Aymeric Laporte está acostumbrado a vivir a la sombra de los jugadores con más focos. Quizá por su posición en el campo, lejos de la portería contraria; o quizá porque los equipos en los que juega tiene futbolistas más mediáticos y desequilibrantes. Sin embargo, el central del Athletic está sacando en este Mundial todo el potencial que atesora. Y muestra de ello fueron la seguridad y la contundencia que exhibió en la vorágine de intensidad y de juego físico que fue el encuentro ante Uruguay.
Y es que, en un torneo en el que la selección estatal no está exhibiendo su versión más brillante, Laporte se está encargando de que los de Luis de la Fuente mantengan una de sus máximas: la solidez defensiva. Esa que les ha llevado a finalizar la fase de grupos imbatidos (algo que solo han conseguido también México), invictos y líderes. Así, si hace dos años el central del Athletic ganó la Eurocopa compartiendo posición con Robin Le Normand, en este Mundial ha conformado junto a Pau Cubarsí una de las líneas defensivas más sobresalientes de lo que llevamos de competición. El viejo y el niño, les llaman. Puesto que uno tiene 32 y el otro, 19.
Tanta confianza ha depositado De la Fuente en esta pelicular pareja, que los otros dos centrales de la convocatoria, Eric García y Marc Pubill están inéditos. Es decir, Laporte y Cubarsí lo han jugado todo hasta el momento. Son, junto a Unai Simón y Marc Cucurrella, los únicos futbolistas que han disputado los 306 minutos que ha tenido España en este Mundial. Son los intocables.
De hecho, aunque después del duelo frente a Uruguay, el defensa rojiblanco se ausentó del entrenamiento, por eso de la gestión de cargas y del trabajo con los fisioterapeutas, el lunes se ejercitó con el grupo y todo parece indicar que volverá a ser de la partida ante Austria. En esos dieciseisavos de final que el combinado estatal jugará el próximo jueves (21.00 horas).
Se lo ha ganado tras alcanzar un nivel óptimo, tal y como exponen los datos oficiales de la FIFA. Y es que, de acuerdo al máximo organismo rector del fútbol, Laporte es el tercer jugador con mejor rendimiento defensivo del Mundial. Tan solo superado por el canadiense Derek Cornelius y por su compañero en la selección estatal Rodri Hernández.
Porque el central del Athletic suma 23 contribuciones defensivas, entre las que destaca sin lugar a dudas ese despeje de balón frente a Uruguay en el área pequeña y que fue celebrado como si hubiera sido un gol porque, sin lugar a dudas, evitó el charrúa.
Un 94% de acierto en pases
Asimismo, Laporte tan solo ha sido regateado una vez, ha provocado 10 pérdidas de balón y ha protagonizado 15 robos directos. Asimismo, se ha mostrado intratable en los balones aéreos, ha recorrido 29,8 kilómetros -el cuarto jugador de España con mayor distancia- y se ha erigido como el encargado de sacar la pelota. El primero en comenzar la jugada.
Así, el central del Athletic es, tras Rodri, el jugador estatal que más veces ha tocado la pelota en la fase de grupos, con un total de 621. Y, además, el segundo, también después de Rodri, que más pases ha completado en estos tres encuentros, con 301.
Y, lo más importante, con un 94% de acierto, donde se incluyen las 69 entregas completadas en el último tercio del campo. Por no hablar del 100% de efectividad en los cambios de orientación, tan importantes en el estilo de una España que busca a sus extremos con asiduidad.
Porque Laporte es central, pero no duda en mirar hacia arriba. De hecho, su aportación ofensiva roza lo capital en la fase de grupos de este Mundial. Es más, el defensa de Agen lleva ya una asistencia, esa que le dio con la testa a Mikel Oyarzabal en el segundo gol del guipuzcoano frente a Arabia Saudí. Y todo esto habiendo recibido el doble de faltas (2) de las cometidas (1). Algo muy extraño debido a la posición que ocupa.
De discutido a indiscutible
El caso es que Laporte llegó al Mundial discutido. Porque el central regresó a San Mamés para paliar las ausencias del sancionado Yeray Álvarez y de lesionado Unai Egiluz. Pero sobre todo volvió con el objetivo de rendir al máximo nivel en una liga competitiva y así tener más posibilidades de ganarse un puesto entre los 26 de De la Fuente. Y, aunque el defensa rojiblanco fue uno de los que se libró de la quema de la mala temporada del Athletic, fueron muchos los que le colocaron fuera del Mundial o, en cualquier caso, como suplente.
Sin embargo, el de Agen está respondiendo con números la confianza del seleccionador. "Es uno de los centrales que mejor desarrolla la idea que tenemos. Es un lujo. Nos ofrece gran salida de balón, filtra pases, tiene jerarquía... Es muy completo", aseguró De la Fuente.
Tanta fe tiene el técnico estatal en Laporte, que diseñó un plan específico para el central del Athletic, con el fin de que este llegue físicamente a tope a cada uno de los encuentros del Mundial. Por ello, tras el duelo ante Uruguay, el defensa rojiblanco fue el único de los no lesionados que se ausentó del entrenamiento y trabajó al margen con el único propósito de regular esfuerzos. Con todo, este lunes se ejercitó sin problemas, así que ya nadie duda de que ante Austria Laporte volverá a ser titular.