El reto de Dani García
El guipuzcoano confía en controlar sus “emociones” en el derbi frente al Eibar, cosa que no logró en Ipurua
Lezama - El triunfo en El Alcoraz ante el Huesca es ya parte del pasado para el Athletic, que mira al derbi que este sábado le enfrentará en San Mamés con el Eibar. Un choque que se prevé vibrante entre dos equipos que atraviesan por un gran momento y que será especial para un puñado de futbolistas rojiblancos así como para Gaizka Garitano. A Dani García, Ander Capa y Yuri Berchiche, además de al técnico, les une su paso por el conjunto armero, con el que consiguieron el histórico ascenso a Primera División en la temporada 2013-14. Cinco años después, los cuatro forman parte ahora del Athletic y ejercerán de locales frente a un Eibar al alza. “Siempre es especial jugar contra mis excompañeros y contra el Eibar”, reconoció ayer Dani García en la sala de prensa de Lezama, una frase que perfectamente harían suya también cualquiera de las otras tres personas citadas anteriormente.
El derbi del sábado, sin embargo, será una especie de revancha personal para el centrocampista, que no quedó nada satisfecho con el rendimiento que ofreció en Ipurua en la primera vuelta. Ayer, desveló que las emociones le superaron, por lo que se marca el reto de no sucumbir ante las mismas. “En el partido de ida hice uno de mis peores partidos. No pude controlar mis emociones. Si juego el sábado espero haber madurado y poder controlar esas sensaciones y emociones. Se trata de estar concentrado en el partido, centrarte en hacer un buen partido y no darle vueltas a que estás enfrente de los que han sido tus compañeros. Espero que no me pase lo de allí, que igual pasó porque era la primera vez y estaba muy reciente. Espero haberlo superado”.
Autocrítico consigo mismo, Dani García no ocultó los errores que cometió en los partidos frente al Valladolid y la Real Sociedad: “Sé la realidad. Que en Anoeta tuve un fallo muy grande, que contra el Valladolid tuve un fallo muy grande... pero bastante tuve con pasarlo mal el día del Valladolid que el día de Anoeta me dije que no merecía la pena amargarme. Hacer un partido bueno contra el Barcelona me hizo olvidar esos fallos”.
En otro orden de cosas, cuestionado acerca de los objetivos por los que debe pelear el Athletic en lo que resta de temporada una vez que parece haber sacado la cabeza del pozo de manera definitiva, el centrocampista guipuzcoano se mostró algo cauto, aunque sin descartar nada. “Si hay que ser ambicioso, se es ambicioso, pero hay que ser realistas. Hemos pasado un momento malísimo, hemos estado muchas jornadas sin ganar y hemos llevado una mochila de mucho peso. Ahora, por estar en un buen momento, creo que no sería lo normal marcar objetivos que no son reales a día de hoy. Si tienes dos jornadas de malos resultados te vas otra vez para abajo”, expuso.