La primera parte del Athletic frente a la Atalanta convirtió el sector visitante del New Balance Arena en una especie de funeral. No había, con razón, ganas para el ánimo. El silencio se instaló por momento en la grada rojiblanca, que acabó viviendo una noche loca gracias a la remontada de los bilbainos, que les deja muy vivos en la Champions.
Cada uno de los tres goles, obra de Gorka Guruzeta, Nico Serrano y Robert Navarro, hicieron estallar de júbilo a los más de 1.500 aficionados del Athletic que se desplazaron a Bérgamo, que acabaron el partido con una sensación de incredulidad por lo vivido que hacía mucho que no recordaban.
Claro que hubo que lamentar el encendido de una bengala en el sector visitante. Como quiera que el Athletic tiene una sanción de la UEFA que está aplazada, habrá que esperar a lo que dicte el máximo organismo en los próximos días.
El encendido de la misma provocó cierto malestar en un pequeño grupo de aficionados, que silbaron a la persona que la portaba. Tras varios segundos, la apagaron sin que nada más sucediera.
En el fondo opuesto al que se ubicaban los aficionados del Athletic, donde estaban ubicados los ultras de la Atalanta, estos también encendieron varias bengalas antes del inicio del partido y también en un momento de la segunda parte.