El Surne Bilbao regresa a Miribilla casi un mes después de su última presencia ante su público, saldada con una derrota ante el Baskonia. Hoy recibe al Breogán Lugo en un duelo que Jaume Ponsarnau consideró ayer “clave” ya que un triunfo serviría para alejar de forma casi definitiva a otro rival directo en esas plazas que persiguen el play-off. Los lucenses están a cuatro victorias y en su cancha solo ganaron por un punto, por lo que un triunfo de los bilbainos abriría un hueco muy grande.
Pese a contar con solo un entrenamiento para preparar el partido, “necesitamos encontrar sensaciones en casa porque es donde podemos ser más competitivos”, apuntó el técnico de los hombres de negro, que no podrá contar aún con Harald Frey, una baja importante “en lo que se ve y en lo no se ve porque es un base que te ayuda a jugar bien. Al entrenador le da mucha tranquilidad porque sabes que con él hay muchas probabilidades de jugar a lo que quieres jugar”. Esta ausencia obliga a “reconstruir roles” y a que otros jugadores “tengan que dar un paso adelante, no sustituyendo las virtudes de Harald, sino sumando con las suyas”.
Aunque el momento del Surne Bilbao, con la clasificación para las semifinales de la FIBA Europe Cup también bien encauzada, permite pensar en alcanzar cotas mayores que la mera permanencia, Ponsarnau puso el foco solo en “ganar este partido” porque solo con victorias se pueden plantear nuevos objetivos. Además, el entrenador del Surne Bilbao advirtió de que la distancia que separa a los dos equipos puede ser engañosa porque el Breogán, que arrastra tres derrotas seguidas ante rivales de la parte alta, presenta unos números ofensivos propios de un conjunto de play-off. “Ataca muy bien desde una amenaza muy importante que es el triple y para nuestra defensa es un reto. Atacando son una maravilla porque juega todo el mundo en su posición y se mueven para crear una confusión al rival que tienen muy controlada. Es un equipo muy difícil por su ocupación de espacios desde la simplicidad”, explicó Ponsarnau, que también destacó que el Breogán plantea “defensas agresivas que nos van a obligar a pasarnos muy bien el balón. Esa va a ser una de las claves del partido”.
Un referente
El catalán dio todo el crédito a la labor de su colega Luis Casimiro, otro de los clásicos de la Liga Endesa, “que es un referente porque cuando yo empezaba a entrenar en Tàrrega ganó la liga con el Manresa, pero pese a ello no ha dejado de evolucionar”. El entrenador manchego, con más de 800 partidos en la competición, también concede mucho mérito a la trayectoria del Surne Bilbao ya que “está arriba por razones de peso, practica un buen baloncesto y es un reto importante y apasionante para nosotros”. “Es un equipo alegre, pero duro. Juega con bastantes contactos y eso hace que el choque siempre sea difícil para sus rivales”, señaló el entrenador del Breogán. Después de la fuerte derrota en casa ante el Barça, Casimiro reiteró la confianza en su equipo: “Siempre pienso que podemos ganar en cualquier cancha y, así mismo, sé que podemos perder también en cualquier sitio. Tenemos que hacer lo necesario para volver a ser nosotros mismos, sentirnos bien y competir”. Para ello, la receta es “jugar bien sin balón, poder compartir la pelota, estar solidarios... Todo esto nos ayudará a hacer un buen trabajo y tenemos que regresar a esto”.