Un gran sufrimiento trae una gran victoria
DEIA VIVIÓ LA agónica victoria del athletic con el exciclista igor antón en el bar zurrut de galdakao
sUFRIENDO de lo lindo. Así es como el Athletic logró los tres puntos en el encuentro disputado ayer en tierras oscenses. Y cuando hablamos de sufrimiento, es inevitable imaginar deportes de alta exigencia, como por ejemplo el ciclismo. El exciclista Igor Antón sabe bien lo que es hacer frente a las dificultades de una carrera o, en este caso, de un partido. Ya lo advertía el galdakoztarra antes de que el colegiado José María Sánchez Martínez hiciera el pitido inicial: “Hay que tener mucho ojo con el Huesca. Históricamente al Athletic se le han dado mal los equipos situados en la parte baja de la tabla. Además, vienen de una dinámica positiva y seguro que están muy enchufados”.
Nada lejos de la realidad. El conjunto local imprimió al partido un ritmo muy alto. A los diez minutos de juego, Enric Gallego dejó a Antón sin palabras con el remate que mandó al fondo de las redes. Una cara sorprendida que se tornó en sonrisa al ser anulado por el asistente. “Uf, por los pelos”, suspiró. El minuto 16 del encuentro trajo consigo la mayor alegría para los athleticzales como el exciclista. Penalti clamoroso que Raúl García transformó en el definitivo 0-1. “¡Vamos! Ahora tenemos que intentar controlar el partido”, animaba sabiendo la importancia de ello. Y es que, pese a que siempre haya estado unido al mundo de la bicicleta, el de Galdakao también es hincha del Athletic, como buen vizcaino: “Me habría gustado haber tenido más tiempo para ver más a los leones o incluso hacerme socio, pero he disfrutado de mi verdadera pasión y eso es lo que realmente me hace levantarme con una sonrisa”.
Los pupilos de Garitano comenzaron bien la segunda parte. Manejaron el balón con inteligencia e incluso pudieron aumentar su renta en un mano a mano de Iñaki Williams al cuarto de hora de la reanudación. Pero a medida que el tiempo transcurría el Huesca supo sacar al Athletic del partido por medio de interrupciones. Incluso llegó a arrinconarlo en su propio área hasta el punto de que Iñigo Martínez, Yeray y, sobre todo, Iago Herrerín se convirtieran en los mejores rojiblancos. “Es lo que pasa cuando perdonas ocasiones claras con un marcador ajustando. Nos han sacado del partido y nos va a tocar sufrir de lo lindo”, volvía a advertir Antón, de manera acertada.
Esa fue la tónica hasta el pitido final, problemas en la lectura de juego y un Huesca que buscaba con empeño el empate. Pero para bien del exciclista y el resto de aficionados rojiblancos, los leones se trajeron los tres puntos a Bilbao y así colocarse a seis puntos de los puestos europeos. “Yo soy de los que creen que una victoria sufrida da una mayor satisfacción. Antes de acabar lo pasas mal, pero una vez finalizada la contienda la alegría es inmensa”, destacó Antón.
Ya retirado del ciclismo profesional, tiene en mente su próxima aventura. El ex de Euskaltel y Dimension Data, entre otros, colabora con la ONG Samsara Nepal por medio del bar Zurrut de Galdakao, lugar donde sufrió la victoria del Athletic. Próximamente, viajará a Katmandú para ayudar con ropa, juguetes y medicamentos a las personas más necesitadas del lugar. Además, una vez terminada su labor, realizará una expedición alpinista en las montañas nepalíes. “Han sido muchos años como ciclista profesional y ahora me cuesta un poco adaptarme a la nueva dinámica. Mientras me sitúo pienso en pequeños proyectos de cara al futuro, pero todavía estoy aclimatándome a mi nueva vida”, concluye.