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El Surne Bilbao sigue imparable y se medirá en cuartos al Petkimspor turco (87-88)

El conjunto vizcaino remonta en Salónica, suma su décima victoria seguida y se asegura el factor cancha hasta una hipotética final de la FIBA Europe Cup

El Surne Bilbao sigue imparable y se medirá en cuartos al Petkimspor turco (87-88)FIBA Europe Cup

Este Surne Bilbao tiene más vidas que el más saludable y vivaracho de los gatos. Se resiste con uñas y dientes a abandonar su espectacular racha de victorias consecutivas, que alcanza ya las diez. Ni siquiera en un partido como en el de este miércoles en Salónica (87-88) que parecía tener todos los elementos para torcerse -desventaja de catorce puntos a menos de once minutos del final, problemas de personales que dificultaban la rotación, incomodidad para imponerse tanto en defensa como en ataque...- da su brazo a torcer.

Si la fe mueve montañas, el conjunto de Jaume Ponsarnau desplazó un poco el monte Olimpo, a poco más de cien kilómetros del escenario del duelo, para revitalizarse y llevarse del PAOK Sports Arena, el lugar en el que la pasada temporada se coronócampeón de la FIBA Europe Cup, absolutamente todo lo que había en juego. Espíritu de depredador. El conjunto vizcaino acaba invicto la segunda fase de grupos, se asegura tener el factor cancha a su favor hasta una hipotética final y se cruzará en cuartos con el Aliaga Petkimspor turco, en el que milita el exhombre de negro Jaylon Brown.

De menos a más

Los hombres de negro se encuentran inmersos en una placentera espiral en la que todo les viene de cara y están dispuestos a sacarle hasta la última gota de jugo. En esta ocasión, el encuentro se les atragantó notablemente ante un rival físico y bien armado, nada que ver con el de la primera vuelta. Una técnica señalada a Margiris Normantas a dos minutos del descanso cristalizó en un parcial de 10-0 en ese tramo del partido, impulsó al PAOK a ventajas de dobles dígitos y el Surne Bilbao tuvo que protagonizar un auténtico ejercicio de resistencia durante todo el tercer acto para que al menos no peligrara el average de 22 puntos a su favor fabricado en Miribilla. Con el 75-61 a once minutos del final la cosa amenazaba con ponerse peliaguda, pero un triplazo de Harald Frey justo antes de llegar al periodo final aportó aplomo, oxígeno y claridad de ideas a los suyos.

Rearme

El conjunto vizcaino que se vio en el acto final se pareció ya muchísimo más al de las últimas semanas. Solidificó por fin su defensa y a partir de ese factor encontró soluciones en ataque: activación del imparable Tryggvi Hlinason, triples de Martin Krampelj y Aleix Font y parcial de 2-15. Y en el final igualado, con protagonismo para Melwin Pantzar, volvió a salir cara. Con 84-87 a minuto y medio de la última bocina, Timmy Allen y Nikos Chougkaz lograron instaurar la igualada, pero con dos segundos en el reloj Justin Jaworski, líder anotador de los visitantes con 15 puntos, sentenció con un tiro libre.

Melwin Pantzar dirige un ataque.

Dificultades

El Surne Bilbao controló el marcador en los compases iniciales del duelo gracias al acierto exterior de Font y Jaworski, pero se encontró delante con un Allen tremendamente inspirado, con ocho puntos tempraneros, y un Clifford Omoruyi muy dañino debajo del aro, lo que permitió al PAOK pasar a controlar las acciones en cancha (19-15). El principal problema de los de Ponsarnau, además de fallar un puñado de lanzamientos liberados, radicó en su retaguardia. Permitieron canastas sencillas al rival y llegaron a verse nueve puntos por debajo antes de cerrar el acto inaugural con un 30-24. Demasiados puntos en el casillero de los de Zdovc.

Idas y vueltas

Los hombres de negro no tardaron en recuperar la compostura. Les bastó con insuflar más energía a su trabajo defensivo para aumentar el ritmo y utilizar como estiletes a Font, con un tres más uno, y Hlinason, imperial debajo del aro. El parcial de 2-14 para dibujar un 32-35 llevó a Zdovc a detener el choque a siete minutos del descanso. Su llamada de atención sacó a los visitantes de su momento de inspiración y el choque entró en una fase de equilibrio e intercambio de aciertos y errores. También de técnicas, una para Patrick Beverley y otra para Normantas. Esta última pesó más en el ecosistema de la cita. Al PAOK le interesaba que la situación se desordenara y el choque ganara en temperatura y caos y lo consiguió. El conjunto vizcaino acumuló precipitación y decisiones desacertadas en los dos minutos previos al descanso y lo pagó con un adverso de 10-0 para encaminarse a vestuarios con un 50-42 y cuatro personales en el casillero del escolta lituano.

Problemas

Tras la reanudación, entre Jaworski y Luke Petrasek bajaron la desventaja a cinco puntos, pero el PAOK seguía encontrando demasiadas concesiones en ataque, con más viajes que los deseables a la línea de tiros libres que acrecentaban los problemas de faltas de los visitantes, con rotaciones demasiado forzadas por las circunstancias. El 63-51 en el ecuador del tercer cuarto dejaba claro que la defensa del average no iba a ser un camino de rosas, sobre todo porque en el Surne Bilbao todo funcionaba a trompicones, sin lograr imponerse en defensa ni ser sostenible en ataque. Hasta el 75-61 inflaron el colchón los de Zdovc antes de que el triplazo de Frey enviara el partido a sus diez minutos finales con un 75-64.

Soluciones

Y fue justo en el momento de mayor necesidad cuando los de Jaume Ponsarnau sacaron lo mejor de su repertorio. Jugando sin prisa pero sin pausa, rearmaron su defensa y cortocircuitaron al PAOK para llevarse del Palataki, de nuevo, todo lo que había en juego. La racha positiva sigue vigente a la espera de que el domingo visite Miribilla el Kosner Baskonia en el derbi de la Liga Endesa.