Antes, bastante tiempo antes de que el árbitro acabara por desquiciar al Athletic al señalar el segundo penalti a favor del Mallorca, de nuevo a instancias del VAR, Ernesto Valverde lamentó la falta de pegada de su equipo.

Después de que Nico Williams anotara el empate a dos a pocos minutos para el final de la primera parte, al menos del tiempo reglamentario de la misma, pues se añadieron ocho minutos, las cámaras de DAZN pillaron al técnico rojiblanco lamentando la falta de puntería de su equipo.

“Me toca los cojones que no podamos ir ganando este partido”, se le pudo leer en los labios al entrenador del Athletic mientras sus jugadores celebraban la igualada en el marcador tras una buena jugada de Unai Gómez y una mejor definición del pequeño de los Williams.

Ocasiones falladas

La incredulidad de Valverde tenía cierta lógica, pues el conjunto bilbaino dispuso de varias claras ocasiones como para haber marcado algún tanto más. Especialmente las de Unai Gómez, en un mano a mano ante Leo Román, y Gorka Guruzeta, quien se topó también con el acierto del guardameta del Mallorca. Ocasiones ambas que el Athletic marró en unos pocos minutos antes de llegar al descanso. En la segunda mitad todo se truncó.