó a la élite tras el ascenso frustrado en los despachos del Betis. El conjunto nazarí realizó siete fichajes, además de cambiar de entrenador, pero no fue capaz de corregir su rumbo. El Casademont Zaragoza, con dos cambios de entrenador y cinco incorporaciones de jugadores, corrió mejor suerte, al igual que el San Pablo Burgos con los refuerzos de Max Heidegger, Jaden Shackleford, Augusto Lima y, sobre todo, Ethan Happ y la llegada a su banquillo de Porfi Fisac. Por contra, el Dreamland Gran Canaria no pudo evitar el descenso con el cambio de Jaka Lakovic por Néstor García y la llegada de jugadores de la talla de Chimezie Metu, Kassius Robertson y Brandon Jefferson.
Resto de equipos
Baxi Manresa, con cinco incorporaciones durante el ejercicio, Kosner Baskonia, con cuatro, y Real Madrid, La Laguna Tenerife, Unicaja, Bàsquet Girona y Morabanc Andorra, con tres, completan los movimientos de mercado, ajenos para el Surne Bilbao a lo largo del último ejercicio. Los mismos que arrancaron la aventura en octubre tratarán de darle el mejor final posible en junio.