Portero del Athletic y de la selección española sub’21

Unai Simón: “Era lógico que cuando Iago se recuperara, él fuera el titular”

Unai Simón (Murgia, 11-VI-1997) cumple hoy 22 años que festejará en la concentración de la selección española sub’21, que ultima su puesta a punto de cara a la Eurocopa de la categoría que arranca el domingo

09.02.2020 | 05:39
Unai Simon. Fotografía de Marta Fernández

Unai Simón cumple hoy 22 años que festejará en la concentración de la selección española sub’21

Las rozas - Es uno de los grandes desconocidos de la primera plantilla del Athletic. No le gusta demasiado ser el foco de atención, mantiene un perfil bajo y tal vez por ello sorprende la serenidad con la que habla. Es educado, atento y tiene ante sí el reto de convertirse en el portero titular del Athletic. No será sencillo, pues tiene en Iago Herrerín a un gran competidor. Pero estas serán cuestiones que se evaluarán cuando arranque la próxima campaña. De momento, por su cabeza solo pasa hacer un buen papel en el Europeo, donde todo hace indicar que partirá con la condición de titular.

¿Está preparado para alargar la temporada?

-Sí, estaba ya previsto y te haces a la idea desde hace tiempo. Es algo más de cabeza que de piernas plantearte si acabas a mediados de mayo o a finales de junio.

¿Cuesta cambiar el chip del día a día en el Athletic al de la selección española?

-No, en el fondo hacemos lo mismo tanto aquí como en el Athletic. Llevamos dos años con este grupo y me siento muy cómodo.

Aunque no haya jugado todo lo que le hubiera gustado, entiendo que agradece la confianza de Luis de la Fuente.

-Hasta ahora nos hemos ido turnando Antonio (Sivera) y yo y hasta el mismo día del partido no sabremos. Pero estar aquí es un paso. Que te convoque Luis te da confianza.

En 2015 se proclamó campeón de Europa sub'19. ¿Hay mucho cambio entre aquel campeonato y este?

-La repercusión es mayor. Y quieras que no el esfuerzo que tienes que hacer también es mayor. Repetimos muchos jugadores de aquel torneo, pero este es más exigente. Los equipos ante los que nos enfrentamos han mejorado una barbaridad y no va a ser nada fácil.

Lleva en la rueda de las categorías inferiores de la selección más de cuatro años. Eso habla bien de usted, ¿pero le supone más presión?

-No, no me supone más presión. No puedes olvidar que tienes que hacer bien las cosas en tu club y que venir aquí es un premio. No estoy ningún día en casa pensando en hacerlo bien para ir con la absoluta, pienso en estar bien en el Athletic. Si te dan el premio es de agradecer.

Antes de entrar en más detalles, ¿cómo califica su temporada?

-La palabra es inesperada. Si tú me dices al principio de temporada que iba a acabar debutando e iba a estar todo el año en Bilbao, no me lo hubiese creído. La idea era salir cedido. Surgió la opción de Elche, marché para allí, y por un cúmulo de infortunios, la salida de Kepa, la lesión de Iago, el tema de Alex... me tocó volver. Eso no me lo esperaba para nada. Fue como una montaña rusa de emociones.

Ha tenido de todo, como una buena película.

-Sí? Ha tenido sus momentos álgidos, otros más bajos, pero es estar en casa, no fuera. Que en Elche estuve encantado los 19 días que estuve, pero estar en casa, juegues o no juegues, es lo mejor.

¿Qué pensó cuando volvió de Elche?

-Cuando me dijeron para volver, Kepa estaba ya en el Chelsea, y conocía la lesión de Iago, pero desconocía lo de Alex. Volví al Athletic con expectativas de quedarme en el banquillo como suplente hasta que se recuperara Iago y luego de tercer portero ayudando al equipo.

¿Manejaba la idea de volver a marcharse cedido en el mercado invernal?

-Sí. De hecho se lo consulté a Pacheta, el entrenador del Elche, pero no me podía garantizar que jugara si volvía. La opción de volver al mercado en invierno estaba ahí.

