Jon Uriarte se pasó por el podcast de Itnig, una empresa de tecnología de Barcelona, para hablar de emprendimiento, de sus proyectos empresariales y del reto que supone presidir al Athletic. De cómo pasó de vender Ticketbis a dirigir un club de Primera División.
Un desafío que, a pesar de que reconoció "ser mi sueño de juventud”, no se atrevió a cumplir hasta 2022, cuando se presentó a las elecciones frente a Ricardo Barkala e Iñaki Arechabaleta.
“Cuando vendí la empresa quería hacer algo para la comunidad. Íbamos a montar una fundación que trajera conocimientos de Estados Unidos para darlos gratis en Euskadi, pero al final era un trabajo impresionante. Y en mi lista de cosas que quería hacer en la vida era ser presidente del Athletic porque siempre me ha apasionado el fútbol, pero no tenía nivel para ser futbolista profesional”, explica Uriarte.
Así, la primera vez que pensó seriamente en formar parte de los comicios rojiblancos fue en 2019, cuando “un grupo de personas me ofrecieron presentarme a las anteriores elecciones con ellos porque veían que el club estaba perdiendo algo de relevancia en el mundo del fútbol, que era mejorable la gestión y que no estaba modernizado”.
Sin embargo, en esa ocasión desestimó la oferta porque “no estaba preparado para dar el paso y estaba lanzando mis proyectos”.
Ganó ante "dos perfiles muy potentes"
Pero todo cambió en 2022. Entonces, en el Athletic se abrió un nuevo proceso electoral en el que no se presentaría el presidente saliente, Aitor Elizegi. “Ahí vi que, en mi opinión, el Athletic seguía siendo mejorable sobre cómo se podía gestionar. Que podía aplicar al club todo lo que había aprendido en otros sitios”, recuerda.
De hecho, Uriarte explicó que una de las razones por las que decide presentar su candidatura es porque las otras dos alternativas, las de Barkala y Arechabaleta, estaban lideradas por “dos perfiles muy potentes y relevantes para la sociedad vizcaina: uno vinculado a la política y otro, director general de Vocento”; que, sin embargo, en su opinión iban a mantener la misma gestión del club llevada a cabo hasta entonces.
Así que Uriarte decidió dar el paso “con ese grupo que me había contactado hace años”: “Me lían en mi sueño de juventud, nos presentamos y ganamos”. Y es que hay que recordar que el empresario bilbaino se convirtió en el 33º presidente del Athletic tras ganar en las urnas con 10.979 votos (el 46,71%), frente a los 7.927 (33,72%) de Arechabaleta y los 4.262 (18,13%) de Barkala.
40.000 euros para la campaña electoral
El empresario bilbaino también relató en el podcast que su candidatura se basó en la idea de que “se puede hacer una campaña de bajo coste y ganar”. De hecho, no tuvo reparos en hablar de cifras concretas.
De esta forma, Uriarte explicó que su camino hacia la presidencia tuvo “una inversión de 40.000 euros”, algo que entiende como “muchísimo dinero”; pero que, a la vez, estaba muy lejos de los “100.000 euros que entendíamos que iban a gastar otras candidaturas porque era lo que nos sonaba de otros años”.
Así, el empresario reveló que esos 40.000 euros los puso él “porque no queríamos ninguna influencia externa”; mientras que el aval necesario para ser presidente del Athletic -un 5% del presupuesto- “lo puso la Junta Directiva”.
Con todo, el presidente rojiblanco quiso dejar claro que no está en el sillón de Ibaigane “para ganar dinero”. Es más, recordó que con los cambios de estatutos aprobados justo antes de que él tomara posesión en 2022, se estableció que el máximo mandatario del Athletic podía percibir una remuneración por el cargo y que, sin embargo, él decidió renunciar a ella.