Desde el núcleo de Ambasaguas, en Karrantza, Lombera de Carranza “eleva la chacinería a un nivel superior con su emblemática papada curada”. Una “joya gastronómica elaborada seleccionando las piezas más veteadas y nobles, que son sometidas a un proceso de curación natural y pausado, logrando una infiltración de grasa que se deshace al contacto con el paladar”. Razones de peso para concederle uno de los premios Materia Prima a los mejores productos de Euskadi en su cuarta edición, cuya entrega acogió Gasteiz.

En su obrador, “el respeto por los tiempos y el aire de las montañas de la zona son los únicos ingredientes secretos para conseguir su extraordinario sabor, suave y delicado”. Santos Fernández, en representación de Lombera, señaló la importancia de que todos los ingredientes sean de la máxima calidad: un buen cerdo, un buen pimiento choricero…

“Uno trabaja a diario con cariño e ilusión, pero la verdad es que se agradece y es un orgullo que este reconocimiento sea por nuestra papada de cerdos criados en libertad y elaborada a la manera tradicional y con mucho tiempo de curación”, declaró al recoger el premio.