El Lointek Gernika Bizkaia sumó ayer un triunfo que necesitaba como respirar en su objetivo de lograr la permanencia. Ante el Estudiantes, y pese a la baja de la lesionada Joy Adams, llegó la segunda victoria de las granates fuera de casa, pero lo hizo en un momento muy oportuno para abrir un hueco de un partido más average ante el Araski a falta de cuatro jornadas por disputar.
Lo que otros días salió cruz, ayer fue cara. Tras una canasta a veinte segundos del final de Ángela Salvadores, que ante su exequipo ejerció el papel en la anotación y en la creación de juego que se esperaba de ella, el Estudiantes jugó la última posesión y Juana Camilión falló sobre la bocina un triple que habría provocado una incierta prórroga tras un partido que las gernikarras dominaron durante más minutos con la rotación que ha sido más habitual esta temporada, con Salvadores tomando los minutos de Adams y Vonleh y Bourne aportando más que en encuentros anteriores.
MOVISTAR ESTUDIANTES: Buhner (29), Berkani (5), Osma (3), Camilion (16), Garrick (5) -cinco inicial- Latorre (3), Etxarri (8), Crozon (7), Eziegbo (6).
LOINTEK GERNIKA BIZKAIA: Olaeta (9), Salvadores (19), Westerik (7), Jankovic (23), Vonleh (4) -cinco inicial- Matarranz (2), Castedo (5), Bessoir (9), Bourne (7).
Parciales: 25-26, 42-47 (descanso), 66-69 y 82-85.
Árbitros: Ibáñez, Remisa y Gallego. Sin eliminadas.
Una de las claves del partido fue el dominio del rebote de las de Lucas Fernández, que así pudieron jugar como les gusta y sostener el ritmo anotador de las locales gracias a Jankovic. Frida Bühner fue el principal argumento del equipo madrileño, que, con siete triunfos consecutivos, quiso jugar con la presión de su rival y se colocó por delante en el último cuarto. Sin embargo, el Lointek Gernika se mantuvo firme y, pese a algunas pérdidas de balón evitables cuando podía sentenciar, se aferró a su defensa para negar los puntos al Estudiantes, Westerrik falló dos tiros libres, pero Bessoir recuperó el rebote y permitió que Salvadores anotara una canasta que puede ser decisiva en lo que queda por delante.