El impuesto que gravará en Bizkaia las estancias turísticas continúa su tramitación con la mirada fijada en su puesta en marcha el 1 de enero de 2027. Las Juntas Generales han incorporado este lunes varias modificaciones al proyecto elaborado por la Diputación; entre ellas, destaca el incremento del tributo que se aplicará en las viviendas turísticas, que será el mismo que se cobrará en los hoteles de cinco estrellas, además de la ampliación de cinco a seis el máximo de días que se tendrá que abonar y la aplicación de recargos y bonificaciones en base a la intensidad turística de cada municipio y no únicamente en base a su número de plazas hoteleras.

Este impuesto municipal pretende aportar a los municipios recursos económicos suficientes para hacer frente a la presión que la afluencia turística genera sobre servicios públicos como la limpieza o la seguridad. El impuesto se pagará por un máximo de seis noches y estarán exentos los menores de edad, los viajes subvencionados por programas sociales, las personas con discapacidad y las estancias por motivos de estudio o salud.

La cuantía dependerá, principalmente, de la categoría de los establecimientos: más elevada para los hoteles de cinco estrellas, los cruceros y las viviendas turísticas, e inferior para los campings y los establecimientos rurales. A esas cuantías cada ayuntamiento podrá aplicar las bonificaciones o recargos que considere. Las localidades que tengan pocas -o ninguna- plazas turísticas, podrán, a través de una bonificación del 100%, hacer que los turistas no tengan que pagar nada por pernoctar en sus establecimientos, y los que tengan una mayor presión turística podrán incrementar en un 50% el tributo. La Diputación calcula que los ayuntamientos ingresarán entre 10 y 20 millones de euros a través de este nuevo tributo, en función de la categoría de sus establecimientos, sobre los que habría que añadir las bonificaciones y recargos que cada uno establezca.

Debate de enmiendas

La comisión de Hacienda de la Cámara vizcaina ha debatido las enmiendas, tanto totales como parciales, que se habían presentado los grupos políticos. Tras rechazar, con el único voto a favor de su proponente, la enmienda a la totalidad pidiendo la devolución del proyecto del PP, el resto de grupos han aprobado todas las modificaciones planteadas por Elkarrekin Bizkaia. EH Bildu ha retirado las que había registrado.

Te puede interesar:

Por una parte, el número de noches en las que se tendrá que pagar este impuesto pasarán de cinco a seis; estarán exentas no solo las personas con discapacidad o dependencia, sino también su acompañante, y se ha incrementado el gravamen máximo. Tanto en los hoteles de mayor categoría -los de cuatro estrellas pasan de una horquilla entre 2 y 4 euros por noche a entre 3,5 y 5,5, y de 2,5-5 a 4,5 a 6,5 euros para los de cinco-, como en las viviendas turísticas, que pasan de cobrar entre 2 y 4 euros a entre 4,5 y 6,5 euros. También se amplía los gravámenes para los cruceros: si en el proyecto inicial cada pasajero pagaba entre 2,5 y 5 euros por noche, a entre 6 y 7 euros, convirtiéndose de hecho en el tipo de alojamiento que mayor tributo pagará.

También se ha incorporado una modificación importante a la hora de que los municipios puedan implantar recargos y bonificaciones. Las condiciones para establecerlas no se calcularán solamente en base a su número de plazas, como se había planteado en un primer momento, sino en base a la presión turística que sufre: una intensidad turística que reflejará el ratio de plazas alojativas existentes en el municipio respecto del número de habitantes.