Tras el necesario triunfo ante Osasuna (1-0), el semblante de Unai Simón era tan serio como de costumbre. Pero la voz delataba su alivio por haber conseguido amarrar los tres puntos que alejaban al Athletic del descenso de una vez por todas.
Ahora, con 41 en su haber, los leones pueden afrontar con mayor tranquilidad las seis jornadas ligueras que restan. "Nos hacía falta ganar porque si perdíamos o no ganábamos, porque el empate tampoco nos valía, seguíamos en la pelea en la que nadie quiere estar", explicó el guardameta.
Simón fue claro al reconocer que "estos tres puntos nos dan mucha vida" porque nos permiten "coger aire". Pero pidió a sus compañeros y a la afición, que volvió a llenar San Mamés con 47.500 almas, no relajarse porque el sábado espera otro partido "complicado": "El Atlético de Madrid es un equipo peligroso y más en el Metropolitano, donde nos está costando mucho puntuar en las últimas temporadas".
Simón se llevó el MVP del partido gracias a dos paradones que dejaron a Ante Budimir con cara de incredublidad. Porque primero el portero le adivinó las intenciones en el penalti a favor de Osasuna: aguantó hasta el último momento y le impidió marcar desde los once metros. Y porque después Simón se hizo gigante en un remate de cabeza impecable del croata.
Estudio y reflejos
Budimir se elevó sobre la defensa del Athletic y conectó con el balón para mandarlo abajo y pegado al palo. Imposible para cualquier portero, pero no para el rojiblanco. Así, cuando parecía que la pelota se colaba, apareció la manopla de Simón para palmearla y, previo choque con el poste, mandarla fuera de sus dominios.
"Una es intuición y estudiarlo y la otra es más de reflejos, más innata. Las valoro por igual porque no han entrado"
Dos paradones a los que Simón restó importancia: "Una es intuición y estudiarlo y la otra es más de reflejos, más innata. No sé cuál es mejor pero las valoro por igual porque no han entrado así que bien. Ojalá no nos tiren más penaltis ni nos hagan más remates así, pero para eso estamos, para pararlas".
La importancia de Robert Navarro
En el único tanto del encuentro, ese que firmó Guruzeta tras una buena jugada de Nico Williams, tuvo una gran importancia Robert Navarro. Y eso que no estaba jugando. Porque el extremo rojiblanco salió como un restorte del banquillo para entregarle a Yuri Berchiche una pelota que salió por banda.
Así, el Athletic pudo sacar rápido y pillar desprevenido a Osasuna. Una jugada que, para Simón, es el reflejo de que "necesitábamos conseguir los tres puntos" como fuera.
Asimismo, el portero rojiblanco puso en valor no haber encajado gol. Algo que no ocurría desde hace 21 partidos, desde dieciseisavos de final ante el Ourense en O Couto (0-1): "No sé cuántos partidos llevamos sin dejar la portería a cero. En la segunda mitad era importante conseguir un segundo gol para la tranquilidad, pero en las adversidades hemos sabido sufrir como equipo".