Las finales de la EPCR han transformado por completo el panorama del alojamiento en Bilbao de cara a este fin de semana. Lo que comenzó hace meses como una previsión de alta ocupación se ha convertido en una auténtica escalada de precios sin precedentes en la capital vizcaina. Los buscadores de reservas muestran tarifas que multiplican los precios habituales de la temporada, convirtiendo pasar el fin de semana en la villa en un lujo al alcance de muy pocos bolsillos.

Precios de lujo

El ejemplo más gráfico de esta escalada se encuentra en portales de referencia como Booking, donde pernoctar dos noches en establecimientos emblemáticos de la ciudad se ha convertido en un desembolso histórico. Es el caso del Hotel Ercilla, donde una habitación doble para el fin de semana completo llega a alcanzar los 3511 euros.

Panorámica impresionante sobre Bilbao y su entorno desde el Hotel Ercilla Oskar González

Esta tónica de precios desorbitados se repite en otros puntos neurálgicos del centro bilbaino debido al funcionamiento automático de los algoritmos de tarifas dinámicas. En el Hotel Barceló Nervión de Bilbao, la estancia básica en una habitación doble superior se sitúa en los 945 euros por las dos noches. El presupuesto se dispara todavía más para quienes viajan acompañados o buscan un extra de confort: la habitación familiar escala hasta los 1490 euros, mientras que la suite con vistas se cotiza a 1512 euros por el fin de semana. Por su parte, el céntrico Hotel Abando fija su tarifa para dos personas en 740 euros, rozando los 828 euros si se opta por añadir el desayuno.

Opción "económica"

La distorsión del mercado provocada por el evento deportivo es tan acusada que afecta de forma drástica a las opciones tradicionalmente económicas, como los hostels y albergues. Ante el agotamiento absoluto de las habitaciones privadas en toda la ciudad, los aficionados que buscan alternativas de bajo coste se encuentran con un escenario inaudito: pagar precios de hotel de alta gama por compartir espacio con desconocidos.

Aficionado en la final de la Champions Cup de rugby en San Mames hace ocho años José María Martínez

En el Poshtel Bilbao, un huésped individual debe abonar 304 euros por pasar las dos noches del fin de semana en una habitación compartida de 14 camas. La escasez de espacio ha generado incluso la anomalía de que las habitaciones comunes de menor capacidad (de 4, 6 u 8 camas) resulten más caras, elevándose a 312 euros por persona debido a la alta demanda que busca el menor número de convivientes posible dentro del establecimiento.

Repercusión internacional

Desde el sector hotelero analizan este fenómeno como el resultado directo de albergar un evento masivo de repercusión internacional. Txema Oteo, presidente de la asociación hotelera Destino Bilbao, destaca la importancia de que la ciudad sea capaz de atraer citas de este calibre, que sitúan a la capital en la élite organizativa global.

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A pesar de las quejas lógicas por el encarecimiento de los alojamientos de última hora, los representantes del sector coinciden en que las finales de rugby garantizan la llegada de un perfil de visitante óptimo. Se trata de un turista con un poder adquisitivo notable que realiza un gasto muy elevado en los locales de hostelería, los comercios y el transporte local, lo que se traduce en una inyección económica directa de gran valor para toda la ciudad.