¿Qué valoración hace de su primer año en el Athletic?

-Para mí, excelente. Con 21 años debutar en el Athletic y estar en el primer equipo, que es algo que he esperado durante tanto tiempo, es algo que olvidaré nunca. Un doce sobre diez.

Arrancó muy bien, ¿lo recuerda así?

-Sí. No fue un inicio bueno, sino espectacular. Ni me lo creía. Yo salía con la ilusión de disfrutar, de jugar y luego salieron las cosas bien. Que puede ser mérito mío y del equipo, pero estoy muy orgulloso de ello.

Retrocedamos al 19 de agosto, a aquel entrenamiento en el que supo que al día siguiente sería titular. ¿Qué se le pasó por la cabeza?

-Normalmente, los días antes de los partidos hacemos una parte del entrenamiento todos juntos y luego se separa el titular del suplente para hacer algo más concreto. Yo me iba con los suplentes y desde el fondo Berizzo me llamó y me dijo que iba a jugar yo. El entrenamiento fue en San Mamés. Miré hacia arriba y pensé, mañana esto va a estar lleno, son fiestas de Bilbao, va a ser la hostia? Fue un momento de cierto nerviosismo, la verdad. Lo comenté en casa y solo en casa, quería que fuera una sorpresa para los amigos. Me tranquilizaron y me ayudó.

Quién se sorprendió más, ¿el equipo o usted?

-Yo. Creo que el equipo ya podía conocer algo, pero yo venía de estar en Elche.

Entiendo que fue un momento de presión...

-Mi padre me decía, y con razón, que no tenía nada que perder. Me dijo que disfrutara, que saliera al campo y viviera el momento. Fue el Leganés, que a priori no es el rival más fuerte?

Pero también jugó contra el Real Madrid.

-Eso es verdad? Pero los primeros cinco minutos del partido ante el Leganés miraba hacia arriba y pensaba: esto se me cae encima. Menos mal que no tiraron a puerta en ese rato, que sino se hubiese ido para dentro. Tenía las manos de mantequilla, me temblaba todo. Coincidió con las fiestas de Bilbao, el campo lleno, todo el mundo animando? Te pone los pelos de punta. Al menos a mí. Yo estaba cagao. Luego es un partido normal.

Así como de la noche a la mañana se convirtió en titular, no sé si con alguna explicación de por medio o no, salió del equipo casi de la misma manera?

-A mí no me lo explicaron. Es verdad que lo intuía porque yo volví por la lesión de Iago, pero era lógico que cuando se recuperase fuera él el titular.

Podía ser lógico si usted lo hubiese hecho mal, pero no fue el caso. Más bien todo lo contrario. No dio un solo motivo para que no jugara más.

-Yo reconozco que lo hice bien, pero también hay que entender la postura de Berizzo, que él tenía un portero titular y se le lesionó. Berizzo nunca me vino y me dijo, mira, lo has hecho bien y voy a cambiarte por Iago. Fue el día antes del partido. Así como en la previa del Leganés me sorprendió que me situara con los titulares, el día antes del partido contra el Eibar yo iba a hacer el entreno con los titulares y me dijo que no, que fuera con los suplentes. No me lo explicó, pero no lo necesitaba.

Tampoco se la dio cuando apostó por usted ante el Leganés, ¿no?

-Claro. No me la dio antes tampoco. Iago era su portero, se lesionó y merecía la oportunidad de demostrar que también vale para ser portero del Athletic; y lo demostró bien además.

¿Fue un bajón anímico?

-Al principio, sí. Pero no tenía sentido que lo fuese. Yo sabía que había hecho las cosas bien.

En ese aspecto, ¿estaba tranquilo?

