El Surne Bilbao quiere dar continuidad a su extraordinaria racha de diez triunfos, seis en la Liga Endesa, en un derbi que se presenta muy interesante. Los hombres de negro no volverán a jugar en Miribilla hasta dentro de un mes y pretenden dar otra alegría a su entregada afición para meterse de lleno en la lucha por el play-off antes del parón de la Copa y las ventanas FIBA. El Baskonia llega de jugar el viernes en la Euroliga y la semana que viene estará en la cita de Valencia. Algunos jugadores salieron tocados de Mónaco y quizás aconseje prudencia, pero Paolo Galbiati ha recordado a sus jugadores la importancia del partido de hoy. “Es un derbi, hay rivalidad. Es un partido importante, como todos. El Surne Bilbao está muy bien. Necesitamos prepararnos mentalmente en poquito tiempo y veremos que pasa”, afirmó el técnico italiano tras la derrota en el Principado en un duelo en el que no quedó conforme con el trabajo defensivo de su equipo y exigió una inmediata mejoría en ese aspecto.

La defensa será un factor fundamental ya que a ella se ha agarrado últimamente el conjunto bilbaino para estirar su excelente momento. Evidentemente, no se pueden repetir los 71 puntos que recibió el Surne Bilbao en la primera parte del derbi de la primera vuelta. El conjunto baskonista rebosa físico y capacidad de desborde y, además, puede disponer quintetos atípicos y versátiles con los que complican la vida a muchos de sus rivales. “Ahora han mejorado mucho en su juego colectivo y tendremos que jugarles con decisión para tratar de hacernos con el ritmo”, afirmó Jaume Ponsarnau.

La motivación será máxima en los dos lados y, por eso, el entrenador del Surne Bilbao apeló a la necesidad de aplicarse con la máxima energía, aunque sus jugadores vayan ya algo justos por la limitada rotación que han generado las bajas de Lazarevic y Sylla. No obstante, vale la pena hacer un esfuerzo porque la recompensa es grande, no solo por celebrar como merece el partido 500 en la Liga Endesa del técnico de Tárrega. El público, que se frota los ojos por la trayectoria de los suyos, también es consciente de ello y se espera un gran ambiente en una jornada que puede impulsar aún más al conjunto vizcaino. La confianza es máxima y el equipo ha adquirido ya unos automatismos y una seguridad en lo que hace que invitan al optimismo y a pensar en cota mayores en cuanto la plantilla vuelva a estar al completo.