Empotrada en la esquina de la calle Pelota con Santa María y único punto del Casco Viejo de Bilbao desde el que es posible ver a pie de calle la basílica de Begoña, la urna de los txikiteros ha vuelto a cumplir con su función social. Esta vez, los chines donados por las cuadrillas -y demás tribus que conviven y disfrutan de este punto neurálgico del botxo- han rozado los tres mil euros.
El cheque ha sido hoy entregado a sus beneficiarias: las Siervas de Jesús de la Caridad, que emplearán esos 2.910 euros en el cumplimiento de sus habituales labores asistenciales y humanitarias con enfermos terminales de Sida en la calle Hernani, contiguo al convento situado en el muelle de La Naja.
Gremio de Pastelería y Café Lago
Además, durante el transcurso del evento celebrado a la mañana bajo la hucha se ha procedido a la entrega de de los diplomas de agradecimiento por su contribución a las entidades que se han implicado para incrementar la cuantía de las donaciones: el gremio de Pastelería de Bizkaia y el Café Lago.
La primera de ellas, coincidiendo con la festividad de la amatxu, el pasado 11 de octubre, repartió centenares de porciones de la ‘tarta Begoña’ a cambio de un donativo para la hucha txikitera. La segunda, por su parte, instaló unas huchas petitorias para que depositarán su ayuda económica las begoñas a las que por undécimo año consecutivo invitó a desayunar ese día.