Tras dos fases de grupos prácticamente inmaculadas, el Surne Bilbao arranca este miércoles (18.15 horas) en la cancha del Aliaga Petkimspor turco el momento de la verdad en su intento de revalidar el histórico título de la FIBA Europe Cup. Llegan las eliminatorias a ida y vuelta, cuando la competición se pone ya seria y desaparecen del mapa los retos sencillos. Lo ha experimentado en su propia piel el conjunto vizcaino en sus anteriores dos participaciones en este torneo, pues todas ellas estuvieron rebosantes de emociones fuertes, casi siempre con resultado satisfactorio. Es por ello por lo que los hombres de negro quieren encarar con paso firme esta ronda de cuartos de final firmando un resultado lo más positivo posible a domicilio que pueda ser confirmado dentro de siete días en el Bilbao Arena con el pase a semifinales. Como siempre recuerda Jaume Ponsarnau a estas alturas, se trata de un partido a 80 minutos. O más.

Sin Frey

De cara a esta cita, el conjunto vizcaino cuenta con la importante ausencia de Harald Frey por lesión y llega después de caer el pasado sábado en su visita al San Pablo Burgos, algo que no debería hacer titubear demasiado a un grupo humano que ha ofrecido un rendimiento excelente en los dos últimos meses tanto en Europa como en la Liga Endesa y se encuentra ya en un momento del calendario en el que toca afinar para tratar de dar el mejor final posible a un ejercicio que hasta el momento merece una nota elevada.

Potencial

El conjunto que dirige Ozhan Civgin asoma como un contrincante peligroso a pesar de su irregularidad, que se ha dejado notar más en la competición turca, donde marcha antepenúltimo en la tabla clasificatoria tras perder en casa la pasada jornada ante el colista Buyekcekmece encajando más de 100 puntos. Sin embargo, cuenta con una amplia gama de jugadores exteriores de gatillo fácil capaces de entrar en peligrosas rachas anotadoras (Stanley Whittaker, David Efianayi, Yannick Franke, Michael Flowers o el exhombre de negro Jaylon Brown si finalmente es de la partida) y un juego interior rocoso que conoce de sobra el oficio de la mano de Martynas Sajus y Jehyve Floyd.

Martynas Sajus intenta penetrar a canasta ante Bojan Dubljevic. FIBA Europe Cup

Defensa

Es por ello por lo que los hombres de negro tendrán que sacar a relucir su mayor consistencia defensiva para atar en corto al rival. Ponsarnau reconocía este martes que ahí puede estar una de las claves de la contienda junto al hecho de tener siempre fresco en la memoria que se trata de una eliminatoria a ida y vuelta, por lo que cualquier canasta y cualquier defensa puede tener gran importancia. “La clave será entender que son solo 40 minutos y que en Bilbao habrá 40 más. Es importante que encontremos la forma para defender lo mejor posible para poder incomodar a su ataque y que nuestro juego ofensivo sepa entrar en el partido, sepa entender en todo momento sus defensas para poder atacarlas. Y a poder ser, que encontremos acierto e inspiración, que eso siempre ayuda muchísimo”, argumentó.