Bizkaia continuará disfrutando de un ambiente más propio de finales de abril o incluso de mayo que de comienzos de marzo. El territorio seguirá instalado en una especie de primavera adelantada durante buena parte de la semana, con cielos despejados y temperaturas claramente por encima de los valores habituales para estas fechas.
El martes apenas se esperan cambios significativos en la situación meteorológica. El tiempo se mantendrá estable, con predominio de cielos poco nubosos o despejados y un ambiente suave desde primeras horas del día. Las máximas volverán a rebasar la barrera de los 20 grados en muchos puntos del territorio, consolidando esa sensación casi veraniega en las horas centrales. El miércoles discurrirá por parámetros muy similares, tal y como prevé Euskalmet. Será otra jornada cálida y luminosa en la que el viento sur cobrará protagonismo. Esto no solo contribuirá a mantener los cielos despejados, sino que también impulsará las temperaturas al alza, reforzando ese ambiente templado que marcará la primera mitad de la semana.
De cara al jueves, el ascenso térmico será algo más acusado. Según las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), los termómetros podrían alcanzar los 23 grados de máxima en algunos puntos como Bilbao, registros inusualmente altos para esta época del año. Con este panorama, la semana se presenta especialmente agradable, ideal para actividades al aire libre y para disfrutar de terrazas y paseos sin necesidad de abrigo.
Giro notable
Sin embargo, este escenario idílico tiene fecha de caducidad. El viernes se producirá un giro notable en el tiempo con la llegada de precipitaciones. Aemet anticipa un descenso térmico que situará las máximas en torno a los 18 grados, acompañado de una probabilidad de lluvia que se eleva hasta el 90%. La estabilidad dará paso a un ambiente más gris e inestable, rompiendo la dinámica casi primaveral de los días previos.
Afortunadamente, este cambio no será duradero. El sábado comenzará a mejorar la situación, aunque todavía podrían registrarse chubascos intermitentes. La probabilidad de precipitación descenderá hasta el 50% y las temperaturas volverán a recuperarse, rondando de nuevo los 20 grados.
De cara al domingo, las previsiones apuntan a la desaparición prácticamente total de la lluvia. Los cielos tenderán a abrirse y los termómetros volverán a superar la cota de los 20 grados, cerrando así una semana marcada por el contraste entre la estabilidad casi primaveral y un breve, pero intenso, paréntesis de inestabilidad.