El protagonista

400 veces Muniain

Dos meses después de lesionarse y tras reaparecer ante el Sestao River, el capitán se convirtió en el futbolista del Athletic más joven en disputar 400 encuentros

20.01.2020 | 06:20
Iker Muniain pugna con Kevin Vázquez por un balón.

LA presencia de Iker Muniain en el once titular era la principal incógnita de la previa del encuentro entre el Athletic y el Celta, una cita que apuntaba a histórica para el capitán, que de jugar alcanzaría los 400 partidos con la elástica rojiblanca. Guardada con recelo, como acostumbra Gaizka Garitano, no hubo noticias de la alineación hasta una hora antes del pitido inicial. En ella, ubicado en el costado diestro del dibujo que facilitó el club, figuraban el apellido y el dorsal del navarro. Resuelta la primera incógnita, surgió la duda de su posición sobre el terreno de juego, aunque antes de que el balón echara a rodar se comprobó que se ubicaría en la media punta.

Para encontrar respuesta a la tercera y última incógnita, la de su rendimiento después de casi dos meses de parón, si bien es cierto que tuvo minutos en el choque de Copa ante el Sestao River, hubo que esperar a la conclusión del partido. Tuvo un poco de todo. Se le notó algo falto de ritmo, algo lejos aún del gran nivel que ofreció previo a la lesión -se retiró del entrenamiento del 20 de noviembre y no reapareció hasta el pasado día 11-, incluso tuvo en su cabeza adelantar al equipo en la primera mitad, pero como acostumbra, no se escondió en ningún momento. Lo cual se entiende como una buena noticia.

Es posible que aún hoy el capitán siga dándole vueltas a la clarísima ocasión que dispuso pasada la primera media hora de juego, cuando no acertó a superar a Rubén Blanco con un remate de cabeza en plancha. Con todo a favor tras una buena combinación en banda derecha entre Unai López, Iñaki Williams y Ander Capa, al navarro le faltó puntería. Para la galería quedó la rápida reacción de Rubén Blanco, que también sacó una buena mano para desviar el testarazo, para lamento de Muniain. Pero ayer el día amaneció torcido para el Athletic en lo que al gol se refiere y no pudo marcar más que de penalti. Además, cabe recordar que en los últimos 31 encuentros el conjunto rojiblanco solo ha sido capaz de marcar un tanto de cabeza, logrado curiosamente por Muniain.

Notó el paso de los minutos, como era de esperar, aunque le favoreció el paso atrás que dio el Celta en la recta final del choque para defender con uñas y dientes el empate. Tuvo más espacios para combinar en ataque, incluso filtró dos buenos balones a Williams y Villalibre, aunque ninguno de los dos tuvo el acierto necesario para batir la portería gallega. Además, su participación en el choque terminó siendo clave para que el Athletic pusiera la igualada en el marcador, ya que un centro suyo provocó el penalti que se encargó de materializar Raúl García.

Al término del choque, Iker Muniain lamentó no haber podido sumar los tres puntos, aunque puso en valor el esfuerzo del equipo para darle la vuelta: "Hay que valorar lo hecho porque se nos había puesto el partido en contra y es difícil ganar. Hemos estado a punto de ganar. Nos hemos volcado y hemos ido a por la victoria, pero a pesar de no conseguirla he visto un gran Athletic, con ocasiones, muchas llegadas y muchos córners. Hemos llevado el peso del partido".

de récord Un choque histórico para él, no obstante se convirtió en el futbolista más joven del Athletic en alcanzar los 400 encuentros, al conseguirlo con solo 27 años y un mes. Hasta ayer era Joseba Etxeberria quien ostentaba tal logro (28 años y tres meses). Además, Muniain se convirtió en uno de los 18 futbolistas -el segundo navarro tras Ismael Urzaiz-, que han jugado 400 partidos en la centenaria historia del club.

"Es un bonito dato y me he sentido bien. He saltado con mis hijos y con mi mujer al campo para recordar este bonito día. Espero que duren mucho las piernas y pueda jugar muchos partidos más, porque cuando recuerdo mi carrera, lo hago como algo bonito, a pesar de las lesiones, las cuales también me han ayudado mucho, porque es un privilegio poder vestir esta camiseta. Es un honor poder cumplirlo con esta camiseta, la que quiero y siempre he querido. Eso lo hace más especial aún", reconoció un emocionado Muniain, que de no haberse roto el cruzado en dos ocasiones habría alcanzado los 400 partidos meses atrás.

Ambicioso, quiere ir a por más: "Ahora ya a pensar en el 401". Y que sean muchos más. 400 veces Muniain.