Iñaki Williams fue respetuoso, pero contundente, tras la derrota frente al Mallorca (3-2): "Nos sentimos perjudicados". Y es que el Athletic se fue de vacío de Son Moix por dos penaltis por sendas manos de Dani Vivian y Yuri Berchiche. Infracciones que, para el capitán rojiblanco, no eran punibles.

La primera fue cometida por el central en el minuto 38 de partido. El balón le golpea en el codo después de fuera rechazado por Yuri, justo cuando Muriqi la esperaba dentro del área. "Es un lance del juego", explica Iñaki. "Yuri está a un metro de Vivian, el balón sale rebotado y es imposible que se corte el brazo. Es un rebote y siempre se nos dice que un rebote de un compañero no es penalti. Pero es cierto que Muriqi está detrás de Vivian y es por eso que lo pita", reconoce el capitán.

A pesar de ello, el encuentro se marchó con empate a dos al descanso. Sin embargo, en el 68 de la segunda mitad, regresó la polémica. Otro penalti a favor del Mallorca por otra mano. Esta vez de Yuri. "Es una acción de disputa con Muriqi en la que este se apoya y no le deja saltar limpiamente. Yuri se siente condicionado porque no la puede disputar claramente", explica Iñaki.

El 9 del Athletic quiso recalcar que ambas acciones fueron obviadas por el colegiado principal, Guzmán Mansilla, y que fueron reclamadas por el VAR, donde estaba Milla Albéndiz.

"Ha sido llamado para verlo porque en primera instancia el árbitro no lo ha visto nada claro. El VAR peca mucho de intentar condicionar al árbitro y acaba pitando una acción en la que ni el Mallorca se había quejado (por la mano de Yuri)".

"No todo lo que se le dice al árbitro es roja"

Tras pitar el penalti de Yuri, el partido se paró unos minutos de desconcierto en los que Gorka Guruzeta vio la doble amarilla sobre el campo e Iñigo Lekue, la roja directa mientras calentaba. Ambos, en principio, por protestar la pena máxima. Se tratan, pues, de las terceras expulsiones que el Athletic encaja en los dos últimos partidos por este motivo.

"No todo lo que se le dice al árbitro, sobre todo si se dice con respeto, tiene que ser tarjeta roja"

Con todo, Iñaki Williams pidió más calma y comprensión a los colegiados: "Al final es complicado, estamos en una situación que no es fácil para nadie. Entiendo a los árbitros, que se ponen nerviosos por las protestas, pero ellos también tienen que entendernos a nosotros porque nos jugamos mucho. Somos personas y a veces no nos expresamos como ellos quisieran, pero tienen que tener empatía porque intentamos hacerlo lo mejor posible. No todo lo que se le dice al árbitro, sobre todo si se dice con respeto, tiene que ser tarjeta roja".

Polémicas aparte, el capitán del Athletic lamenta la derrota en Son Moix en un encuentro en el que, con permiso de Muriqi y su hat-trick el mejor fue Leo Román: "Era un partido para ganarlo porque hemos generado ocasiones claras como para ganarlo. El portero de ellos ha hecho un partidazo y hay que darle la enhorabuena. Solo nos queda apretar para salir de aquí".