-Sí, en ese aspecto estaba muy tranquilo. A las dos o tres semanas te das cuenta de que eres joven, tienes 21 años y tienes mucho tiempo para poder hacer cosas grandes. Entendí la postura que adoptó Berizzo con Iago. Iago es un gran portero y también se merecía estar en la portería. Esas dos o tres semanas fueron un poco raras en mi persona, me tocó volver a ubicarme. En muy poco tiempo pasé de hacer la pretemporada con el Athletic a irme a Elche, volver y ser titular en el primer partido de liga. Lo hice bien, me quitaron? Fue un sube y baja de emociones. Pero lo entendí, se asentó la situación y me tocó ayudar a Iago y al resto del equipo de otra manera.

¿Cuando destituyeron a Eduardo Berizzo y llegó Gaizka Garitano pensó que volvería a tener la oportunidad de jugar?

-Gaizka me conocía del año anterior, pero en los primeros días ya me dijo que no quería cambiar dinámicas nada más llegar. No quería llegar el primer día y cambiarlo todo. Nosotros somos un club que se basa en el grupo y no quería tocar eso. Habló conmigo y me explicó que no quería cambiar a Iago. Me pareció perfecto. Yo tenía la ilusión de que me pusiera, pero cuando me lo explicó lo hizo con muy buenas palabras y la verdad es que lo agradecí.

Hay algo que dice Iago que es que él siempre ha tenido muy buena relación con el resto de porteros. ¿Cómo es su relación con él?

-Yo rara vez me llevo mal con los compañeros que tengo de porteros, aunque sí es verdad que esta es la primera vez que soy suplente en un equipo. Le intento ayudar en todo lo que pueda. Cuando subía del Basconia o del Bilbao Athletic a entrenar con el primer equipo él me ayudaba mucho y qué menos que poder ayudarle yo ahora. No siempre va a estar con el mismo humor, pero he tratado de echarle un cable cuando han ido las cosas mal.

¿Cómo se presenta la próxima temporada?

-Sinceramente, llevamos dos años preparando este Europeo y no pienso en otra cosa. Mucha gente me pregunta qué voy a hacer el año que viene, si voy a seguir o no? Dejadme tranquilo. Solo pienso en hacerlo bien en el Campeonato de Europa. Ya hablaremos de la temporada que viene, que tampoco sabemos cuándo vamos a volver a los entrenamientos Unai (Núñez) y yo.

¿Pero su idea es seguir?

-Sí, mi idea es seguir en el Athletic. Aunque Iago juegue Iago la liga, hay otra competición que me gusta como es la Copa. Pero a ver cómo va la pretemporada. Habrá que darlo todo.

¿Cree que los dos parten de cero?

-Sí que es verdad que Iago ha estado jugando este tiempo y lo ha hecho bien, pero en una pretemporada se parte de cero. No solo los porteros, todo el equipo.

¿Cómo vive usted las críticas hacia Iago?

-Creo que a Iago siempre se le ha metido demasiada caña. Tiene un mérito admirable la cabeza que tiene. Es muy echado para adelante y así aguanta mejor. A veces es un poco injusto lo que le pasa, lo que la gente le reprocha y le dice. Yo sé que Iago tiene las ideas claras, sabe cuál es su camino y no porque se metan con él le va a afectar. Las temporadas son largas y no siempre puedes estar al 100%, pero Iago sabe levantarse de los malos momentos. En ese sentido no me preocupa. Tiene la cabeza muy fría.

¿Y usted cómo es?

-Yo soy reservado. No me gusta llamar mucho la atención y soy trabajador. No pierdo la esencia esa, de cuando tenía 9 años, de jugar a fútbol porque me gusta. Aparte de ser un trabajo, también es mi hobby.

¿Estudia?

-Llevo dos años en blanco. Empecé a estudiar fisioterapia pero no me daba la vida. Ahora me he matriculado para hacer ADE a distancia. No sé dónde me meto, a ver qué tal me va.

¿Qué importancia le da a hacer una buena Eurocopa?

-Este torneo tiene una repercusión muy grande, quiero demostrar que yo también sigo siendo el portero que conoció la afición del Athletic al principio de la temporada, que parece que queda muy lejos en el tiempo. Es una oportunidad para demostrar que puedo seguir haciendo las cosas bien. Seguramente el míster estará atento a la televisión.