Garitano se la juega ante el Levante

Garitano se la juega ante un conjunto que se ha convertido en referencia en la historia reciente del Athletic desde aquel último partido cardiaco de liga trece años atrás

14.10.2020 | 01:12
Momento en que Iker Muniain bate al Levante en el partido de la liga pasada en San Mamés

El 17 de junio de 2007 está impreso en la historia reciente del Athletic con letras cursivas, por aquello del tembleque mayúsculo que sacudió a todo el entorno athleticzale. Aquella soleada tarde el conjunto rojiblanco se jugaba nada más y nada menos que la permanencia en un último encuentro de liga que generó su punto de terror por la posibilidad del descenso a Segunda División de la entidad bilbaina, con la depresión colectiva que hubiera ocasionado. El Levante, que había hecho sus deberes, emergió en el viejo San Mamés como una especie de verdugo, pero finalmente fue víctima de la necesidad de los leones, que ganaron para evitar el caos. Desde entonces, el equipo granota ha sido una referencia en muchos momentos puntuales en el recorrido del Athletic, tanto a nivel grupal como individual. No hay más que recordar que el único entrenador destituido por el club rojiblanco desde 2007 es Eduardo Berizzo, al que despidió la anterior Junta Directiva, el 3 de diciembre de 2018, después de caer con estrépito en el Ciutat de València frente a un Levante que este domingo también está en el punto de mira de Gaizka Garitano, consciente de que se la juega el domingo, ya que una nueva derrota acentuaría la crisis deportiva y podría costar el cargo al entrenador.

El conjunto de Orriols, como si se tratara de un capricho del destino, ha legado pequeñas historias en la marca Athletic. Lo fue así para Joaquín Caparrós, que tuvo que esperar a la cuarta jornada de liga para conocer su primera victoria como entrenador rojiblanco después de firmar dos empates (Osasuna y Zaragoza) y sufrir una derrota (Barcelona). El triunfo por 1-2 en el Ciutat, gracias a un doblete de Aritz Aduriz, supuso un alivio para el utrerano y para el equipo en el deseo de enterrar el manido bienio negro. El Levante, además, es uno de los equipos fetiches de Aduriz, ya que le ha batido en once ocasiones, una menos que al Getafe, el rival más amable en la carrera del donostiarra. El Levante descendió al final de ese curso para regresar a Primera División tres temporadas después. El Athletic encadenó otras tres victorias consecutivas ante el cuadro granota, que se impuso en el cierre de la liga 2011-12, la primera de Marcelo Bielsa en el banquillo bilbaino, por un contundente 3-0. Paradójicamente, el equipo levantino fue el último equipo al que se enfrentó pasado un año Bielsa como entrenador del Athletic y el último en jugar un partido oficial en el viejo San Mamés, con victoria del Levante gracias al tanto de Juanlu.

El malagueño fue el último en marcar oficialmente en la antigua Catedral, aunque días después lo hizo Alain Arroyo, socio del Athletic curiosamente, en las filas de una selección de Bizkaia en la despedida definitiva del mítico campo. El Levante se metió esa misma temporada en la vida de un entonces novato Aymeric Laporte, que sufrió su primera expulsión en Orriols como león al ver la roja directa a los 42 minutos de juego; hace dos años y medio Bardhi, el jugador macedonio del Levante, martirizó a Kepa, hoy portero del Chelsea, con dos goles similares en sendos golpes directos desde fuera del área; la campaña pasada Ander Capa, gracias a un espectacular voleón que supuso la remontada rojiblanca, se estrenó como goleador frente a un Levante que se le da muy bien a Gaizka Garitano, que solo conoce la victoria en sus tres enfrentamientos anteriores con el equipo granota como entrenador del Athletic. Y el domingo confía en sumar la cuarta para que no sople viento de levante en Bilbao.