La cara es el espejo del alma. Y la de Iñaki Williams en el banquillo de Montilivi era la de la auténtica desolación. El capitán del Athletic fue sustituido en el minuto 80 por Izeta, después de que Ounahi hiciera el segundo tanto del Girona. Así que todavía hubo tiempo para que el 9 rojiblanco viera desde el banco el tercero de los de Míchel.
El mayor de los hermanos se llevó las manos a la cara. No quiso ver cómo los leones encajaban su segunda derrota consecutiva y se alejaban de los puestos continentales. "Los primeros 45 minutos nos han superado por completo, no hemos estado concentrados, ellos salvaban muy bien nuestra presión y nosotros somos un equipo de presión y cuando no llegamos nos entra la desesperación. El equipo juega partido y es complicado", explicó.
De hecho, Williams encuentra poca explicación a las malas sensaciones que está dejando esta temporada un equipo que el curso pasado llegó a semifinales de la Europa League mientras lograba su clasificación para la Champions. Así que lo achacó a la dinámica: "La inercia ganadora te ayuda a estar más positivo y a no tener dudas y esta campaña nos ha generado muchas dudas. Aquí (por Montilivi) no nos hemos encontrado cómodos en muchos lances del juego y así es difícil".
La esperanza por Europa no se pierde
A pesar de ello, el capitán mantiene la esperanza de que el Athletic aún este a tiempo de engancharse al tren europeo: "Quedan muchos partidos todavía y esperamos seguir luchando por Europa hasta el final".
No fue, desde luego, la mejor manera de celebrar los 500 encuentros con la camiseta rojiblanca, cifra que le hace ser el octavo jugador con más partidos como léon. Pero Williams tiró de esa veteranía y experiencia para mantener a flote la ilusión: "Vamos a seguir estando juntos, sufriendo juntos para intentar sacar la cabeza de pozo y entrar en Europa".
Fe ciega en Valverde
Asimismo, en medio de una temporada irregular que además parece ser la última de Ernesto Valverde, el capitán del Athletic volvió a defender a capa y a espada a Txingurri: "Desde el vestuario no hay ninguna duda hacia Ernesto. Los máximos responsables somos los jugadores, que no estamos dando nuestra mejor versión, empezando por mí. Así que ahora toca agachar la cabeza".
"No hay ninguna duda hacia Ernesto. Los máximos responsables somos los jugadores, toca agachar la cabeza"
Además, Williams dijo esperar que ahora, sin competiciones intersemanales tras caer eliminados de Copa y Champions League, "las semanas largas nos ayuden a mejorar". El siguiente partido será ante el Betis (domingo, 18.30 horas) en San Mamés, el mejor duelo para hacer buena la idea del capitán de "hacernos fuertes en casa para jugar en Europa".