Levante 1 - Athletic 1

Un nuevo toque de atención para el Athletic

El empate frente al Levante en un partido que el Athletic afrontó con el doble objetivo de acercarse a Europa y de reforzar su moral de cara a las 'semis' de Copa, se antoja insuficiente

27.02.2021 | 01:08
Ander Capa y Roger Martí pugnan por un balón dividido cerca de la portería defendida por Unai Simón.

El Athletic volvió a jugar con fuego en su visita al Ciutat de València. En un partido que tuvo controlado en la mayor parte del tiempo, una tónica que afortunadamente viene siendo habitual, volvió a pegarse un tiro en el pie –la parte mala de la película– y permitió que el Levante se adelantara en el marcador sin apenas haber inquietado la portería de Unai Simón. Unai Vencedor, completamente solo en el centro del campo, se equivocó de destinatario en un pase sencillo que recogió Jorge de Frutos para iniciar una cabalgada que acabó con el atacante granota rodando por el suelo, derribado por Unai Nuñez, que midió mal y cometió penalti. 1-0. Tocaba ponerse el mono de trabajo y buscar de nuevo la remontada, como así ha ocurrido en ocho de los trece encuentros que ha dirigido el técnico asturiano desde su llegada al banquillo del Athletic. Pero no todos los días suena la flauta y el conjunto rojiblanco se tuvo que conformar con un empate que no le sirve de nada, pues le deja a siete puntos de los puestos europeos. Lo de anoche fue un nuevo toque de atención. Los errores se pueden pagar muy caros.

Y, lo peor, es que los leones no pudieron cumplir ninguno de los dos objetivos que se habían marcado antes de arrancar el partido: lograr los tres puntos para acercarse a Europa y reforzar su moral de cara al choque de vuelta de las semifinales de Copa.

Tiene trabajo por delante Marcelino en esta corta semana de trabajo previa al choque del próximo jueves. Una cita que volverá a medir a Levante y Athletic sobre el mismo escenario. Pero con un premio mayúsculo en juego: el pase a una final de Copa. Casi nada. Para ello, los leones deberán mostrarse más atinados de cara a gol, un hecho que les está penalizando en algunos de sus últimos partidos. Sucedió en el partido de ida de las semifinales de Copa y se repitió frente al Valencia y el Villarreal. La visita a Cádiz fue la excepción, pero no estaría de más que al equipo se le pegara algo de la eficacia anotadora que exhibió en la tacita de plata. Se le contabilizaron unas cuantas ocasiones de peligro al equipo bilbaino, pero únicamente cinco disparos a puerta, además de un sinfín de centros que se perdieron en la nada.


 

 

Al mismo tiempo, evitar un nuevo error grosero en el centro del campo o en la defensa se antojará vital para la consecución del objetivo. Y este es un hecho que casi debería preocupar más a Marcelino que el asunto del gol, ya que marcar, ha marcado siempre con él en el banquillo. No obstante, los errores en su propia área se vienen repitiendo a lo largo de toda la temporada, no solo desde su llegada. El Athletic le cogió el gustillo a pegarse tiros en el pie desde el inicio del curso y en una competición tan igualada como es LaLiga Santander, cualquier mínimo error se puede pagar muy caro. Hasta la fecha, en los casi dos meses que han transcurrido desde la llegada a Bilbao del técnico asturiano, los leones solo han dejado su puerta a cero en una ocasión.

Por lo demás, la única lectura positiva del partido fue, una vez más, la superioridad que mostró el cuadro rojiblanco en los 90 minutos. Cierto es que lo que cuenta al final son los goles y que el partido acabó en empate a uno –un resultado que el jueves llevaría el partido a la prórroga–, pero se entiende que si el choque va por los mismos derroteros que ayer, con un poco más de atino de cara a gol, raro será que el Athletic no marque más de uno.

La cifra

450

Iker Muniain alcanzó ayer esa cifra de partidos con la camiseta del Athletic. El capitán, que atraviesa por uno de sus mejores momentos de su ya larga carrera deportiva, ha marcado 64 goles en las doce temporadas que lleva como león.

noticias de deia