Déficit presupuestario

Bizkaia podrá endeudarse en 298,5 millones más este año

La deuda viva de la Diputación se elevaría a 1.528,5 para compensar la caída de la recaudación

05.11.2020 | 12:01
Bizkaia podrá endeudarse en 298,5 millones más este año

Bizkaia podrá endeudarse en 298,5 millones de euros más este ejercicio para compensar la caída de la recaudación como consecuencia de la pandemia del coronavirus, que se amortizarían en los próximos seis años. Con ello, la Diputación cerraría este año con una deuda viva de 1.528,5 millones de euros.

La institución foral ha concretado ya en cifras esa capacidad de endeudamiento del 0,9% del PIB que se estableció para las tres diputaciones para este año –y del 0,8% para 2021– en la reunión de la Comisión Mixta del Concierto Económico celebrada el pasado 30 de septiembre.

Según ha recordado esta mañana el diputado de Hacienda y Finanzas, José María Iruarrizaga, en las Juntas Generales, el 15 de octubre el Consejo Vasco de Finanzas, se decidió que el reparto entre las diputaciones se realizase en base a los coeficientes horizontales de aportación, del 55,39% en el caso del territorio vizcaino. Con un PIB estimado de 64.800 millones de euros para este año, la Diputación podría incrementar su deuda, si así lo estima necesario, en un máximo de 298,5 millones de euros.

Los presupuestos de este año 2020 establecían un límite de deuda viva para la institución foral de 1.230 millones de euros, que con esta capacidad de endeudamiento se eleva hasta los 1.528,5 millones. La previsión es que también el próximo año se sumen otros 300 millones de euros de deuda, "en números gruesos". "En dos años estamos incrementando en 600 millones la deuda viva, un 50%", ha avanzado.

A preguntas de los grupos junteros, Iruarrizaga ha explicado también que la deuda adicional se amortizará en los próximos seis años, "de forma que a la vuelta de ese periodo tengamos la misma deuda que en 2019". Se tramitará con las seis entidades financieras colaboradoras – Kutxabank, BBVA, Laboral Kutxa, Banco Sabadell, Caixa Bank y Banco Santander–, en las condiciones del mercado vigentes en el momento que se tramite la operación.

De forma excepcional, este endeudamiento adicional se podrá destinar a cubrir el déficit o el remanente negativo de tesorería por la caída de la recaudación, "independientemente del origen del mismo, tanto el proveniente de gastos de capital como de gasto corriente", y no solo a inversión, como establece la normativa. Ello supone, ha proseguido el diputado foral, que se destinará a financiar de forma general "las necesidades presupuestarias de 2020 de la Diputación, como cualquier otro ingreso". A modo de ejemplo, citó el aplazamiento a los ayuntamientos de los 59 millones de euros de la liquidación negativa del fondo Udalkutxa, "que si no tuviéramos esta capacidad adicional, tendría que quitarla la Diputación de sus gastos para poder aplazarlo".

Las previsiones apuntan a que Bizkaia cerrará este 2020 con 1.091 millones menos de recaudación, frente a los 8.447,3 millones que se esperaban obtener. De esa cantidad, sin embargo, la Diputación únicamente cuenta con 1.518 millones para gestión propia, ya que el resto de los ingresos se destinan a amortizar deuda pública, cumplir los compromisos institucionales y la financiación de los ayuntamientos y las Juntas Generales.

Acuerdo de los grupos

Todos los grupos políticos se han mostrado de acuerdo con esta ampliación del endeudamiento, aunque con matices entre la oposición. Así, por ejemplo, EH Bildu ha criticado que el principio de riesgo compartido del sistema de financiación de las instituciones vascas "lo sufren más los ayuntamientos"; desde Elkarrekin Bizkaia temen que estas cuantías "se van a quedar cortas" para cumplir la "función anticíclica" que deben tener unos presupuestos públicos y el PP ha pedido que lleve a cabo también una "optimización del gasto público" frente al descenso de la recaudación.

Tras la presentación hoy de la modificación para permitir incrementar el endeudamiento, los grupos políticos tienen hasta el día 17 de este mes para presentar las enmiendas que consideren oportunas. Una vez concluido ese plazo, el cambio en la Norma Foral de presupuestos se debatirá y votará en la comisión de Hacienda y, posteriormente, deberá contar también con el visto bueno del pleno de las Juntas Generales.