Tres tamarindos y un platanero centenarios dan la bienvenida a los clientes en el Hotel Arimune de Bakio, el establecimiento hotelero más antiguo de la localidad costera. A punto de cumplir cien años, el establecimiento mantiene viva la esencia de cuatro generaciones de la familia Garay y se acaba de situar entre el 10% de los hoteles mejor valorados del mundo, según Tripadvisor.

Su privilegiada ubicación, en primera línea de playa, permite que el sonido del mar se cuele en cada habituación y se convierta en el mejor despertador para sus huéspedes. A todo esto se une que el establecimiento ha sabido convertir casi un siglo de historia familiar en una propuesta de hospitalidad estrechamente ligada a la identidad de la costa vasca.

Cada año, cerca de 9.000 personas visitan este histórico hotel fundado en 1929 por Eduardo Garay como una pensión de baños de mar y que, desde entonces, se ha mantenido durante cuatro generaciones en manos de la misma familia. Lo que comenzó como un pequeño alojamiento para quienes buscaban disfrutar de los beneficios del mar se ha transformado con el paso del tiempo en un hotel con un encanto especial, una decoración cuidada al detalle, con muebles de época y diferentes ambientes que permiten alcanzar el sosiego sin renunciar a sus raíces ni al carácter familiar que lo distingue.

Vista de la playa de Bakio desde una de las estancias del hotel. C. Zárate

Actualmente, Irkus y Unai Garay regentan el establecimiento. Son la cuarta generación de los Garay, los tataranietos de Eduardo, gudari y espía durante la Segunda Guerra Mundial que esquivó la muerte por fusilamiento hasta en siete ocasiones. Un legado que se han encargado de mantener vivo en cada rincón del hotel. En este sentido, el legado de los Garay se empezó a escribir a finales del siglo XIX, cuando varios miembros de la familia emigraron desde Bakio a Cuba llevando consigo el espíritu emprendedor de una tierra marcada por el mar y el comercio. Allí participaron en la creación de La Occidental, considerada la primera bodega de ron de Cuba y origen del conocido Ron Guayabita de Pinar del Río, una bebida elaborada a partir de ron de caña y el fruto de la guayabita.

Décadas después, aquel vínculo entre dos orillas del Atlántico desembocó en la construcción de Arimune en Bakio. Después de Eduardo Garay, el establecimiento fue gestionado por su hijo Peli Garay y su esposa Kontxita Zorrozua. Más tarde tomó el relevo Arantza Garay Zorrozua y, en estos momentos, son sus hijos Irkus y Unai Garay quienes continúan al frente del negocio familiar.

Iniciales de Eduardo Garay grabadas en la histórica puerta del hotel. C. Zárate

A lo largo de sus casi cien años de trayectoria, el hotel ha recibido a huéspedes de renombre, desde miembros del Gobiernos Vasco en el exilio hasta familias internacionales como los Kennedy, el legendario futbolista brasileño Pelé y su entorno, además de otras personalidades del deporte como Jesús Garay, Clarence Seedorf o históricos equipos ciclistas como el mítico KAS.

Filosofía

En la actualidad, el Hotel Arimune dispone de 16 habitaciones y mantiene una filosofía basada en el cuidado de los detalles, la recuperación de materiales originales y el respeto por la arquitectura tradicional del edificio. La experiencia se completa con desayunos frente al mar elaborados con productos locales, una de las señas de identidad del establecimiento y de la que se encarga cada mañana Unai Garay. En este sentido, la apuesta por el producto de proximidad, como los huevos ecológicos que sirven cada mañana, el slow food y las experiencias auténticas conecta directamente con el entorno en el que se ubica el hotel. Bakio ofrece al visitante atractivos tan reconocidos como San Juan de Gaztelugatxe, la tradición del txakoli, la gastronomía local, los senderos costeros y rurales o una de las playas más emblemáticas de Bizkaia.

La fidelidad de sus huéspedes ha sido clave para consolidar la reputación del establecimiento. Cada año llegan visitantes procedentes de Francia, Bélgica, Países Bajos, Alemania, Japón, Estados Unidos y distintos puntos de España, muchos de ellos repetidores que encuentran en Arimune una forma de viajar más pausada y cercana.

Irkus Garay observa una foto de sus familiares. C. Zárate

Ese reconocimiento se ha visto reforzado recientemente con la concesión del premio Travelers' Choice 2026 de Tripadvisor, una distinción que sitúa al Hotel Arimune entre el 10% de los hoteles mejor valorados del mundo. A diferencia de otros galardones, este reconocimiento se basa exclusivamente en las opiniones y valoraciones realizadas por los propios viajeros. “Este logro no se basa en la decisión de un jurado, sino en algo mucho más valioso para nosotros: el criterio y los testimonios reales de quienes cruzaron nuestra puerta durante los últimos meses para disfrutar de la costa de Bizkaia, de nuestros desayunos frente al mar y del slow travel en Bakio”, destaca el director del hotel, Irkus Garay.

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En esta línea, subraya la importancia de un reconocimiento que nace de los clientes. “Es increíble pensar que nuestros clientes nos consideran parte de los destinos favoritos de los viajeros este año. El Travelers’ Choice es uno de los galardones más respetados en el ámbito del turismo, lo que otorga un valor incalculable al esfuerzo diario de nuestro equipo por ofrecer una hospitalidad genuina y arraigada a nuestra tierra”, añade.

Precisamente, para la familia Garay el premio supone un respaldo al trabajo desarrollado durante décadas y al esfuerzo diario por ofrecer una hospitalidad genuina, ligada a la cultura local y al carácter de Bakio. Un reconocimiento que llega precisamente cuando Arimune se aproxima a su centenario y continúa consolidándose como una de las referencias históricas del turismo en la costa vasca. Casi cien años después, el hotel sigue mirando al mar, con desayunos frente a la playa y con la misma vocación con la que nació: recibir a cada huésped como si llegara a casa.