Bilbao - El Athletic ha levantado su errático vuelo de semanas anteriores con la llegada de Gaizka Garitano al banquillo. El técnico cumplirá mañana dos meses y diez días al frente del conjunto rojiblanco y hasta la fecha su labor está siendo excelente. Existen obviamente aspectos a mejorar, cuestión esta que señala especialmente al gol y sobre la que el derioztarra ha mostrado su inquietud en más de una ocasión, pero en líneas generales la mejoría grupal ha sido más que evidente. Las dudas que transmitía el equipo en las primeras jornadas del campeonato liguero forman ahora parte del pasado, con la excepción de lo acontecido en el derbi de hace once días en Anoeta. Ante la Real Sociedad regresaron los viejos fantasmas, sobre todo en una primera mitad para olvidar, aunque el pasado domingo contra el Barcelona el Athletic recuperó su gen competitivo, ese que le ha llevado a salir de los puestos de descenso y que, por qué no, podría conducirle a aspiraciones mayores que luchar únicamente por evitar el descenso. Para ello, se antoja inevitable sumar más victorias que las actuales, ya que con solo cinco en su haber, los leones son el tercer peor equipo de la categoría en dicho apartado, en el que únicamente superan a Villarreal (3) y Huesca (4), quienes ocupan la penúltima y la última posición de la clasificación, respectivamente, y están igualados con el Girona, que es décimo séptimo. Lograrlo implicaría el impulso definitivo para un equipo al alza en las últimas semanas.

Los números dan buena cuenta de ello, ya que desde la promoción de Garitano al banquillo del primer equipo el conjunto bilbaino suma cuatro victorias, cuatro empates y una única derrota en liga. El técnico ha mejorado notablemente los registros de su antecesor, un Eduardo Berizzo que en las catorce jornadas que dirigió al Athletic se tuvo que conformar con lograr un solo triunfo. Este llegó en la primera jornada, frente al Leganés, y antes de su despido, tras la derrota en el Ciutat de València contra el Levante, fue incapaz de lograr otra victoria más. Con el claro objetivo de poner fin a una situación que iba camino de adquirir tintes dramáticos, Josu Urrutia, por aquel entonces a la cabeza de la Comisión Gestora que dirigía el club a escasos días de la celebración de las elecciones, decidió despedir al argentino y apostar el futuro del Athletic a la figura de Garitano.

El técnico vizcaino ha dotado al equipo de regularidad, no obstante de su mano ha logrado 16 de los 27 puntos posibles, lo que ha supuesto sumar cinco más que con el argentino en otros tantos encuentros menos. También ha mejorado los registros de derrotas, ya que hasta el momento solo ha perdido en una ocasión por las cinco de Berizzo, lo que suponen seis derrotas en lo que va de liga. Una cifra que sitúa a los rojiblancos como el cuarto mejor equipo de la liga en ese apartado, igualado con Real Madrid, Sevilla y Getafe, y superado únicamente por Barcelona (2), Atlético de Madrid (3) y Valencia (4).

Precisamente, el conjunto che es el equipo de toda la Primera División que más empates ha logrado hasta la fecha, trece, y el Athletic, con doce, es su más inmediato perseguidor. Convertir alguno de esos empates en triunfos, como el del pasado domingo ante el Barcelona, en el que los leones merecieron mejor suerte; el logrado ante el Valladolid tras un error garrafal de Dani García en el tiempo de descuento; o el de la primera vuelta contra el Betis, un choque que quedó muy condicionado por la expulsión de Markel Susaeta en la primera mitad, hubiera ubicado a los bilbainos en posiciones más elevadas en la tabla.

A día de hoy, ha conseguido escaparse en dos partidos del descenso, pues le separan cuatro puntos del Rayo Vallecano, décimo octavo clasificado, y se encuentra a cinco de la séptima plaza que ocupa el Betis. Un puesto que, en caso de que el campeón de Copa obtenga clasificación europea, daría acceso a la Europa League. El Alavés, sexto en la tabla, aventaja al Athletic en ocho puntos.

una buena plaza Tras dos partidos seguidos sin ganar, aunque espoleado por las buenas sensaciones que dejó el clásico frente al Barcelona, los bilbainos tienen el próximo lunes una buena oportunidad para reencontrarse con la victoria. El Alcoraz y el Huesca, que atraviesa por su mejor momento de la temporada al enlazar tres encuentros sin perder, los dos últimos con victoria, una racha que sin embargo le mantiene como el farolillo rojo de la categoría, asoman como una buena plaza y un buen rival para volver a sumar de tres en tres. El conjunto rojiblanco ya sabe lo que es ganar al Huesca esta temporada, pues lo hizo con sendas goleadas (4-0 y 0-4) en los dos encuentros de dieciseisavos de final de Copa, aunque en el partido de liga de la primera vuelta el Athletic desperdició una renta de dos goles en los minutos finales del encuentro para acabar empatando. Aquel, junto a los tres citados anteriormente, privó a los leones de tener algún punto más en su casillero particular.

Tras visitar al Huesca, los rojiblancos recibirán en San Mamés al Eibar, visitarán al Valencia y actuarán como locales contra el Espanyol y el Atlético de Madrid. Salvo los colchoneros, terceros en la tabla, los otros tres rivales se encuentran al alcance del Athletic, pues el conjunto che, octavo y el mejor clasificado de todos ellos, le aventaja en solo cuatro. Los resultados de las cuatro próximas citas marcarán el futuro y, por ende, los objetivos de los rojiblancos en una liga en la que buscan su impulso definitivo tras la evidente mejoría exhibida desde la llegada de Gaizka Garitano.