Hungría clausura las zonas de detención de migrantes

Una sentencia de la Justicia europea sostenía que esas personas estaban privadas de libertad

22.05.2020 | 00:12

budapest – Hungría anunció ayer que cerrará las "zonas de tránsito" creadas a finales de 2015 entre este país y Serbia, donde los refugiados esperan indefinidamente que se tramite su solicitud de asilo, después de que la Justicia europea haya indicado que esas personas estaban privadas de libertad.

El ministro de Gobernación, Gergely Gulyás, indicó que 280 solicitantes de asilo que están actualmente en esa zona serán llevados a centros de acogida en Hungría, mientras que cuatro personas que han sido detenidas por la Policía permanecerán en ellas.

Gulyás calificó de "desafortunada" la sentencia contra Hungría del pasado 14 de mayo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), pero reconoció que el país está obligado a cumplirla y por tanto eliminará lo que Budapest venía llamando "zonas de tránsito", señala el portal informativo 888.hu.

También indicó que, a partir de ahora, solo se podrá solicitar asilo en los consulados y embajadas de Hungría en países fuera de la Unión Europea.

El TJUE dictaminó el pasado jueves que las condiciones de quienes esperan en la zona de tránsito de Röszke, levantada en suelo húngaro en la frontera con Serbia, equivalen a la "privación de libertad".

La corte considera que "detener a las personas afectadas en esa zona de tránsito debe ser considerada una medida de detención".

Esa zona está situada al otro lado de la valla fronteriza levantada en otoño de 2015 para frenar el paso de los cientos de miles de refugiados y migrantes que, desde Asia y África, pretendían llegar a los países ricos de Europa Occidental por la llamada ruta de los Balcanes, de la que Hungría formaba parte.

El TJUE considera que quienes están en esa zona no pueden abandonarla legalmente por propia voluntad, ya que Hungría impide el paso y Serbia consideraría un intento de salir como un acto ilegal, que los expondría a sanciones que podrían resultar en la pérdida de cualquier opción de obtener asilo. Además, el tribunal europeo indica que "(...) la detención no puede prolongarse bajo ninguna circunstancia más de cuatro semanas desde la fecha en la que se presentó la solicitud (de asilo)".