El Athletic se queda a medias ante el Granada (2-2)

El Athletic no sale del apuro y solo empata ante un Granada que rentabilizó dos desajustes de los leones

27.11.2021 | 08:02
Iñaki Williams corre al centro del campo con el balón tras el gol en propia puerta de Maximiano

A la quinta tampoco pudo ser. Incluso pudo ser peor si en la última acción del encuentro Yeray no saca un balón bajo palos tras la falta que supuso la roja de Iñigo Martínez, que se perderá el duelo el miércoles en el Bernabéu ante el Real Madrid. Al Athletic se le ha olvidado ganar y anoche sufrió un nuevo revés que aumenta las dudas generadas en estos últimos encuentros en los que no se ha detectado huella alguna de una buena versión de un conjunto rojiblanco venido a menos. Las cuentas de la lechera han fallado frente a rivales asequibles y estos han retratado a un Athletic que debe profundizar aún más en la "autocrítica responsable" de la que habla Marcelino, que tampoco logra dar con la tecla para cambiar esta dinámica decadente. Al Athletic no le sirvió ni ponerse por delante a los diez minutos, ni las variantes tácticas que puso en liza el entrenador, ni el empuje, fruto más del corazón que de la cabeza, que proyectó en el segundo acto, en el que se tuvo que conformar con empatar un partido que se le puso cuesta arriba por culpa de sus errores y de sus carencias en esos detalles futbolísticos que deciden un partido.

Marcelino lo desveló en la víspera. Su intención residía en hacer cambios, pero en un número prudente. Dicho y hecho. Los retoques se quedaron en dos. La titularidad del menor de los Williams se daba por hecha, una vez conocido el mal momento por el que atraviesa Alex Berenguer, irreconocible respecto al que sobresalió, especialmente en el matiz de la pegada, la campaña pasada. En la actual, su cotización camina a la baja partido tras partido, por lo que el de Barañain necesita resetearse. Nico ofrece frescura aunque no tuvo de inicio al lado a su hermano mayor, lo que sí pilló al personal despistado. El asturiano, gran defensor de Iñaki, dejó a este en el rincón de pensar y se inclinó por una fórmula un tanto novedosa, con el dúo formado por Sancet y Raúl García, habitualmente destinados a repartirse titularidades como compañeros de baile del mayor de los Williams. Marcelino, así las cosas, cambió de registro. Renunció al perfil de un futbolista como Iñaki para jugársela con el músculo de Raúl García y la diferencia que aporta Sancet como segundo delantero. Quizá trataba de restar a Iñaki, el más señalado cuando los rojiblancos no hacen gol, de esa presión a la que aludió también la víspera.

Lo cierto es que el inesperado movimiento tuvo premio a las primeras de cambio. Que el Athletic marque a los diez minutos de juego no es algo que se dé todos los días, pero bienvenido sea cuando la escasez de pegada es evidente. El gol tuvo la marca de Marcelino y el instinto de dos futbolistas que saben de qué va la historia. La presión en bloque alto propició el error de Montoro, Muniain olió la sangre y buscó a Raúl, que iguala a Iñaki Williams, el máximo anotador de los leones, para que el navarro, bien situado, no fallara en el golpeo decisivo ante Maximiano. El momento invitaba a la dicha. No en vano, el partido estaba donde quería el Athletic, pero las sensaciones en el fútbol son traicioneras en ciertas ocasiones. Anoche fue una de ellas. Sucedió que el Granada, lejos de quedar noqueado, supo leer los defectos del conjunto rojiblanco, al que se le vio las costuras a la hora de poner argumentos para hacer un segundo tanto. Los de Robert Moreno estrecharon el campo y llevaron el encuentro a su terreno ante el asombro de la parroquia bilbaina. Una buena contra nazarí la consumó Machís, que superó con facilidad a Lekue para de paso recordarle el martirio que sufrió el bilbaino cinco temporadas atrás en Butarque ante este mismo jugador cuando militaba en el Leganés. El empate lo encajó el Athletic como un jarro de agua fría, impotente ante el nuevo escenario. El plan de Marcelino resbaló. Como lo hizo también la ocurrencia de ejecutar un córner de manera chapucera, como si se tratara de un entrenamiento. Muniain, entonces, pasó de héroe a villano, con una pérdida fatal del capitán, con el equipo desprotegido y que generó otra contra del Granada que resolvió Molina, un viejo rockero del gol, para batir a Unai Simón y culminar una voltereta inimaginable.

premio a medias 

El reposo en vestuarios obligaba a Marcelino a sacar el traje de entrenador. Le tocaba maquinar reajustes que evitaran el descalabro. Esperó un cuarto de hora para hacer las primeras sustituciones y después de que el Athletic no rentabilizara su salida explosiva, encarnada sobre todo en la figura de Nico Williams, que da un paso adelante y que sacó dos bonitas acciones que no encontraron remate, y en un golpeo lejano de Raúl García que se estrelló en el larguero con el meta argentino ya batido. El Athletic cogió la ola del ataque, que acentuó con la comparecencia de Zarraga e Iñaki Williams, y la política de acoso y derribo ante un Granada conservador y accidentado por las lesiones de tres de sus hombres tuvo su fruto con el 2-2 en una acción poco ortodoxa que acabó en un autogol de Maximiano y la colaboración de Muniain. El corazón, en este caso, salió al rescate del Athletic con un San Mamés entregado a la causa. Quedaba poner un poquito de cabeza en pleno frenesí de llegadas al área rival, que no es sencillo cuando el reloj corre en contra y la grada exige un plus en el empuje. La remontada, por tanto, se quedó a medias. Y son cinco jornadas consecutivas sin ganar, mala inercia cuando en el horizonte asoma la visita al líder.

ATHLETIC: Unai Simón; Lekue, Yeray, Iñigo Martínez, Balenziaga (Min. 77; Petxarroman); Nico Williams, Vencedor, Dani García (Min. 59, Zarraga), Muniain; Sancet (Min. 60, Iñaki Williams) y Raúl García.

GRANADA: Maximiano; Quini, Germán (Min. 45, Abram), Torrente, Escudero; Montoro, Gonalons, Rochina (Min. 65, Yan Eteki); Luis Suárez, Molina y Machís (Min. 54, Neva).

Goles: 1-0: Min. 10; Raúl García. 1-1: Min. 25; Machís. 1-2: Min. 34; Molina. 2-2: Min. 76; Maximiano, en propia puerta.

Árbitro: Cordero Vega (Comité Cántabro). Expulsó con roja directa al rojiblanco Iñigo Martínez (Min. 97) y amonestó también al segundo entrenador, Rubén Uría, y Zarraga, por el Athletic; y a Montoro y Germán, por el Granada.

Incidencias: 32.651 espectadores, según datos oficiales, se dieron cita en San Mamés en encuentro correspondiente a la décima quinta jornada de LaLiga Santander.

estadísticas

AthleticGranada

5Tiros a puerta4

5Tiros fuera2

1Tiros al poste1

1Paradas del portero3

12Faltas cometidas9

68Balones recuperados59

171Balones perdidos147

5Fueras de juego3

63%Posesión 37%





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